Resumen

  • Eircom ofrecía una tarjeta de 50 euros condicionada a activar fibra en la red Open eir. ComReg consideró que la recompensa al consumidor seguía ligada a una promoción mayorista que requería autorización previa.
  • El acuerdo de diciembre de 2025 cerró el caso a cambio de un compromiso de aprobación para programas semejantes. Las medidas urgentes habían frenado nuevas inscripciones sin exigir el rechazo de las solicitudes de quienes ya estaban inscritos.

La publicidad puede salir de imprenta antes de que termine una discusión sobre sus condiciones. Después, todo se complica: los comerciales ya explican la oferta, los hogares ya la consideran y la institución competente descubre que debe intervenir sobre un negocio en marcha. Un regalo de 50 euros de Eircom convirtió ese desfase en un caso muy concreto de regulación de redes.

La promoción comenzó en Irlanda el 13 de octubre de 2025. Un hogar seleccionado podía obtener una tarjeta tras contratar y activar fibra en la red Open eir y cumplir los requisitos. Elegiría entre proveedores minoristas que utilizaran esa infraestructura. La tienda era elegible; la red premiada, fija.

Cuatro días después, ComReg dictó medidas urgentes. El problema era que la campaña había empezado sin aprobación previa. Eircom entendía que el regalo al usuario no constituía una promoción mayorista. La autoridad siguió la conexión que hacía posible el regalo y llegó a otra conclusión.

Una recompensa con dos beneficiarios económicos

La decisión del 17 de octubre describe un recorrido sencillo: registro con Eircode y correo electrónico, contratación de fibra con un proveedor de la red, instalación, activación y cumplimiento del periodo requerido, seguidos de la elección de la tarjeta. La campaña estaba prevista hasta el 23 de noviembre. La lista a la que se dirigirían los folletos contenía 77.464 Eircodes.

Esa cifra pertenece al plan de distribución. No acredita que otros tantos hogares se conectaran o canjearan la recompensa. Confundir el público al que se invita con los clientes conquistados es una manera muy económica de fabricar crecimiento, pero obliga a prescindir de los resultados reales.

ComReg explicó que una conexión activa generaba un pedido de acceso de fibra en el nivel mayorista. El coste de la tarjeta recaía sobre Open eir, la rama mayorista. Por eso lo consideró una reducción efectiva de precio para la nueva conexión. Dar la recompensa al cliente del minorista, en lugar de entregarla al minorista, no cambiaba la aplicación de la regla.

El consumidor recibía el valor de la tarjeta. La red conseguía un incentivo para atraer la conexión. Son dos efectos de una misma condición. Una tarifa publicada puede permanecer quieta mientras una recompensa situada a su lado altera el atractivo de comprar. La competencia tiene menos respeto por las columnas de una hoja de precios que quienes se limitan a leerlas.

El documento recoge la posición inicial de Eircom: en una conversación del 14 de octubre, la empresa sostuvo que la acción no era una promoción mayorista y que, por tanto, no procedía notificarla. La discusión se centraba en la clasificación de la oferta, no en la existencia de la recompensa. Para ComReg, había que mirar la transacción de acceso de la que dependía.

La dirección del hogar también fijaba las condiciones

Eircom tenía obligaciones especiales por su poder significativo en el mercado de acceso local mayorista. La regulación descrita en el expediente exigía cumplir simultáneamente cuatro criterios: mantener el precio efectivo por encima del suelo aplicable; no favorecer a la rama minorista propia y permitir el uso práctico por varios compradores de acceso; evitar la diferenciación geográfica de precios mediante un objetivo territorial específico; y no perjudicar la inversión ni la competencia.

La lista de direcciones pasaba así del departamento de distribución al centro del análisis económico. Ofrecer 50 euros en cualquier lugar y ofrecerlos solo en ciertos lugares puede movilizar pedidos distintos. La infraestructura se despliega en zonas concretas y necesita clientes allí. La geografía de la recompensa participa en esa disputa, aunque aparezca como un archivo adjunto de la campaña.

ComReg expresó dudas iniciales sobre la selección geográfica. También señaló el riesgo de que, al sumarse a otra promoción ya aprobada, el incentivo provocara un incumplimiento del suelo de precio. Para quien contrata una conexión, las ventajas simultáneas se juntan. La separación de partidas internas no produce dos decisiones de compra independientes.

El régimen permitía competir con descuentos. ComReg había relajado en 2024 la prohibición general anterior de esas promociones. La autorización previa debía comprobar sus condiciones y su efecto sobre la inversión antes del lanzamiento. Esa secuencia daba sentido a la apertura: poder presentar ofertas más atractivas, con una evaluación de cómo se conseguía esa ventaja.

Frenar el siguiente compromiso

Las medidas urgentes exigieron detener nuevas inscripciones, la distribución de folletos y la publicidad. Incluyeron una precisión importante: no obligaban a Eircom a dejar de atender las solicitudes de clientes ya registrados. El regulador separó la expansión de la campaña de los compromisos que ya había creado.

La diferencia importa a cualquier hogar que haya actuado ante un anuncio. Una persona puede comparar paquetes e iniciar una contratación sin saber cómo se define una promoción de acceso mayorista. Hacer que pierda automáticamente lo prometido porque los profesionales discrepan sobre esa definición sería trasladarle el trabajo de resolver una clasificación que nunca controló.

Cerrar el registro limita los nuevos compromisos. Atender a quienes ya entraron administra los anteriores. Es menos cómodo que declarar cancelada toda la campaña y dar por limpio el expediente, pero la economía conserva las huellas de las decisiones. El tiempo de clientes y distribuidores no desaparece al retirar un folleto.

El acuerdo del 5 de diciembre de 2025 resolvió el caso 3006. Eircom reconoció que esa campaña y otras similares vinculadas a productos FTTP-VUA entraban en la definición regulatoria de promoción. Se comprometió a obtener autorización expresa antes de aplicarlas. ComReg cerró la investigación y acordó no adoptar medidas de ejecución civiles o penales por ese caso. El texto no establece una nueva multa.

ComReg afirmó que su intervención había evitado efectos adversos sobre el mercado mayorista. Los documentos no publican los canjes y las conexiones netas adicionales necesarios para medir por separado el resultado comercial. Sí fijaron la responsabilidad del siguiente lanzamiento: una tarjeta puede dirigirse al hogar sin dejar de formar parte de una oferta de red sujeta a aprobación.