Resumen

  • El 23 de octubre, el CRTC concedió 37.667,61 dólares canadienses al Deaf Wireless Consultative Committee of Canada por su intervención en el expediente de ofertas de Internet.
  • Aceptó 176 horas de consultoría y los desplazamientos necesarios; restó 417,65 dólares por una cuarta noche de hotel asociada a una reunión distinta.

Las facturas de hotel rara vez protagonizan una discusión sobre cómo vender Internet. Aquí señalan el límite que puso el regulador canadiense al coste de incorporar pruebas de accesibilidad. El Deaf Wireless Consultative Committee of Canada, DWCC, llevó a la audiencia la experiencia de clientes sordos, sordociegos y con dificultades auditivas. El CRTC reconoció la mayor parte de ese esfuerzo y examinó una noche de alojamiento con lupa.

La consulta sobre la compra de Internet doméstico planteó etiquetas de planes comparables, datos sobre rendimiento y explicaciones comprensibles. Permitió intervenciones en vídeo en lengua de signos estadounidense y en la de Quebec. DWCC hizo una encuesta nacional y documentó fallos de las herramientas comerciales para quienes usan esas lenguas. Según el CRTC, ese material ayudó a entender el problema. También aceptó que preparar gráficos, material visual y aportaciones coordinadas entre varios consultores exige horas reales de trabajo.

La asociación reclamó 54 horas de consultoría junior a 110 dólares y 122 horas de consultoría sénior a 225: 33.390 dólares en honorarios. Añadió 4.695,26 por viajes, alojamiento, comida e impresión. Bell Canada discutió horas, aparcamiento, transporte urbano y estancias. El CRTC admitió tareas administrativas ligadas a la audiencia, trabajo realizado durante trayectos y gastos para llegar físicamente a la sala.

El tercer día de hotel respondió a conexiones insuficientes de regreso a una comunidad rural. El cuarto cubría una reunión virtual ajena a la audiencia. El regulador descontó 417,65 dólares y fijó el importe final en 37.667,61. Como ya había adelantado 3.262 dólares, quedan 34.405,61 por abonar. Rogers pagará 12.516,76; TELUS, 10.834,33; Bell Canada, 6.956,81; y Quebecor, 4.097,71.

La orden pone cifras al trabajo que suele quedar detrás de la frase «escuchar a los usuarios»: investigar, preparar pruebas legibles y llegar al lugar donde se decide.

Fuentes