Resumen

  • Vietnam ha apagado desde el 15 de septiembre las redes 2G que aún quedaban activas fuera de las zonas insulares y marítimas designadas
  • Algunos teléfonos 4G antiguos pueden mantener los datos móviles, pero perder las llamadas de voz si no admiten VoLTE o esta función no está activada

Los hechos

Los operadores móviles vietnamitas alcanzaron el 15 de septiembre la fase final del apagado del 2G en el país y pusieron fin al servicio que aún quedaba fuera de las zonas insulares y marítimas designadas. El espectro y la infraestructura utilizados anteriormente para 2G se están reasignando a redes móviles más modernas.

El cambio puede afectar tanto a algunos teléfonos 4G como a terminales 2G antiguos. Los dispositivos 4G de primeras generaciones pueden usar 4G para los datos y recurrir a una red móvil más antigua para las llamadas de voz. La voz sobre LTE, o VoLTE, transmite esas llamadas mediante 4G. El terminal, la tarjeta SIM y el servicio del operador deben admitir esta función y, en algunos casos, también es necesario activarla.

Vietnam dejó de prestar en 2024 el servicio ordinario a los terminales exclusivamente 2G. Después, los operadores mantuvieron activa parte de la capacidad 2G para que los dispositivos 3G y 4G antiguos pudieran seguir utilizándola para voz. La fecha límite del 15 de septiembre pone fin a ese servicio restante fuera de las zonas exentas.

El plan de espectro de Vietnam pretende destinar las frecuencias de 900 MHz antes utilizadas por 2G a servicios móviles más modernos, incluidos 4G y 5G.

El análisis

Las empresas pueden tener un teléfono que parece preparado para 4G y descubrir aun así que las llamadas ya no funcionan. Un dispositivo puede mostrar una conexión de datos 4G aunque su servicio de voz estuviera recurriendo al 2G sin que resultara evidente. Esto hace poco fiable un inventario de activos basado únicamente en la generación del terminal.

No todos los teléfonos afectados tienen que sustituirse. En algunos dispositivos compatibles puede bastar con activar VoLTE o usar una tarjeta SIM más reciente, mientras que otros no admiten el servicio. Probar primero el terminal y la suscripción en cuestión permite distinguir un problema de configuración de uno de hardware y evitar sustituciones innecesarias.

Para los lectores de BTW, una conexión de datos operativa ya no basta para demostrar que un teléfono de empresa ha superado la transición. Los equipos deben confirmar que el personal aún puede realizar y recibir llamadas en 4G. Esta comprobación mostrará rápidamente qué dispositivos requieren un cambio de configuración o de SIM y cuáles deben sustituirse realmente.

Qué vigilar

Hay que vigilar los avisos de los operadores y las incidencias de soporte posteriores al apagado, especialmente en los modelos 4G antiguos. Las llamadas fallidas deben analizarse para determinar si la causa es la compatibilidad del terminal, la compatibilidad de la SIM o la activación de VoLTE, en lugar de tratarlas como un único problema. Las quejas sobre la cobertura también mostrarán dónde necesitan mejorar aún las redes más modernas tras la desaparición del 2G.

Fuentes