Resumen

  • Los Postems, introducidos en febrero de 2006, añadían información del lector al lado de una entrada sin sustituir la transcripción del índice.
  • En abril de 2007 aparecieron las System Entries: añadidos administrativos enlazados al índice original para resolver errores que dificultaban las búsquedas.

Dejar una explicación junto a un apellido equivocado parece una solución educada. Su eficacia depende de un pequeño detalle: que alguien consiga encontrar ese apellido.

FreeBMD trasladaba a la web el índice del General Register Office para Inglaterra y Gales. A los voluntarios se les pedía copiar lo que aparecía en el índice, sin cambiarlo por lo que creyeran correcto. Un error antiguo podía superar el proceso de transcripción con todos los honores.

El diario del proyecto permite seguir cómo fue ampliándose la ayuda al investigador. El 11 de mayo de 2005 anunció enlaces entre los resultados y las imágenes escaneadas, y comunicó un fuerte aumento de las correcciones. Quien leía la transcripción podía contrastarla con la página.

El 12 de febrero de 2006 llegó la función Postem: una nota adjunta a una entrada, cuyo contenido decidía la persona que la dejaba. Según el anuncio, la verían quienes buscaran y encontraran esa entrada. Así se abría un espacio para aportar conocimientos sin tomar posesión del índice.

Primero hay que llegar a la nota

En abril de 2007, FreeBMD explicó dónde fallaba esa disposición. Los transcriptores podían registrar una hipótesis y los lectores añadir Postems. Pero ambos recursos resultaban insuficientes cuando un error del índice impedía localizar normalmente la entrada.

El proyecto puso un ejemplo de los matrimonios de junio de 1882: varias entradas de apellido Lucas figuraban como Luby porque el cambio de apellido no se había recogido correctamente en el índice. Copiar fielmente conservaba el problema. La explicación al margen esperaba a alguien que ya hubiera conseguido atravesarlo.

El 1 de abril de 2007 se anunciaron las System Entries. La administración podía introducir lo que consideraba que debía aparecer en el índice y enlazarlo con la entrada real. El apellido mal colocado obtenía otra vía para llegar a los resultados y mantenía su conexión con la fuente.

La distinción distribuía capacidades. El voluntario transcribía. El lector añadía información. La administración podía crear una entrada que cambiaba lo que una búsqueda encontraba. Compartir página no equivalía a tener la misma clase de acceso editorial.

Una segunda vida para ciertas correcciones

El 18 de agosto de 2007, FreeBMD comunicó que se dejaban habitualmente entre 40 y 50 Postems diarios. Alrededor del 15 % procedía de personas cuya corrección no había sido aceptada y que optaban por dejar una nota. Era una proporción de los comentarios publicados, una pista sobre el trabajo que estaba recogiendo ese espacio.

La ayuda conservada de Postems describe un canal entre investigadores: permite añadir detalles de un certificado, el nombre de un cónyuge o información sobre un error del índice original. El personal del proyecto no lo sigue como un buzón de consultas. La FAQ oficial explica la otra mitad del reparto: se transcribe el índice y se utilizan comentarios, notas y añadidos administrativos claramente identificados para el resto.

La historia de estas funciones muestra cuánto importa el lugar donde se añade una información. La mejora de 2007 trabajaba en el paso anterior a toda lectura. Para aprovechar una buena explicación sobre el antepasado, primero había que lograr que su nombre apareciera.