Resumen

  • La guía de usuario de Expanse del San Diego Supercomputer Center afirma que el sistema entrega 5,16 petaflops de pico, pero no nombra ninguna prueba de referencia, precisión numérica, fecha de medición ni clase de carga de trabajo, y no atribuye esa cifra a ninguna partición concreta.
  • La misma guía limita la asignación de un investigador principal en Expanse a 15 millones de horas-núcleo y 75 000 horas-GPU, y permite que las Science Gateways que solicitan en el nivel Maximize pidan hasta 30 millones de horas-núcleo: un techo de solicitud, no un registro de lo que alguien recibió.
  • El hardware específicamente destinado a IA aparece separado de la cifra principal: 34 servidores Dell XE9640 con GPU NVIDIA H100 en particiones llamadas nairr-gpu, junto a 728 nodos AMD EPYC estándar y 52 nodos GPU NVIDIA V100. Nada en la página consultada vincula los 5,16 petaflops con esos 34 servidores.
  • Voyager, el sistema basado en Habana, está documentado como un banco de pruebas financiado por la NSF que comenzó una fase de tres años a principios de 2022, abierto a proyectos focalizados seleccionados, con asignación gestionada contactando al asesoramiento de HPC y planificación por Kubernetes. Su página no ofrece ninguna cifra de pico en coma flotante.
  • Cuatro documentos habrían cerrado el círculo y no se obtuvieron: el registro de la subvención de la NSF estaba bloqueado, la política de niveles de asignación de ACCESS no se recuperó, no se encontró ningún resultado independiente de rendimiento sostenido, y la dirección de TOP500 que apareció en la búsqueda corresponde a un clúster Inspur NF5468M5 y no a Expanse.

Dos números que no son el mismo número

La frase que circula es corta. Expanse, el clúster ACCESS del San Diego Supercomputer Center, aparece descrito en la guía de usuario del propio centro como «designed by Dell and SDSC delivering 5.16 peak petaflops» (SDSC Expanse User Guide). Es el tipo de línea que acaba en una diapositiva, en un resumen de financiación, en una nota de prensa universitaria y en el segundo párrafo de un artículo periodístico, y es exacta en la medida de lo que afirma.

Lo que no circula es la frase que está dos secciones más abajo en la misma página: la asignación máxima de un investigador principal en Expanse es de 15 millones de horas-núcleo y 75 000 horas-GPU, y las Science Gateways que solicitan en el nivel Maximize pueden pedir hasta 30 millones de horas-núcleo. Las dos afirmaciones no están en tensión. Responden a preguntas distintas. La primera describe la capacidad instalada de la máquina tal como la caracteriza su operador. La segunda describe cuánta máquina puede pedir un investigador.

Entre ambas hay una tercera magnitud que ninguna de las dos aborda y que ningún documento recuperado para este artículo proporciona: qué parte de ese pico sostiene realmente una carga de trabajo real. Una cifra de pico y un techo de horas no se convierten entre sí, y ninguno de los dos se convierte en rendimiento entregado sin datos que el registro público accesible no contiene. La brecha entre ellos no es un escándalo. Es una estructura documental, y tiene consecuencias para quien planifica capacidad de investigación a partir de la cifra principal.

Lo que dice realmente la página de Expanse

La guía describe Expanse como un clúster dedicado dentro de ACCESS —el Advanced Cyberinfrastructure Coordination Ecosystem: Services and Support— diseñado por Dell y el SDSC, y afirma que es un sistema financiado por la NSF, operado por el San Diego Supercomputer Center en la UC San Diego y disponible a través del programa ACCESS. La planificación de trabajos es SLURM.

En hardware, el inventario de la página es específico de una manera que premia la lectura atenta frente al vistazo. La capacidad estándar de Expanse se da como 728 nodos con procesadores AMD EPYC, y su capacidad GPU como 52 nodos con tarjetas NVIDIA V100. Por separado —como un elemento propio, no integrado en ese inventario— la página describe un recurso de IA de Expanse formado por 34 servidores Dell XE9640 con GPU NVIDIA H100, disponible a través de particiones llamadas nairr-gpu.

Esa separación importa más de lo que parece. Los 5,16 petaflops son una afirmación a nivel de sistema sobre Expanse. Los 34 servidores H100 son un recurso distinto, descrito más adelante. La página consultada no dice que la cifra principal mida esos servidores, no da un pico por partición para ellos y no reformula la cifra principal como un rendimiento de entrenamiento de IA. Quien cita 5,16 petaflops como «la capacidad de IA del SDSC» ha realizado una sustitución que la fuente no autoriza.

