Resumen

  • Ayitic intentó unir varias rutas de formación con la participación económica. Las fuentes atribuyen a Swift funciones de coordinación regional y responsabilidad de proyecto, mientras que el diseño, la enseñanza local y la evaluación aparecen como trabajos de equipos distintos.
  • Los documentos separan inscripción, graduación, postulaciones, clientes de plataforma, pasantías y empleos confirmados. No concilian dos series de cifras ni permiten calcular una tasa única de empleo para todas las personas participantes.

En una sesión del Foro para la Gobernanza de Internet de 2018, los organizadores de Ayitic explicaron que mujeres que habían completado la formación empezaban a postularse a empleos en línea. La propia conversación ya giraba en torno a la distancia entre capacitarse y trabajar. Ese momento es un punto de partida más preciso que una cifra global de graduación: el curso puede terminar en la fecha prevista mientras que la prueba del mercado laboral apenas empieza. Una postulación no es un contrato; registrarse en una plataforma no significa que un cliente confíe en el perfil; y aprender una habilidad todavía no equivale a recibir ingresos. (Registro de la sesión del IGF)

Ese límite también permite hablar de Kevon Swift sin convertirlo en el representante de todo el programa. En noviembre de 2014, LACNIC lo presentó como su nuevo responsable de relaciones externas para el Caribe. Una biografía de Internet Society publicada en 2015 dice que dirigía la participación caribeña, coordinaba la capacitación técnica y acababa de recibir responsabilidad sobre Ayitic, el proyecto de LACNIC para impulsar el desarrollo mediante Internet en Haití. Son funciones sustantivas, pero no demuestran que diseñara por sí solo el currículo, impartiera los cursos o controlara todos los resultados. (Entrevista de LACNIC de 2014; biografía de Internet Society)

Coordinación dentro de una estructura compartida

Las fuentes distribuyen expresamente varias responsabilidades. El relato de LACNIC sobre Haití de 2016 atribuye a Carolina Caeiro, coordinadora de proyectos de desarrollo, la importancia del contexto local, los instructores haitianos y las tareas de las organizaciones asociadas. La evaluación final de 3x3 Design acredita a Caeiro y Beatriz Irisarri, de LACNIC, el diseño del programa y del currículo; a Caribbean Open Institute, el diseño curricular; a École Supérieure d’Infotronique d’Haïti (ESIH), la impartición de los cursos; y a 3x3 Design, la evaluación. Otros documentos vinculan a Swift con la coordinación regional, la responsabilidad del proyecto, la apertura de 2016 y la organización y relatoría de la sesión del IGF en 2018. No es correcto fundir todas esas tareas en una sola atribución personal. (Relato de LACNIC sobre Haití; evaluación final de 3x3 Design)

La distinción importa para cualquier perfil de liderazgo. Una persona puede crear relaciones regionales, coordinar una iniciativa y representarla en público sin ser quien escribió cada módulo, contrató a cada formador, colocó a cada graduada ni tomó decisiones sobre las condiciones económicas de Haití. Participación, responsabilidad institucional, ejecución e impacto son afirmaciones diferentes. Atribuirlas en bloque produce una historia más sencilla, pero oculta cómo funcionó el proyecto.

Ayitic dependía justamente de ese trabajo plural. El Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC) describe el proyecto 108360 como una alianza dirigida por LACNIC, con un presupuesto de 1,147 millones de dólares canadienses, 30 meses de duración y cierre el 11 de marzo de 2020. Su objetivo era ayudar a jóvenes haitianos a encontrar trabajo en la economía digital mediante cursos adaptados al contexto, plataformas de vinculación y formación de ingenieros en telecomunicaciones. La evaluación distingue varias líneas: capacidades digitales y oportunidades laborales para mujeres, gestión y seguridad de redes, y trabajo con socios para ampliar el modelo. Se relacionan entre sí, pero no comparten el mismo denominador de empleo. (Ficha del proyecto del IDRC; evaluación final de 3x3 Design)

Los calendarios cuentan cosas distintas

IDRC registra un periodo financiado de 30 meses. Los informes de LACNIC describen una historia pública más larga, presentada a lo largo de tres años. La evaluación de 3x3 examina tres rondas formativas entre marzo de 2018 y agosto de 2019 y llama al programa evaluado una alianza de dos años. Las tres descripciones pueden coexistir porque miden periodos distintos: financiación, evolución pública o las cohortes incluidas en la evaluación. No conviene reducirlas a una sola cronología.

