Resumen

  • Google adquirió en febrero de 2001 el servicio de discusión de Deja, su archivo desde 1995, programas y dominios. La beta de Groups ofrecía entonces búsquedas sobre más de seis meses de mensajes.
  • El 11 de diciembre Google anunció el fin de la beta: 700 millones de publicaciones, más de 35.000 categorías y veinte años de conversaciones hasta 1981.
  • La parte anterior a 1995 requirió material ajeno a la compra. El anuncio original de Google atribuyó la ampliación a la ayuda de cinco personas nombradas expresamente.

La promesa de quinientos millones

Un comprador puede llevarse los discos, el nombre del servicio y la dirección de la puerta. No puede hacer que todo el contenido aparezca de golpe en cada consulta. El comunicado de Google del 12 de febrero de 2001 permite ver esa separación sin leer entre líneas: la empresa había adquirido el archivo completo de Deja desde 1995, pero la nueva búsqueda en groups.google.com cubría más de seis meses. Una vez integrado el conjunto, decía, podrían consultarse más de 500 millones de mensajes.

El número grande pertenecía al futuro. Google no afirmó que esos 500 millones ya fueran localizables en la beta. También reservó para más adelante mejores formas de recorrer los grupos y la posibilidad de publicar mensajes. En una presentación comercial, los tiempos verbales suelen pasar inadvertidos. Aquí indican exactamente qué podía hacer un lector y qué seguía siendo trabajo pendiente.

La empresa compró incluso deja.com y dejanews.com, además del software y las marcas. Tener la dirección conocida protegía el camino por el que los usuarios de Deja llegarían al nuevo dueño. Pero la continuidad de una dirección no equivale a la continuidad de un archivo consultable. Si alguien buscaba en 2001 una conversación de 1997, el hecho de que el nuevo propietario tuviera los registros de ese año no garantizaba que el buscador los devolviera aquel día. El problema no era filosófico: era la diferencia entre poder citar un mensaje y saber que debe de existir en algún almacén.

Deja había convertido años de discusión distribuida en un destino web. Google recibió esa colección y la posibilidad de ordenar el acceso desde su propio producto. Por eso la operación afectaba a algo más que al balance de dos empresas. Una parte de la memoria práctica de Usenet pasaba a depender de qué datos cargaba el nuevo operador, qué períodos indexaba y cómo presentaba los resultados. El estreno con una ventana corta dejaba a la vista esa dependencia.

El calendario desmiente la compra de «veinte años»

El anuncio del 11 de diciembre presenta otro Google Groups. Ya no era beta. Google informó de 700 millones de publicaciones en más de 35.000 categorías y de un archivo de veinte años. Son cifras del servicio según la empresa en esa fecha, no una medición independiente de todo lo que circuló por Usenet. Sí muestran cuánto había cambiado la oferta pública entre las dos comunicaciones del mismo año.

La página original de Google sobre ese archivo, conservada en un expediente público de la USPTO, sitúa el comienzo en 1981. Su cronología distingue la adquisición de Deja en febrero de la disponibilidad del fondo de veinte años en diciembre. También agradece a Jürgen Christoffel, Bruce Jones, Kent Landfield, Henry Spencer y David Wiseman la ayuda que hizo posible la oferta completa. Son nombres concretos detrás de un titular que de otro modo parece obra de una sola compra.

Deja llevaba el archivo desde 1995. Google no podía comprarle por sí solo el período que va de 1981 a 1994. Tampoco tiene sentido restar los 500 millones proyectados en febrero a los 700 millones comunicados en diciembre y atribuir el resultado a nuevos mensajes: el primer dato describía una integración futura de Deja; el segundo, un producto con una colección más amplia. Cambiaron el momento y el perímetro. El relato verificable consiste en tres acciones: adquirir los registros, poner a funcionar una parte de la búsqueda y reunir un archivo histórico más largo con aportaciones externas.

El cambio alteró quién podía hacer visible el pasado. Muchos mensajes habían nacido en una red distribuida, pero el usuario corriente los encontraba ahora mediante una sola interfaz. El motor daba vida nueva a discusiones antiguas y, a la vez, colocaba al operador del buscador en el centro de su descubrimiento. La página de diciembre celebraba hitos de la historia de Internet; el mecanismo cotidiano era mucho más prosaico: cargar, indexar y poder devolver el mensaje solicitado.

Los comunicados no indican el día en que cada año del archivo Deja quedó disponible para la búsqueda. Un registro fechado de cargas e índices resolvería esa secuencia. Mientras falta, los dos extremos documentados bastan: más de seis meses visibles al estrenarse la beta y veinte años anunciados al terminar el año.

Fuentes