Resumen

  • MetaBrainz contabilizó dieciocho tabletas de chocolate procedentes de cuatro países en 2006. Sus anuncios también detallaron las necesidades de equipos y trabajo de MusicBrainz.
  • Google prometió 15.000 dólares para una remuneración modesta de Robert Kaye. Un acuerdo mensual con Magic MP3 Tagger produjo en agosto un pago que casi cubría la factura de ancho de banda.

La contabilidad de MetaBrainz tenía una partida capaz de despertar al lector: dieciocho tabletas de chocolate, enviadas desde cuatro países. El informe anual de 2006 dejó constancia de aquel agradecimiento al trabajo de MusicBrainz, el catálogo compartido de información musical.

La generosidad tenía otras presentaciones menos apetitosas y más urgentes. Dos servidores llegaron con una donación; unas semanas de programación podían desaparecer cuando su responsable necesitaba aceptar otro encargo. Los documentos de ese año permiten seguir esos movimientos con una precisión bastante doméstica.

Gracias por las máquinas. Falta una.

El 24 de enero, el proyecto anunció dos Dell Poweredge 1750 donados por Halsey Minor, de Minor Ventures, y David Ulevitch, de Freedom Networks. Después del agradecimiento figuraba la tarea pendiente: conseguir un servidor de base de datos antes del traslado previsto a un centro de colocación en San Luis Obispo.

La noticia resolvía una parte concreta del equipamiento. El proyecto podía tachar dos máquinas de la lista y seguir buscando la siguiente. La infraestructura también se construía así, con regalos útiles que rara vez coincidían con todas las necesidades a la vez.

En julio, Robert Kaye explicó otra carencia con menos tornillos. Google había prometido 15.000 dólares a MetaBrainz para que pudiera cobrar una remuneración modesta y concentrarse en gestionar MusicBrainz y escribir código.

El calendario del otro cliente

En su anuncio del 6 de julio, Kaye contó que, sin ese apoyo, periódicamente tenía que dejar MusicBrainz durante unas semanas y trabajar por encargo para pagar sus facturas. La persona que podía continuar el proyecto necesitaba atender a alguien que sí pagara por su tiempo.

Calculaba que la donación lo sostendría al menos seis meses. Esperaba vender después más licencias de datos para mantener los pagos. El informe anual recogió posteriormente la donación y el pequeño sueldo que permitió. Aquella nómina tenía una función muy directa: recuperar para el proyecto horas que se marchaban a otros trabajos.

El siguiente acuerdo incorporó una costumbre atractiva para cualquier factura: volver cada mes. El 2 de agosto, Matthias, creador de Magic MP3 Tagger, aumentó su patrocinio. Pagaría 250 euros mensuales o el 10 % de los ingresos por registros del programa, la cantidad que resultara mayor. A cambio, MusicBrainz dio más visibilidad a sus enlaces.

Un enlace con rendimiento mensual

El mínimo ofrecía una referencia para organizar gastos. La parte variable permitía que el apoyo creciera con los registros. El sitio aportaba atención de sus visitantes; el autor del programa devolvía una cantidad acordada al servicio común.

El 14 de septiembre llegó el primer resultado publicado: 401,02 euros correspondientes a agosto. Kaye informó de un aumento de registros tras colocar los enlaces y dijo que el pago casi cubría el coste del ancho de banda. El resultado tenía mes y factura, dos detalles bastante más útiles para quien administra un servicio que un elogio entusiasta.

El chocolate conservó su lugar en el informe. A su alrededor, MusicBrainz estaba aprendiendo a recibir apoyos con usos y plazos: una máquina para instalar, dinero para mantener a Kaye trabajando, una aportación que pudiera repetirse. La siguiente tableta era bienvenida. La siguiente factura ya tenía fecha.

Fuentes