Resumen

  • El 21 de octubre, los veinte consejeros votantes respaldaron los 57 resultados del trabajo sobre diacríticos latinos: 45 recomendaciones de política y 12 orientaciones de aplicación.
  • La GNSO recomendó a la Junta adoptar las 45 medidas de política. Un equipo de aplicación se convocaría tras esa adopción.

Una tilde acaba de pasar de la mesa de trabajo a la mesa del Consejo. La resolución de la GNSO del 21 de octubre aprueba los 57 resultados del grupo sobre diacríticos latinos y recomienda a la Junta de ICANN adoptar 45 de ellos como política. El acta original de la votación registra veinte síes, ningún no, ninguna abstención y ninguna ausencia. Votaron los siete representantes de la cámara de partes contratadas y los trece de la cámara no contratada.

El expediente tiene dos montones bien contados. Cuarenta y cinco piezas son recomendaciones para casos excepcionales en que un dominio ASCII y otro latino relacionado con diacríticos puedan delegarse a la vez, con medidas contra la confusión y reglas sobre la entidad operadora. Las otras doce ofrecen orientación para llevarlo a la práctica. El informe final obtuvo consenso pleno en el grupo el 6 de agosto y llegó al Consejo el 31 de agosto. La votación convirtió aquel consenso en una postura institucional.

La Junta tiene ahora el turno. La propia resolución condiciona la convocatoria de un equipo de revisión de la aplicación a que la Junta adopte las recomendaciones. Esa frase ordena el camino para registros y solicitantes: primero una decisión sobre política; después, el trabajo que convierta las salvaguardias en procedimientos.

El marcador 20–0 suena definitivo, casi deportivo. En gobernanza vale por otra cosa: deja una huella exacta de quién entregó qué decisión a quién. La Junta puede leer el expediente sin adivinar dónde terminó el acuerdo del Consejo.