La lectura correcta es más estrecha y menos citable: el centro opera un gran sistema de CPU y V100 cuya cima declara, más un recurso H100 mucho menor que describe solo en unidades.

Vale la pena decirlo con precisión, justamente porque la sustitución es tan fácil de cometer y tan difícil de detectar después. Un lector que encuentra «34 servidores H100» y «5,16 petaflops» en el mismo documento tenderá a unirlos. El documento no los une. Los enumera en lugares distintos, con niveles de abstracción distintos y unidades distintas —servidores por un lado, una tasa aritmética por otro— y deja la relación sin declarar.

Voyager: una configuración sin pico, detrás de una puerta

El otro sistema del centro relevante para IA tiene el problema documental inverso. La guía de usuario de Voyager lo describe como un sistema financiado por la NSF, desarrollado en colaboración con Supermicro y el Habana Lab de Intel, operado por el San Diego Supercomputer Center en la UC San Diego, que comenzó una fase de banco de pruebas de tres años a principios de 2022 (SDSC Voyager User Guide). Su configuración se da como 42 nodos de entrenamiento Supermicro X12 Gaudi con 336 procesadores de entrenamiento Habana Gaudi, más dos nodos con 16 procesadores de inferencia Habana de primera generación. La planificación es Kubernetes.

La página no ofrece ninguna cifra de pico en coma flotante para Voyager. Los dos sistemas fallan, por tanto, en direcciones complementarias: uno publica un pico sin contrapartida sostenida, el otro publica una configuración sin pico. Ninguna de las dos páginas cierra el círculo, y el lector que intenta compararlas queda con dos tipos de número diferentes.

El modelo de acceso de Voyager se declara sin rodeos, y es la divulgación de mayor consecuencia de la página. Bajo el epígrafe de políticas de asignación de recursos, la guía indica que el estado actual es «Testbed Phase». La fase de banco de pruebas de tres años, añade, estará disponible para proyectos focalizados seleccionados, así como para talleres e interacciones con la industria. Añade que la fase de banco de pruebas irá seguida de una fase de asignación de dos años a la comunidad NSF en general y a talleres de usuarios. Durante el banco de pruebas, la página remite al asesoramiento de HPC del SDSC.

Eso es una puerta, descrita sin eufemismos. No es un concurso publicado con criterios declarados, un panel de revisión, un calendario de decisión ni una tasa de éxito. Es un encaminamiento institucional de solicitudes hacia personal, para una fase explícitamente limitada a proyectos seleccionados. Un banco de pruebas que funciona así no tiene nada de irregular —un banco de pruebas existe para servir colaboraciones focalizadas, y sus operadores necesitan discrecionalidad para ello—. Pero la consecuencia práctica para un investigador externo es que la restricción determinante no es la posición en una cola.

Es si la solicitud se considera siquiera.

La fase de asignación ampliada de dos años se describe como un paso siguiente. Ningún documento recuperado para este artículo establece que la transición haya ocurrido. Puede que haya ocurrido; la página consultada simplemente no lo dice, y tratar un plan declarado como un hecho consumado es exactamente el tipo de deriva del que trata este artículo.

Por qué un techo de horas y una cifra en petaflops no se convierten

Es tentador intentar que los números hablen entre sí. Si un investigador principal puede pedir 75 000 horas-GPU y el sistema declara un pico, debería poder calcularse algo sobre la parte de la máquina que corresponde a ese investigador. No se puede, y las razones merecen exponerse, porque el mismo razonamiento se aplica a todo sistema académico de IA documentado de esta manera.

Una tasa de pico en coma flotante es una propiedad instantánea. Describe una cadencia a la que el hardware puede, bajo los supuestos declarados por el proveedor, realizar aritmética. No dice nada sobre la duración. Un techo de asignación es lo contrario: es una cantidad de recurso integrada en el tiempo, expresada en horas-núcleo u horas-GPU, sin tasa asociada. Para pasar de una a otra habría que conocer la partición de la que provienen las horas, su pico por unidad, la duración durante la cual se consumen y la eficiencia alcanzada por la carga de trabajo en esa partición.

Tres de esos cuatro elementos faltan en la documentación consultada, y el cuarto —la eficiencia alcanzada— es precisamente el que la medición existe para aportar.

