Resumen

  • JPL pidió elegir un espejo cercano e incluyó Catlin Gabel School, con una capacidad anunciada de 500.000 peticiones diarias.
  • El balance de la misión registró unos 566 millones de peticiones en veinte espejos entre el 1 de julio y el 4 de agosto. En 2004, el portal ya usaba alojamiento externo ampliable.

El 7 de julio de 1997, mirar Marte y despachar el correo podían competir por el mismo tramo de red.

Brian Dunbar, responsable de los servicios de Internet de NASA, lo contó en su retrospectiva del vigésimo aniversario. La sede central compartía una conexión indirecta entre sus servidores web y los servicios de oficina. El correo electrónico y otras operaciones se volvieron muy lentos aquel día.

La afición por las piedras marcianas había llegado hasta la bandeja de entrada.

La preparación de la cobertura de Mars Pathfinder ya había buscado otros lugares donde recibir al público. Y uno de ellos tenía una dirección bastante inesperada.

La escuela figuraba en la lista

En el anuncio de JPL del 24 de junio, Catlin Gabel School, en Portland, Oregón, aparecía como sitio espejo de la misión. Su capacidad indicada era de 500.000 peticiones al día. Para el espejo del propio JPL, la lista señalaba un millón.

El sitio de la escuela tenía por delante una actividad extracurricular considerable.

Las instrucciones pedían a los lectores que escogieran un espejo próximo a su casa durante el aterrizaje del 4 de julio y los siete días iniciales de trabajo del vehículo. JPL esperaba disponer de unos veinte a finales de junio, repartidos entre centros científicos, empresas y organismos espaciales de varios países.

David Dubov, responsable de la web, calculaba al menos 25 millones de peticiones para el día del aterrizaje y un volumen diario parecido la semana siguiente. Las páginas ofrecerían novedades y las fotografías de la superficie a medida que estuvieran disponibles. También mostraban la zona de operaciones de JPL mediante una cámara cuya imagen se renovaba cada quince minutos.

Qué hacía un espejo mientras esperaba

San Diego Supercomputer Center explicó el 2 de julio cómo iba a recibir el material: NASA enviaría los datos entrantes a SDSC y a otros servidores de gran capacidad.

El centro esperaba atender principalmente a usuarios del suroeste de Estados Unidos, aunque su sitio podía consultarse desde cualquier lugar. Antes del aterrizaje ya ofrecía imágenes de Marte tomadas por Hubble y Viking, entrevistas con científicos, recorridos en tres dimensiones y realidad virtual, y una página educativa para docentes y familias.

Había material para entretener la impaciencia mientras llegaban las nuevas fotografías.

El anuncio de SDSC añadía una tarea concreta: convertir el formato digital de las imágenes para publicarlas. Entre la nave y el navegador se encadenaban recepción, preparación, copia y entrega. Al elegir un espejo, el lector decidía dónde solicitar el último tramo de ese recorrido.

La multitud quedó registrada en peticiones

El balance de JPL del 8 de agosto atribuyó a veinte espejos 565.902.373 peticiones entre el 1 de julio y el 4 de agosto. El máximo diario que recogía era de 47 millones, el 8 de julio. Identificaba a Kirk Goodall como constructor de la red y a Dubov como su gestor.

La cuenta sumaba solicitudes de archivos y elementos de página. Descargar texto y varias imágenes podía generar varias peticiones durante una visita, tal como explica NASA al describir después esta unidad.

Aquella lista de direcciones repartía trabajo muy real. El material salía de la misión, pero la copia que terminaba en una pantalla podía servirla otra institución. La escuela de Portland le daba a esa organización una cara especialmente reconocible: para acercarse a Marte, a veces convenía escoger una web más cerca de casa.