Resumen

  • La European Commission amplió hasta el 29 de julio de 2027 la espera sobre el proyecto notificado por Austria. La propuesta condicionaría el acceso de menores de 14 años a ciertos servicios de vídeo a una comprobación de edad.
  • El plazo procedimental ya opera; la EU KIDS Act aún no es ley. Las fechas austríacas del 1 de enero y el 31 de marzo de 2027 chocan ahora con el aplazamiento, y la tabla TRIS de mensajes divulgados no muestra el texto de la evaluación formal enviada a Viena.

Primero llegó el reloj; la ley común sigue en el borrador

Austria notificó su proyecto a la Comisión el 28 de julio. No es una prohibición general de redes sociales: se dirige a servicios de vídeo con funciones concretas, entre ellas recomendaciones fuera de la red de contactos, reproducción automática, recompensas por interacción y avisos para que el usuario vuelva. Para los menores de 14 años, el texto plantea una comprobación al registrarse y otra al presentar la prueba de edad.

La notificación TRIS de la Comisión fija el fin ampliado de la espera en el 29 de julio de 2027 e identifica a la Comisión como responsable del aplazamiento. En la comparecencia del 29 de octubre, la Comisión dijo que aplazaba durante doce meses los proyectos nacionales que se solapan con futuras reglas armonizadas, para evitar la fragmentación mientras el European Parliament y el Council of the EU negocian la medida común. La EU KIDS Act sigue en trámite legislativo. No es una norma adoptada.

Ahí está el choque de gobernanza: un procedimiento de notificación detiene el calendario nacional mientras la ley común que justifica la pausa aún se negocia. El Gobierno austríaco había defendido que las medidas nacionales debían seguir siendo posibles hasta la entrada en vigor del marco europeo. Ahora el reloj de la Comisión decide cuándo esa posición puede volver a la agenda legislativa.

El proyecto no cubre cualquier red social

El texto notificado enumera servicios de vídeo con funciones como recomendaciones de contenidos fuera de los contactos propios, reproducción automática o carga continua, incentivos por interacción, notificaciones para recuperar al usuario y envío directo a personas que no son contactos mutuos. El control de edad tendría una etapa al registrarse y otra al presentar la credencial.

Las salvaguardas propuestas exigen minimizar datos, permitir una presentación no observable ni vinculable, resistir la colusión, dejar al usuario controlar lo que comparte, admitir divulgación selectiva, evitar registros centralizados de uso y emplear estándares abiertos para las pruebas de edad.

Esas decisiones técnicas convierten el aplazamiento en una cuestión práctica. Una ley europea aprobada antes del nuevo vencimiento podría definir el alcance y los estándares aplicables al texto austríaco. Si no llega, Viena tendrá que decidir si lo retoma, lo modifica o lo retira. Las fechas originales de enero y marzo dejaron de ser una ruta fiable para su entrada en vigor.

El texto de la evaluación formal no aparece en la tabla TRIS de mensajes divulgados; permitiría saber qué disposiciones concretas considera la Comisión parte del campo armonizado de la Unión.

Fuentes