Resumen

  • El RFC 1039 publicó en enero de 1988 un memorando del 2 de julio de 1987 que admitía los servicios OSI de mensajes y transferencia de archivos como normas experimentales paralelas a los protocolos comparables del Departamento de Defensa.
  • La DCA recibió plazos para planificar y probar la interconexión en la capa de aplicación. La plena categoría de OSI dependía de aprobar GOSIP como norma federal; dos años después se proyectaba convertirlo en la única familia obligatoria, manteniendo la comunicación con los sistemas antiguos durante su vida prevista.

Un pase de prueba sirve para entrar; no hace el trabajo por su portador. El RFC 1039 dejó que las agencias pidieran servicios OSI de correo y archivos junto a los protocolos del DoD, en lugar de ellos o como alternativa opcional. Los comparables estaban identificados como MIL-STD 1777, 1778, 1780 y 1781. Aquella decisión alteraba la política de marzo de 1982 y daba a los compradores una opción real antes de cerrar los problemas de operación.

El documento llegó al público en enero de 1988, pero reproducía una instrucción del 2 de julio de 1987. Su punto de apoyo era el perfil gubernamental GOSIP del 22 de abril: a juicio del memorando, ya describía lo suficiente para adquirir implementaciones interoperables de distintos proveedores. Es una afirmación sobre especificaciones y compras. El propio texto admitía experiencia operativa limitada y un entorno aún escaso para pruebas, explotación y seguridad. Quien eligiera OSI debía estudiar esas carencias y prepararse para las complicaciones.

La promoción tenía un reloj condicionado. Si GOSIP recibía la aprobación formal como Federal Information Processing Standard, OSI pasaría a ser norma paralela plena. Dos años después se planeaba que fuera la única familia interoperable de uso obligatorio. El DoD prometía conservar, durante la vida esperada de los sistemas existentes, la posibilidad de comunicarse con sus protocolos. Un nuevo estándar para las adquisiciones no podía borrar los equipos instalados con una circular.

La Defense Communications Agency recibió una lista de entregables. Para noviembre de 1987 debía publicar el plan de interconexión y transición. Para marzo de 1988 se pedía una capacidad experimental que conectara, en el nivel de aplicación, los servicios de mensajes y archivos de ambas familias. Enero de 1989 marcaba la meta de una capacidad operativa limitada. El memorando fijaba esos objetivos; verificar su ejecución exige documentos y pruebas posteriores. Traducir mensajes entre dos mundos implica más que tender un cable entre racks.

También había una arquitectura de mando. La DCA sería el representante departamental ante la Corporation for Open Systems; las agencias podían participar por su conducto, pero no inscribirse por separado. Coordinaría además grupos de usuarios, talleres de implementadores y organismos de normalización. La NSA debía hacer que su programa de redes seguras pudiera apoyar futuras extensiones de GOSIP. Se pidió a los primeros adoptantes que compartieran experiencia. La burocracia, por una vez, estaba nombrando a quienes tenían que resolver problemas concretos.

La imagen de OSI esperando su evaluación de desempeño da para una sonrisa. La historia interesante es el reparto del trabajo entre autorización de compra, pruebas, seguridad, interoperabilidad de aplicaciones y cuidado de máquinas heredadas. RFC 1039 registra una decisión ambiciosa que todavía dependía de puertas, personas y resultados.