También los comunicados de LACNIC corresponden a hitos distintos. En 2017 el proyecto fue presentado en el contexto de la cumbre del G20. En 2018 LACNIC anunció tres cursos en Haití y luego informó que 50 mujeres habían completado un curso de 13 semanas. El apoyo para buscar empleo estaba empezando después de esa formación. Es una prueba de que existía una cohorte y de que se planificaba un paso laboral posterior; no demuestra que cada graduada obtuviera un puesto remunerado. (Ayitic en el G20; lanzamiento de los cursos; primera cohorte)

Una capacitación puede producir aprendizaje sin crear demanda empresarial. En una plataforma digital, la persona puede tener que preparar un portafolio, redactar propuestas, competir por una primera tarea, conseguir una reseña, negociar alcance y recibir el pago. Un perfil nuevo aún no tiene la reputación que reduce el riesgo percibido por el cliente. El tiempo empleado en propuestas que no prosperan también cuesta. Enseñar el funcionamiento de una plataforma no genera por sí mismo valoraciones, encargos ni historial.

La evaluación final de 3x3 trata la formación y el empleo como resultados separados. Concluye que los esfuerzos por conectar a las graduadas con empleos locales y plataformas en línea tuvieron éxito limitado. Entre los obstáculos señalados están la falta de experiencia, reseñas y referencias, las credenciales, el acceso a pagos, el idioma y el tiempo no remunerado para presentar ofertas. No es una afirmación de que la capacitación no tuviera valor. Describe que adquirir habilidades era solo una parte de una cadena que también requería confianza, acceso al mercado y capacidad para completar una transacción. (Evaluación final de 3x3 Design)

Las cifras deben conservar su fuente

El resumen de 3x3 informa 316 mujeres en Internet and Data Practitioner (IDP) y 169 participantes en Network Management and Security (NM&S), un total de 485. Sin embargo, la tabla detallada ofrece 166 para NM&S. Para IDP informa 316 inscripciones, nueve abandonos y 257 graduadas; para NM&S, 166 inscritos, 11 abandonos y 81 graduados. El resumen presenta tasas aproximadas de graduación y abandono de 84% y 3% para IDP, y de 52% y 7% para NM&S. Son datos tal como los publica la evaluación; no deben recalcularse en una tasa combinada distinta.

El informe anual de LACNIC de 2019 usa otro conjunto de cifras: 358 mujeres formadas, 86% de graduación y 3% de abandono en IDP; 163 técnicos formados en NM&S, con 59% de graduación y 14% de abandono. También menciona seis pasantías terminadas, dos empleos confirmados y dos clientes obtenidos mediante Freelancer. Añade que los cursos llegaron luego a más de 3.000 estudiantes en LACNIC Campus. Los documentos disponibles no explican cómo se relacionan esos recuentos y denominadores con los de 3x3. Podrían referirse a periodos, cohortes o definiciones distintas, pero la fuente no permite escoger una explicación. La conclusión rigurosa es atribuir cada cifra a su documento y dejar la diferencia sin resolver. (Informe anual 2019 de LACNIC)

Tampoco son equivalentes las categorías de trabajo. Dos clientes de Freelancer no necesariamente significan dos trabajadores empleados; un cliente es una medida del lado comprador. Seis pasantías y dos empleos confirmados son categorías diferentes. Una postulación no es un puesto, y completar un curso no es obtener ingresos. El informe no dice si esos recuentos se superponen ni cómo se conectan con las personas encuestadas. Promediar los números no resolvería la discrepancia: produciría un indicador sin una regla que se pudiera reproducir.

La evaluación combina encuesta, grupos de conversación y entrevistas. Su resumen habla de 450 respuestas, ocho grupos focales y 22 entrevistas individuales, además de entrevistas con el coordinador de empleo y con empleadores. Las encuestas de impacto posteriores al curso fueron más pequeñas: IDP N=119 y NM&S N=65. Una respuesta describe la experiencia de quien la dio, pero no se convierte en una tasa de toda la cohorte si el diseño de muestreo no lo permite. Un grupo focal puede explicar cómo falló un proceso; no cuenta a todas las personas que enfrentaron el mismo problema.

La evaluación sigue siendo útil, siempre que cada hallazgo conserve el alcance que su método puede sostener.

El obstáculo está fuera del aula

Los problemas mencionados no son solo de aprendizaje. Dispositivos, electricidad, conexión, tiempo en el hogar, tareas de cuidado e inestabilidad política pueden interrumpir una clase o impedir responder a una oferta en plazo. La conectividad cotidiana no es simplemente estar conectado o no: puede compartirse el dispositivo, faltar energía durante una postulación, ser caro el paquete de datos o exigir una plataforma una franja continua de atención. Los informes no cuantifican por separado cada efecto, pero muestran que las condiciones materiales forman parte de la búsqueda de empleo digital.

El pago es otro punto de paso. Encontrar un encargo, completarlo y cobrarlo son tres etapas. Si el medio de pago no está disponible, la capacidad y la demanda no llegan a encontrarse. Las plataformas abren acceso a clientes, pero también pueden imponer requisitos de reputación, comisiones, plazos y mecanismos de cobro. Por eso, el resultado de un programa de trabajo digital no se entiende sin la infraestructura de transacción que conecta al comprador con quien realiza la tarea.

