Resumen

  • Galaxy Zoo incluía una opción para estrella u objeto desconocido entre sus seis categorías iniciales; el foro permitía explicar la duda.
  • La observación de Hanny van Arkel condujo a nuevas mediciones y a un artículo científico de 2009 que la incluía como autora.

Galaxy Zoo tenía un botón para quien no sabía qué estaba viendo. Hanny van Arkel llevó su duda al foro y consiguió que otras personas también tuvieran algo que averiguar.

En 2007, esta profesora neerlandesa participaba en la clasificación de imágenes del Sloan Digital Sky Survey cuando reparó en un objeto extraño junto a la galaxia espiral IC 2497. La tarea consistía en reconocer formas de galaxias. El detalle que pedía atención estaba al lado.

El artículo original de 2008 sobre el sistema de clasificación recoge seis opciones: elíptica, tres clases de espiral, fusión y una categoría conjunta de estrella o desconocido. Los botones daban respuestas que podían sumarse y compararse. El foro dejaba señalar qué parte de la imagen causaba la duda.

Los especialistas también necesitaban mirar mejor

La entrada del equipo de enero de 2008 cuenta que van Arkel publicó el objeto azul y preguntó qué era. Los investigadores tampoco tenían una respuesta inmediata. Faltaba un espectro que ayudara a situarlo y entender la luz que emitía.

William Keel obtuvo un espectro que lo relacionaba con la galaxia vecina. Llegaron más observaciones. La imagen de la web se convirtió en el comienzo de un trabajo con instrumentos, colegas y tiempo de telescopio.

Hasta el azul tenía explicación pendiente. El blog describía cómo las señales captadas con distintos filtros se asignaban al azul, verde y rojo de la imagen en pantalla. El universo había puesto el misterio; la visualización había elegido la pintura.

El objeto recibió el nombre Hanny's Voorwerp, con la palabra neerlandesa para objeto. El artículo de descubrimiento presentado en junio de 2009 incluía a Hanny van Arkel entre sus autores y reunía observaciones dirigidas en luz visible, ultravioleta y rayos X. Los investigadores defendían una interpretación: ese gas muy ionizado podía mostrar el eco luminoso de una etapa anterior de gran actividad de un cuásar cercano.

La conversación consiguió una siguiente tarea

En enero de 2011, NASA anunció que Hubble había distinguido filamentos de gas y cúmulos estelares jóvenes dentro del objeto. El resplandor verde procedía del oxígeno. La explicación presentada era una nube iluminada por actividad anterior del cuásar. Años de mediciones habían añadido detalle a la rareza vista por Internet.

La web realizó una labor bastante concreta. Puso una imagen del sondeo ante una participante, le ofreció un lugar donde indicar qué le llamaba la atención y permitió que investigadores retomaran la pregunta para obtener nuevos datos.

Los botones siguieron organizando el trabajo ordinario en un catálogo. El foro permitía abrir otro asunto a partir de la misma imagen, conservando el detalle que todos debían examinar.

Un clic podía dejar constancia de la incertidumbre. Una conversación podía darle un lugar exacto, interlocutores y una medición pendiente. La mancha azul acabó consiguiendo las tres cosas.