Resumen

  • En septiembre de 1996, los terminales WebTV licenciados a Sony y Philips ya estaban disponibles junto con el servicio WebTV Network.
  • Microsoft firmó en abril de 1997 un acuerdo para comprar WebTV por unos 425 millones de dólares en acciones y efectivo; la operación se cerró en agosto.

La pregunta no era cómo encoger un ordenador hasta meterlo en un televisor. Era quién iba a convertir la pantalla del salón en una puerta de entrada a Internet. WebTV respondió con un terminal conectado al televisor, un sistema de navegación y un servicio en línea. La pieza visible era el mando a distancia; detrás había una empresa que mantenía unido el conjunto.

El comunicado de Microsoft del 30 de septiembre de 1996 muestra qué parte estaba funcionando y cuál se anunciaba para después. Sony y Philips comercializaban terminales basados en tecnología licenciada por WebTV, y el servicio WebTV Network estaba disponible al mismo tiempo. Microsoft, que había tomado una participación minoritaria, prometía adaptar componentes de Internet Explorer para una futura versión del navegador WebTV. La caja y el servicio estaban en el mercado; la integración del navegador seguía en futuro.

El 6 de abril de 1997, Microsoft anunció un acuerdo definitivo para adquirir WebTV Networks por aproximadamente 425 millones de dólares en acciones y efectivo. Su comunicado llamó a WebTV un sistema completo para llevar Internet al televisor y destacó la navegación con el mando. La compra abarcaba a la compañía que desarrollaba el terminal y operaba el servicio. Sony y Philips seguían siendo fabricantes con licencia, no filiales de Microsoft.

La adquisición se completó el 1 de agosto. WebTV conservaría su sede y personal en Palo Alto como filial de Microsoft. La compañía presentó Windows CE como tecnología para futuras versiones del terminal. Su informe anual de 1997 volvió a situar WebTV dentro de Consumer Platforms y mantuvo esa integración en tiempo futuro.

Ese cambio es el punto de la historia: Microsoft pasó de financiar y cooperar con WebTV a controlar la empresa que ensamblaba la oferta. El acceso desde la televisión no dependía de un navegador aislado. Dependía de que el terminal, el software, el servicio y los acuerdos de fabricación siguieran encajando. Una pantalla grande no resuelve por sí sola quién actualiza el sistema ni quién mantiene el servicio.

Los comunicados y el 10-K no publican terminales enviados, cuentas activas ni uso del servicio; un informe operativo de la época con esas cifras permitiría medir el alcance comercial de los 425 millones.

Fuentes