El tiempo no remunerado modifica el riesgo. Presentarse a muchas ofertas puede ser viable para una persona con horas disponibles; puede ser demasiado caro para quien tiene responsabilidades domésticas y desconoce cuándo llegará un primer contrato. Eso no mide la motivación personal: mide el coste de persistir. La evaluación menciona el tiempo de las ofertas en línea y las responsabilidades del hogar, pero no calcula un efecto general para todos los participantes.

Las recomendaciones de 3x3 siguen esa cadena: practicar ofertas y negociación, enseñar sistemas de pago, entregar certificados pronto, facilitar referencias y testimonios, conectar a exalumnos y contactar a empleadores antes de terminar el curso, además de explorar el mercado local. Cada propuesta apunta a un atasco distinto. Ninguna garantiza un empleo, y las fuentes no demuestran que todas se hayan implantado. Indican qué partes del recorrido los evaluadores consideraron incompletas.

Una historia individual ilumina una ruta, no una tasa

La entrevista de LACNIC con la graduada Waina Moise cuenta cómo conoció herramientas digitales, utilizó plataformas laborales y recibió apoyo del coordinador de empleo. Su testimonio permite ver un recorrido concreto y las formas de acompañamiento. No es una estimación representativa de todas las cohortes. Una persona puede mostrar que una ruta fue posible bajo ciertas condiciones; no puede establecer qué proporción de las participantes obtuvo el mismo resultado. (Entrevista a Waina Moise)

La cautela funciona en ambas direcciones. Un número bajo de empleos confirmados no explica todo lo que cada persona aprendió, si trabajó fuera del periodo observado o si tomó otro camino. Para medir empleo habría que definir la ventana de seguimiento, el trabajo remunerado, los encargos independientes y los empleos informales, así como la conexión con el apoyo del proyecto. La evaluación dice que el vínculo con el trabajo tuvo éxito limitado. Es una conclusión relevante sobre el programa, pero no un juicio sobre cada alumna ni una medición completa del valor de largo plazo.

El alcance posterior de más de 3.000 estudiantes en LACNIC Campus es otro resultado. No indica cuántos estaban en Haití, si pertenecían a las cohortes de Ayitic, si completaron una formación comparable o si ganaron ingresos. Llegar a más estudiantes, completar un curso y conseguir empleo son medidas diferentes. La expansión de los cursos abre una pregunta nueva: ¿qué partes del acompañamiento laboral original se reprodujeron y qué seguimiento permite observar lo que vino después?

Lo que las fuentes dicen de Swift

Los documentos conectan a Swift con la labor regional de LACNIC. En 2014 y 2015 lo describen al frente de la participación caribeña, coordinando formación técnica y con responsabilidad asignada sobre Ayitic. En 2016 aparece en la apertura, y en 2018 como organizador y relator de una sesión que trató la transición desde la formación hasta el trabajo. Esa continuidad sitúa a Swift en la superficie de coordinación y presentación del programa.

No es una evaluación de su impacto personal. Los registros no separan sus decisiones de las de los diseñadores, socios haitianos, coordinador de empleo, financiadores, empleadores y participantes. Tampoco indican qué decisiones controló ni cuánto de los resultados le corresponde. La ausencia no autoriza una insinuación: solo marca dónde terminan las fuentes. Un perfil puede atribuirle una función real sin inventar control individual sobre todo el programa.

La distinción es similar a la que existe entre participación y mandato. Asistir a un acto, coordinar una relación o recibir responsabilidad de proyecto no prueba por sí mismo quién diseñó cada curso, impartió cada clase o consiguió un empleo. Esa precisión no borra la coordinación. La vuelve legible dentro de una iniciativa cuyos compromisos y dependencias se repartieron entre varias organizaciones.

Una conclusión que no borra lo que falta

Las fuentes permiten afirmar que Ayitic buscaba conectar formación digital y técnica con la actividad económica en Haití; que Swift trabajó en participación caribeña y recibió responsabilidad sobre el proyecto; y que la evaluación observó una brecha entre terminar las clases y llegar al empleo, con barreras de confianza, pago, idioma, infraestructura, tiempo y demanda. No concilian las cifras de 3x3 y LACNIC, no ofrecen un denominador común de colocación ni calculan un efecto causal único.

La lectura más firme no es proclamar éxito a partir de la graduación ni declarar fracaso por el reducido número de empleos confirmados. Es reconocer que la formación era un paso, no el destino. Swift forma parte de la historia de coordinación; los diseñadores, socios locales, formadores, financiadores, empleadores y participantes también forman parte de la estructura; y el mercado laboral seguía siendo un sistema que nadie controlaba por completo. Describir esa realidad sin convertir una biografía en una calificación del programa es más exacto que pedirle a una sola cifra que responda por todos.

Fuentes