Resumen

  • Ofcom propone extender hasta el 31 de marzo de 2028 el tope de la cesta de cartas de segunda clase, cuyo aumento seguiría limitado al IPC. Es una consulta abierta, no una decisión definitiva.
  • El documento de Ofcom recoge que CWU anunció el 9 de octubre una pausa a nuevas unidades de DM26. El regulador dice que necesita una implantación amplia y un periodo de operación para obtener evidencia financiera estable.

La propuesta de Ofcom es un puente temporal, no una congelación nominal del precio de los sellos. El regulador plantea prorrogar hasta el 31 de marzo de 2028 la salvaguarda vigente para las cartas de segunda clase. El precio máximo de la cesta cubierta podría subir, aunque no más que el índice británico de precios al consumo (IPC). El plazo para responder vence a las 17:00 del 27 de noviembre. La consulta publicada el 16 de octubre sigue abierta.

La razón para ganar tiempo es que aún no se conoce el balance de la reforma: cuánto cuesta sostener el servicio postal universal, qué margen financiero conserva Royal Mail y si mejora la calidad. La caída del volumen de cartas reduce las economías de escala, mientras la asequibilidad y la fiabilidad del reparto siguen siendo objetivos públicos. Ofcom quiere observar los cambios regulatorios de 2025, el nuevo modelo operativo, las métricas del servicio y posibles ayudas dirigidas antes de decidir el marco de precios a largo plazo.

Royal Mail acordó en abril con el Communication Workers Union (CWU) el modelo de reparto DM26 y empezó a implantarlo en junio. La empresa esperaba extenderlo por todo el país antes de Navidad. Sin embargo, una nota al pie de la consulta de Ofcom dice que CWU anunció el 9 de octubre una pausa a todo nuevo despliegue hasta pactar un plan creíble para las unidades que no funcionaban como se esperaba. Ofcom añade que Royal Mail pidió negociaciones inmediatas. En su actualización del 16 de octubre, el sindicato dijo que no se desplegarían nuevas unidades durante la semana que empieza el 19 de octubre mientras se celebraban esas conversaciones.

La noticia acredita una pausa anunciada para nuevas implantaciones; no demuestra que todas las unidades activas hayan dejado de repartir ni que la suspensión sea permanente. El plazo tampoco está definido. La cautela importa porque Ofcom dice que no tendrá una base financiera fiable y estable hasta que DM26 esté ampliamente implantado y lleve un tiempo operando en las oficinas de reparto. Una expansión más lenta podría retrasar datos representativos, pero las fuentes públicas no cuantifican ese efecto. Ofcom no ha dicho que cambie su propuesta de tope ni el calendario de decisión.

Las cifras de servicio muestran por qué la evidencia no puede reducirse a contar unidades desplegadas. Los datos auditados de 2025/26 citados por Ofcom indican que el 75,7% del correo de primera clase llegó el siguiente día laborable, frente a un objetivo del 93%; para segunda clase, el 90,2% llegó en tres días laborables, frente al 98,5%. Ofcom investiga formalmente el cumplimiento de los objetivos de ese año. Estas cifras no aíslan el efecto de DM26.

Según Ofcom, Royal Mail prevé ahorrar 300 millones de libras con el modelo, aunque no está claro si ni cuándo lo conseguirá. La empresa también se comprometió a reinvertir 500 millones de libras de los ahorros de la reforma durante cinco años y fijó una trayectoria para volver a los objetivos de calidad en abril de 2027. Retirar demasiado pronto el tope expondría a los usuarios a un riesgo de precio antes de que mejore el servicio; mantenerlo puede limitar los ingresos de un servicio universal cuya sostenibilidad financiera también preocupa.

Ofcom mantiene su plan de consultar sobre el servicio universal y los precios de acceso en el primer trimestre de 2027/28 y decidir en el tercero. Los siguientes indicios serán cuándo se reanuda el despliegue, cuánto tiempo llevan operando las unidades, si se materializan los ahorros y si mejora la calidad medida. Por ahora, todos siguen pendientes.

Fuentes