• Creekstone encargó a University of Utah una investigación sobre la recuperación de agua de los gases de escape de la generación eléctrica con gas en su campus de centros de datos en Delta
  • La empresa estima unos 4.000 acres-pie al año, pero la cifra no se ha demostrado a escala operativa

El hecho

Creekstone Energy anunció el 9 de septiembre que había firmado un acuerdo de investigación con el Energy & Geoscience Institute de University of Utah para estudiar un proceso propuesto de recuperación de agua de los gases de escape de la generación eléctrica con gas natural en su campus de centros de datos Delta Gigasite.

El proceso GIGAWATER, con patente en trámite, está diseñado para capturar vapor de agua de los gases de escape de la generación eléctrica, enfriarlo mediante un sistema regenerativo de lecho de roca y recoger el condensado resultante. El trabajo de la universidad pondrá a prueba el modelo y las hipótesis de Creekstone y avanzará hacia una demostración física del proceso.

Creekstone estima que el sistema podría recuperar unos 4.000 acres-pie de agua al año, equivalentes a aproximadamente 1.300 millones de galones estadounidenses. El fundador Ray Conley dijo que esa estimación presupone unos 2,1 GW de generación eléctrica con gas. Se trata de una proyección, no de un volumen medido de un sistema en funcionamiento.

Conley dijo que los resultados de la universidad se esperan para el verano de 2027, mientras que tomar una decisión sobre si tiene sentido un despliegue a escala comercial podría llevar unos dos años. También se necesitan más pruebas para determinar la calidad del agua recuperada, sus posibles usos y cualquier tratamiento necesario.

Por separado, Creekstone prevé utilizar refrigeración seca en el campus de centros de datos para limitar la demanda de agua. Ese diseño de refrigeración y GIGAWATER son sistemas distintos: uno reduce el agua utilizada para refrigeración, mientras que el otro pretende recuperar humedad de los gases de escape de la generación eléctrica.

La evaluación

Antes de que el agua proyectada pueda considerarse un suministro, las pruebas deben establecer cuánto puede recuperarse realmente y en qué condiciones se encuentra. El riego, el uso industrial y el agua potable pueden requerir tratamientos distintos, por lo que el volumen bruto recogido no equivaldría necesariamente a la cantidad disponible para cada uso propuesto.

La proyección también depende de las condiciones operativas en las que se basa. La estimación de Creekstone presupone unos 2,1 GW de generación eléctrica con gas, lo que significa que cualquier futuro cálculo del suministro de agua debería conservar ese supuesto en lugar de considerar los 4.000 acres-pie como un volumen anual fijo. La investigación universitaria puede comprobar en qué medida la recuperación real se ajusta al modelo antes de que Creekstone decida si merece la pena llevar el sistema a mayor escala.

Para los lectores de BTW, la próxima evidencia relevante procederá de las mediciones del rendimiento y la calidad del agua en pruebas físicas. Esos resultados darían a Creekstone, a los posibles usuarios y a las autoridades públicas una base más firme para decidir si el agua recuperada puede sustentar un acuerdo fiable de suministro. Hasta entonces, la cifra de 4.000 acres-pie sigue siendo un volumen proyectado, no un recurso hídrico disponible.

Qué observar

Habrá que seguir los resultados de la universidad previstos para el verano de 2027 y los detalles de una prueba piloto física. El volumen recuperado medido, la calidad del agua, las necesidades de tratamiento y las condiciones operativas mostrarán qué parte del volumen proyectado podría convertirse en suministro utilizable y para qué aplicaciones.