Resumen

  • La CMA británica afirma en su aviso del 20 de octubre que las empresas de la adquisición propuesta de Substantial por nexfibre no han ofrecido medidas para resolver el daño competitivo que detectó provisionalmente.
  • La prohibición figura entre las opciones sometidas a comentarios. La CMA no ha identificado una desinversión de un negocio independiente y recibirá otras propuestas viables hasta las 17:00 del 27 de octubre.

El regulador pidió remedios. Los compradores dejaron la casilla en blanco. La frase más reveladora de la invitación de la CMA no lleva una cifra de inversión ni un mapa de fibra: dice que las partes no han presentado propuesta alguna contra el problema de competencia señalado en el informe provisional. En la casilla que sí rellenó la autoridad aparece una posibilidad contundente: impedir la operación.

El examen concierne al suministro mayorista de banda ancha fija dentro de las huellas combinadas de fibra hasta el hogar. La CMA considera provisionalmente que la adquisición podría reducir de forma sustancial la competencia allí. La discusión del informe intermedio trató de lo que habría ocurrido con otro comprador. Esta nueva etapa exige otro tipo de prueba: un remedio que pueda aplicarse a una red y a clientes reales, no una comparación entre futuros imaginados.

Quien quiera una salida estrecha debe dibujarla

La compra aún no se ha completado. La CMA explica que prohibirla impediría su cierre y exigiría autorización previa para volver a intentar una fusión durante un periodo adicional, normalmente diez años. También dice que no ha encontrado una alternativa estructural que consista en vender un negocio autónomo. Una solución conductual hecha a medida requeriría detalles que conocen sobre todo las propias empresas: acceso mayorista, condiciones comerciales, plazo y vigilancia.

El aviso invita a cualquier interesado a presentar otra medida practicable. El criterio de selección tiene un orden incómodo para quien solo quiere la opción más suave. Primero debe resolver eficazmente el daño; después, entre soluciones igual de eficaces, la CMA escogerá la menos costosa o restrictiva y cuidará la proporcionalidad. Un pacto barato que deje el problema en pie sigue siendo caro para quien compra conectividad al por mayor.

Los beneficios para los clientes merecen el mismo examen. La autoridad puede considerar precios menores, calidad superior, más opciones o innovación, siempre que surjan en un plazo razonable por causa de esta compra y que resulte improbable obtenerlos por otra vía. «Más escala» ocupa poco espacio en una presentación; demostrar qué cliente ganaría, cuándo y por qué cuesta bastante más. El expediente público de la CMA conserva el calendario.

El martes 27 de octubre a las 17:00 termina la consulta sobre remedios. La prueba interesante será si aparece un diseño que un supervisor pueda exigir y un cliente mayorista pueda usar. Hoy constan la preocupación provisional de la CMA, la ausencia de una propuesta de los compradores y una prohibición puesta a consulta.

Fuentes