La brecha no es pedantería académica. Un investigador que planifica un entrenamiento necesita saber cuánto tardará un trabajo en el hardware que realmente puede obtener, no a qué velocidad iría ese hardware si la carga fuera perfectamente eficiente y la asignación ilimitada. Las dos preguntas difieren en un factor que solo una medición sostenida puede fijar. Cuando el registro accesible contiene un pico y un techo pero ninguna medición, el investigador queda reducido a adivinar ese factor, y adivinarlo de forma optimista es el error natural.

Hay un segundo error de conversión, más sutil, disponible aquí. Una hora-núcleo y una hora-GPU son monedas distintas, y el techo de la guía declara ambas sin ofrecer un tipo de cambio. Quince millones de horas-núcleo y 75 000 horas-GPU no son dos formas de decir lo mismo; son dos presupuestos separados para dos tipos de nodo distintos. Un proyecto que necesita tiempo de GPU no puede gastar su presupuesto de CPU en su lugar. Leer el techo como un fondo único de «cómputo» sobreestimaría aquello de lo que un proyecto puede disponer por cualquiera de los dos lados.

Las cuatro puertas que quedaron cerradas

Un relato honesto de lo que este artículo puede establecer debe incluir lo que no pudo establecer. Cuatro documentos habrían cerrado el círculo, y los cuatro estaban indisponibles en esta recuperación.

El primero es el registro del financiador. La página de subvención de la NSF asociada a Expanse no devolvió texto: el acceso estaba bloqueado (NSF Award Search record 1928224). Ese único fallo retira toda una clase de afirmaciones de la mesa. No puede afirmarse aquí ningún importe obligado, periodo de ejecución, propósito específico de la subvención, lista de entregables, obligación de informes ni conclusión de cumplimiento. La formulación correcta es que los términos de la subvención no se verificaron. En ningún caso que no exista subvención —la propia guía del centro afirma que el sistema está financiado por la NSF, y el portal de ACCESS nombra las subvenciones de la Office of Advanced Cyberinfrastructure bajo las que opera el programa (ACCESS Allocations portal)—. Una página bloqueada es un hecho sobre la recuperación, no sobre la financiación.

El segundo es la política de asignación. El portal de ACCESS devolvió su mención de financiación y una declaración de que proporciona asignaciones sin coste a los investigadores, pero no los umbrales de los niveles ni el procedimiento de revisión. Una segunda dirección de ACCESS era inalcanzable. Así que la distancia entre el techo de solicitud de 30 millones de horas-núcleo y una asignación real queda sin cuantificar aquí.

En la guía de Expanse aparecen nombres de niveles —el nivel Maximize se nombra en la frase sobre Science Gateways—, pero no se obtuvieron las reglas que rigen la entrada en un nivel, y asociar un nivel nombrado a un techo declarado sería inferencia disfrazada de cita.

El tercero es cualquier resultado sostenido medido de forma independiente. No se obtuvo ninguno para Expanse ni para Voyager. Es el más importante de los cuatro, porque es el que convertiría el artículo de una observación sobre documentación en una medición de rendimiento. Su ausencia significa que el tamaño de cualquier brecha entre pico y rendimiento entregado sigue sin medirse, y no solo sin declararse: una distinción que importa, porque una brecha no medida no es prueba de que sea grande.

El cuarto es un registro de referencia, y falló de manera instructiva. Durante la recuperación apareció una dirección de sistema de TOP500. No corresponde a Expanse sino a un clúster Inspur NF5468M5 con procesadores Xeon Gold 6230 y tarjetas NVIDIA Tesla V100 (TOP500 system record 179831). Un registro de medición de aspecto plausible, recuperado en respuesta a una consulta sobre otra máquina, que describe otra máquina.

La prueba de referencia que pertenecía a otra máquina

Ese último fallo merece su propia sección, porque es una pequeña demostración de la tesis del artículo.

La secuencia es banal y por completo típica. Una búsqueda de datos de rendimiento sostenido devuelve un registro de sistema de una lista de clasificación. El registro contiene exactamente los campos que uno quiere: un nombre de sistema, una descripción de procesador, un proveedor, una interconexión. Todo en su forma dice «medición». Solo la identidad está equivocada. Un redactor con prisa, sosteniendo una consulta sobre Expanse y una página llena de campos próximos a LINPACK, podría atribuir una cifra sostenida real al supercomputador equivocado y no darse cuenta nunca.

Si eso hubiera ocurrido aquí, el artículo resultante habría sido más satisfactorio y menos cierto. Habría tenido un número a ambos lados de la comparación —un pico de 5,16 petaflops y un resultado sostenido extraído de una lista— y la ratio entre ambos habría parecido análisis. Habría sido, en cambio, un artefacto de recuperación, en el que dos máquinas sin relación se habrían fusionado silenciosamente en una sola afirmación.

