Resumen

  • La patente estadounidense 5.960.411, concedida a Amazon en 1999, vinculaba un identificador del cliente con datos de pago y envío almacenados en el servidor. Una acción en la página del producto bastaba para solicitar la compra.
  • Apple anunció en septiembre de 2000 una licencia cruzada para la patente y la marca 1-Click. En 2010, la oficina de patentes modificó la reivindicación 1: el producto podía comprarse también mediante carrito, aunque la orden de un clic se cursaba al margen de ese carrito.

Un cliente habitual veía el producto y pulsaba. El navegador enviaba un identificador; el servidor recuperaba la información que ya tenía y preparaba la orden. Esa es la secuencia descrita por la patente estadounidense 5.960.411, presentada el 12 de septiembre de 1997 y concedida el 28 de septiembre de 1999. La aparente brevedad de la operación descansaba sobre una relación previa entre máquina, cliente, pago y dirección de entrega.

En la reivindicación 1 original, Amazon situó la compra de una sola acción fuera del modelo de carrito. El cliente transmitía el pedido y su identificador; el servidor localizaba datos guardados con anterioridad, generaba la orden y la ejecutaba. La cláusula final decía que el artículo se encargaba sin utilizar un modelo de pedido por carrito. El texto completo ya incluía un carrito en otro lugar: la reivindicación 6 describía componentes separados para la compra de una acción y para añadir artículos al carrito. El punto no era eliminar las cestas de Internet, sino delimitar una vía de compra que las saltaba.

Ese límite dejó de ser asunto de una sola tienda. El 18 de septiembre de 2000, Apple anunció que había obtenido la licencia de la patente y de la marca 1-Click de Amazon para su tienda en línea. Formaba parte de un acuerdo de licencias cruzadas sobre patentes de comercio electrónico. Apple estrenó ese día una versión de su tienda con la función y afirmó que todos sus productos podían comprarse con ella. También ofreció iMovie 2 como descarga de 49 dólares mediante 1-Click. El comunicado no reveló cuánto valía la licencia ni qué ventas produjo. Sí registró algo más sólido: Apple necesitó un acuerdo para instalar en su propia tienda el atajo de Amazon.

La función no se reducía al dibujo del botón. Apple explicaba a los clientes que la información de facturación y entrega se guardaba para que un comprador recurrente pudiera hacer clic una vez, sin volver a escribirla ni confirmarla. En la patente, el identificador permitía al servidor recuperar esa información. Cada empresa administraba sus propios datos y pedidos; lo que se licenciaba era un método de convertir un cliente ya conocido y una acción en una orden.

El mismo expediente oficial de la USPTO incorpora un certificado de reexamen emitido el 13 de julio de 2010. Confirmó las reivindicaciones 6 a 10 y consideró patentables las reivindicaciones 1 y 11 una vez modificadas. La nueva reivindicación 1 introdujo una distinción que el texto inicial no expresaba así: el artículo debía poder comprarse mediante un modelo de carrito, mientras que la acción única lo compraba independientemente de ese carrito. Antes, la frase final hablaba de no usar un modelo de carrito. El carrito no ganó el control del pedido rápido; apareció como ruta paralela para el mismo producto.

El recorrido tiene tres fechas y un mecanismo. En 1999 se concedió una patente sobre el uso de datos ya almacenados para cerrar un pedido tras una sola acción. En 2000 Apple anunció que había obtenido el permiso de emplear el método y la marca. En 2010 la oficina de patentes ajustó la frontera escrita entre ese atajo y el carrito. La interfaz ahorraba pasos; la decisión de quién podía poner el atajo en marcha estaba detrás de ella.

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