Resumen

  • Según recuerda RFC 1128, una exploración de 1988 consultó 5.722 equipos y pasarelas; 1.158 dieron la hora local. De esas respuestas, el 60 % erraba por más de un minuto y el 10 % por más de trece; unas pocas se desviaban hasta dos años.
  • La búsqueda de agosto de 1989 intentó llegar a 107.799 direcciones distintas. Otra prueba reunió unas 33.000 observaciones en rutas hacia seis servidores NTP primarios elegidos. Los tamaños de esas muestras cuentan historias diferentes.

Conectar ordenadores era una hazaña. Convencerlos de que el martes no era 1987 requería trabajo adicional. Mills abrió su informe de octubre de 1989 con el resultado de una pesquisa anterior: entre 5.722 hosts y pasarelas examinados en 1988, 1.158 dieron su hora. Tres de cada cinco respuestas se equivocaban por más de un minuto; una de cada diez por más de trece. Algunas habían extraviado dos años. Si esos equipos fechaban un incidente, el técnico de guardia necesitaría un historiador.

La nueva campaña empezó por la guía de direcciones. El archivo de hosts del NIC tenía 6.382 direcciones distintas el 10 de agosto de 1989. Una relación obtenida del sistema de nombres de dominio reunía 137.484 entradas. Tras quitar entradas sin dirección válida y ordenarlas, quedó un fichero de control con 112.370. Desde la Universidad de Delaware, durante nueve días de agosto, se intentó consultar 107.799 direcciones de host distintas. El número grande no sustituye al pequeño: uno habla de la fuente, otro de la lista depurada y otro de las puertas a las que realmente llamaron.

Había tres maneras de preguntar la hora: ICMP Timestamp, TIME y NTP. Ante el silencio, el programa probaba otra vez un segundo después; por protocolo podía guardar hasta ocho muestras. Para no inundar la red, normalmente dejaba de avanzar si fallaba ICMP y omitía NTP si fallaba TIME. Esa decisión redujo el costo de una encuesta enorme. También hizo que algunas posibles respuestas NTP jamás recibieran una pregunta. La metodología tenía su propia zona horaria.

De las 107.799 direcciones intentadas, 94.260 produjeron algún registro estadístico. Mills contó 20.758 indicaciones de hora aparentemente válidas, aunque varias pruebas o protocolos podían corresponder al mismo host. Aplicó entonces reglas de preferencia y eliminación de duplicados: quedaron 8.455 hosts con hora aparentemente válida. Dirección visitada, indicación recibida y host conservado son tres unidades. Mezclarlas da una estadística tan elegante como inútil.

La distribución de errores hizo el resto de la revelación. Mills preguntó qué proporción superaba cada umbral; una media no enseña al reloj que vive en otro día. Ocho hosts NTP se desviaban más de diez segundos. Sospechó que algunos o todos usaban versiones antiguas con fallos conocidos, hipótesis que el propio informe trató con cautela. Cerca del 1 % de los hosts ICMP Timestamp erraban por más de un día, y una proporción parecida de los TIME por más de unas horas. En los grupos observados, los NTP solían ser unas mil veces más precisos que los otros dos.

Después llegó la prueba de precisión sobre rutas escogidas. Durante dos semanas de agosto de 1989 se midieron seis servidores NTP primarios desde Delaware, con unas 33.000 muestras de diferencia horaria y demora. Una ruta deliberadamente difícil hasta USC Information Sciences Institute pasaba por hasta doce saltos. Sus 2.214 muestras dieron una diferencia mediana sin filtrar de menos doce milisegundos y filtrada de menos nueve; la demora mediana bajó de 269,5 a 220 milisegundos porque el filtro eligió otras observaciones. Nadie había acelerado los enlaces.

En los datos filtrados de esa ruta, la mediana del error fue de pocos milisegundos y el máximo no pasó de cincuenta.

La referencia de radio tampoco era una roca inmóvil. El trayecto modelado entre Delaware y la señal CHU de Ottawa variaba de 2,7 a 5,1 milisegundos según la propagación. Mills pidió mejores relojes de radio, base temporal, cálculo de frecuencia y vigilancia. La victoria de aquel trabajo fue poder señalar cada muestra y decir de dónde venía. Al reloj que se había quedado dos años atrás por fin le hicieron la pregunta correcta: ¿comparado con qué?