La lección general va más allá de este artículo. Las cifras de capacidad se arman mucho más a menudo a partir de resultados de búsqueda que de documentos identificados, y el modo de fallo no es la fabricación. Es el emparejamiento erróneo: una prueba de referencia real atribuida al sistema equivocado, una subvención real atribuida al programa equivocado, un techo de asignación real leído como una asignación. La defensa es procesal y poco glamurosa: nombrar el documento, nombrar el sistema, comprobar que ambos concuerdan y, cuando no concuerdan, decirlo en lugar de recurrir al número más cercano que encaje.

Lo que un investigador puede y no puede concluir

Si se juntan las piezas documentadas, emerge una imagen utilizable, aunque más estrecha de lo que sugiere la cifra principal.

Un investigador puede concluir que Expanse existe, está financiado por la NSF, lo opera el SDSC en la UC San Diego y está disponible a través de ACCESS; que su operador declara un pico de 5,16 petaflops sin nombrar la base; que un investigador principal puede pedir hasta 15 millones de horas-núcleo y 75 000 horas-GPU, con un techo de horas-núcleo mayor para las Science Gateways del nivel Maximize; que su capacidad estándar es de 728 nodos AMD EPYC y 52 nodos V100, con un recurso H100 separado de 34 servidores en particiones nairr-gpu; y que la planificación es SLURM. La entrada del centro en el directorio está en San Diego Supercomputer Center en el directorio.

Un investigador puede concluir, por separado, que Voyager es un sistema Habana financiado por la NSF, con 336 procesadores de entrenamiento Gaudi en 42 nodos y 16 procesadores de inferencia de primera generación en dos nodos, planificado por Kubernetes, en una fase de banco de pruebas desde principios de 2022 limitada a proyectos focalizados seleccionados, con la intención declarada de seguirla con una fase de asignación ampliada de dos años.

Un investigador no puede concluir, a partir del registro accesible, qué rendimiento sostenido entrega cualquiera de los dos sistemas en una carga de trabajo dada; si los 5,16 petaflops describen el recurso H100, la partición V100, la partición de CPU o un conjunto ponderado; cuántas horas recibe un solicitante típico en relación con el techo; cuánto tarda en resolverse una solicitud; qué proporción de solicitudes prospera; ni si la transición de Voyager ha ocurrido.

Tampoco puede afirmarse nada sobre lo que un investigador concreto obtuvo, se le denegó o podría obtener: el registro no contiene ninguna decisión de asignación individual, ninguna posición en cola, ningún tiempo de espera y ningún resultado de ejecución.

Esa lista de negaciones es más larga que la lista de afirmaciones, lo que resulta incómodo para un texto sobre capacidad de IA y es también el hallazgo. La asimetría no es prueba de ocultamiento. Las métricas de pico son prominentes, comparables y baratas de publicar; los techos de asignación, las reglas de revisión y las mediciones sostenidas no lo son, y las instituciones publican lo que es barato. El resultado es un registro público que responde con fiabilidad a la pregunta que nadie decide y solo parcialmente a la que todos se hacen.

Qué añade el enfoque de IA y qué oscurece

Hay una razón concreta por la que esta brecha documental importa más ahora que hace cinco años, y es la palabra «IA».

La capacidad académica de IA se está contando, comparando y financiando hoy a un ritmo que supera la documentación. La unidad de comparación que circula es el número de aceleradores o la cifra de pico, porque esos son los números que aparecen en los anuncios. Pero la magnitud que determina si un grupo de investigación puede entrenar un modelo es el producto de tres hechos institucionales: si su solicitud es siquiera elegible, cuántas horas se le conceden y con qué eficiencia las horas concedidas se convierten en trabajo completado. Una cifra de pico no codifica ninguno de los tres.

En la evidencia recuperada aquí, el registro del SDSC ilustra los tres. La fase de banco de pruebas de Voyager convierte la elegibilidad en la primera puerta, y una puerta discrecional. El techo por investigador de Expanse convierte la asignación en la segunda puerta, y una puerta sin cuantificar, ya que el techo no es la asignación. La ausencia de cualquier medición sostenida deja el tercer factor enteramente al lector. Tres puertas, y la documentación pública aborda una de ellas en detalle.

