Resumen

  • El W3C difundió el 10 de septiembre una revisión del borrador WCAG 3 y un documento explicativo. El 25 de septiembre, la directora de su iniciativa de accesibilidad explicó por qué distingue el estándar de las políticas que lo utilizan.
  • La propuesta prevé un único umbral de conformidad: satisfacer todos los requisitos básicos en un ámbito definido. Los niveles de informe describen avances inferiores o superiores a ese punto, sin convertirse en varios grados de conformidad.
  • El esquema sigue abierto: la sección de informes es exploratoria, existe una alternativa basada en puntuación y WCAG 2 continúa siendo la norma vigente.

Un ayuntamiento puede contratar una web informativa y un sistema para solicitar ayudas. Ambos necesitan accesibilidad; sus fallos no afectan del mismo modo a las personas. Si el contrato se limita a pedir un «nivel» sin explicar el alcance y las necesidades protegidas, la etiqueta técnica acaba pareciendo la autora de una opción política que tomó el ayuntamiento. La revisión de WCAG 3 ofrece la ocasión de separar ambos actos.

El 10 de septiembre apareció el nuevo Working Draft, acompañado por un Explainer que no es normativo. Shawn Lawton Henry, directora de la Web Accessibility Initiative del W3C, publicó el 25 de septiembre una explicación de los intereses en juego. Su distinción es directa: el W3C elabora la regla de medida; las leyes, reglamentos y políticas fijan las obligaciones. Reconocer esa división no equivale a rebajar la accesibilidad. Permite pedir cuentas a quien adapta una medida común a una situación concreta.

La sección de conformidad del borrador está en estado «Developing». Define para un ámbito especificado una condición: cumplir todos los requisitos básicos. Las escalas pasan a la parte de informes, etiquetada «Exploratory» e informativa. La introducción oficial expone seis niveles propuestos: los dos primeros muestran progreso hacia la conformidad; el tercero coincide con el conjunto completo de requisitos básicos; los demás añaden requisitos complementarios y declaraciones. Cuántos elementos integrarán los escalones altos sigue sin decidirse. No sería correcto anunciar que el primer escalón constituye una conformidad parcial formal.

Los requisitos básicos se agruparían con etiquetas de daño físico, riesgo, barrera y fricción. Sirven para ordenar problemas distintos, aunque no deciden por sí solas la gravedad en cada experiencia. El propio texto advierte que una falla puede variar según el papel del elemento, el número de casos y el contexto. Un obstáculo en un trámite sanitario merece una valoración situada; clasificarlo solo por una palabra de la norma podría ocultar a las personas realmente perjudicadas.

Henry usa la lengua de signos como ejemplo del conflicto entre cobertura e implementación universal. Es esencial para algunas personas y, a la vez, producir versiones para todos los contenidos y lenguas presenta costes y límites de recursos. El modelo propuesto deja espacio para necesidades adicionales sin convertir toda medida en requisito básico para toda web. Si un regulador o comprador estima necesaria una medida extra para un servicio esencial, debe asumir y justificar esa selección; no atribuirla automáticamente al W3C.

La cautela temporal importa. El W3C solicita comentarios sobre si el umbral único y los niveles de informe mejoran los modelos anteriores, y sobre una propuesta alternativa de puntuación. Un Working Draft no implica aprobación por el W3C ni por sus miembros. La WAI dice que WCAG 3 está incompleto, cambiará de forma considerable y no sustituirá de inmediato a WCAG 2 ni siquiera tras una eventual versión final. Presentar ahora estos niveles como un régimen de certificación cerrado sería adelantarse a la prueba.

Nuestra propuesta editorial es una ficha de decisión para quien convierta el borrador en una exigencia local: servicio y población cubiertos, alcance de la evaluación, requisitos escogidos y descartados, evidencia del daño posible, autoridad que decide y fecha o condición de revisión. No es una regla ya aprobada por el W3C. La ficha mantiene una base técnica comparable sin que la referencia al estándar se use para blanquear una opción distributiva propia.

Fuentes