Lo que el enfoque de IA también oscurece es la escala. El recurso H100 descrito en la página de Expanse son 34 servidores. Frente a 728 nodos de CPU estándar y 52 nodos V100, es una parte pequeña y claramente delimitada de la instalación, descrita en unidades en lugar de en rendimiento. No es una crítica del recurso; una partición H100 de 34 servidores es algo sustancial de operar. Es una advertencia aritmética. Cuando la capacidad de IA de una institución se comunica como un pico a nivel de sistema, el lector no tiene forma de saber qué fracción de la máquina representa la partición de IA, y la respuesta aquí parece modesta.

La superficie de control: quién fija qué número

La manera útil de sostener este material en conjunto es separar las partes que fijan los números.

El proveedor de hardware y el integrador fijan la especificación de pico. Es su número en el sentido de que deriva de las piezas que instalaron y de los supuestos que publicaron; el operador lo repite. Es el número con más probabilidad de ser citado, porque es una cifra única sin condiciones adjuntas en el uso ordinario.

El operador y el planificador fijan el rendimiento entregado. Ese número no se publica en el material recuperado aquí, y es el que exigiría medición en lugar de especificación. Su ausencia es el hecho documental central de este artículo.

El financiador y el organismo de asignación fijan quién puede computar, mediante reglas de elegibilidad, procedimiento de revisión y techos. Aquí el techo se publica y el procedimiento no, lo que deja la puerta visible en su contorno y opaca en su funcionamiento.

Tres partes, tres números, y el registro público lleva el primero por completo, el tercero en parte y el segundo en absoluto. Cualquier afirmación que trate el primero como resumen de los otros dos ha promovido discretamente una especificación a la categoría de medición.

Límites de evidencia fechados

Todo lo anterior está acotado por lo que esta recuperación pudo alcanzar los días 17 y 18 de octubre de 2026, y los límites deben enunciarse como hallazgos y no como disculpas.

El registro de subvención de la NSF correspondiente al número de subvención de Expanse no pudo leerse; el acceso estaba bloqueado, de modo que los términos de la subvención no están verificados y no se hace ninguna afirmación sobre fondos obligados, periodo o informes. El texto de la política de niveles de asignación de ACCESS no se recuperó; el portal aportó su mención de financiación y su declaración de gratuidad, y una segunda dirección era inalcanzable, de modo que los umbrales de nivel y el procedimiento de revisión no se afirman.

Una dirección de TOP500 aparecida en la búsqueda corresponde a un clúster Inspur NF5468M5 en lugar de Expanse, de modo que no se atribuye ningún resultado LINPACK sostenido, ningún Rmax, ningún Rpeak, ninguna clasificación ni ninguna cifra de eficiencia a ninguno de los dos sistemas del SDSC. Y no se obtuvo ningún resultado sostenido medido de forma independiente para ninguno de los dos sistemas, de modo que el artículo afirma que no se verificó ninguno, no que no exista ninguno.

El comportamiento actual de las colas, los topes actuales, el estado actual del hardware y las condiciones de acceso actuales exigen todos evidencia fresca. Las políticas cambian; las particiones se añaden y se retiran; una fase de banco de pruebas termina. Un lector que se apoye en este artículo para una decisión debería volver a comprobar las páginas primarias, que se enlazan aquí precisamente para poder comprobarlas.

Qué cambiaría el panorama

Vale la pena ser concreto sobre la evidencia que trasladaría esto de un hallazgo documental a un hallazgo de rendimiento, porque la ausencia es específica y no general.

Una prueba de referencia independiente emparejada lo conseguiría: un resultado sostenido que identifique el sistema exacto, la partición, la carga de trabajo, la precisión numérica y la metodología. Una entrada verificada en TOP500 para Expanse, en lugar de una sobre otra máquina, respaldaría una afirmación de clasificación y daría a la cifra de pico una contrapartida medida.

Un registro de subvención recuperado permitiría afirmaciones sobre importe obligado, periodo de ejecución, propósito, entregables y condiciones de informes —aunque no, por sí mismo, sobre rendimiento medido, ya que un documento de subvención describe una obligación y no un resultado—. Un aviso de asignación publicado o un registro agregado y anonimizado de horas concedidas permitiría cuantificar la distancia entre el techo de solicitud de 30 millones de horas-núcleo y una asignación típica. Y el texto actual de las políticas resolvería si la fase de asignación de dos años declarada para Voyager ha comenzado.

Cada uno de esos elementos es obtenible en principio y ninguno se obtuvo aquí. Hasta que uno de ellos lo sea, el resumen honesto de la capacidad de IA del SDSC es una especificación con una regla de racionamiento adjunta y sin término medio medido, lo que es una respuesta menos satisfactoria que una ratio, y más defendible.