Resumen

  • La actualización del 6 de agosto de 2026 indica que seis de ocho estructuras comunitarias iniciaron sus actividades CIP; ALAC está en la segunda fase, ASO aplazó su participación y NomCom aún no empezó formalmente.
  • Las etiquetas de la tabla describen estados del programa, no hallazgos sobre desempeño. El propio marco separa indicadores de proceso, como reuniones e informes, de indicadores de rendimiento vinculados con resultados y eficacia.
  • El modelo combina cinco principios compartidos y preguntas estándar con criterios, indicadores, metas y públicos adaptados por cada estructura. La comparación posterior necesitará mostrar esas diferencias, no ocultarlas.
  • El Board mantuvo aplazadas las Organizational Reviews independientes hasta completar el primer ciclo. Los informes CIP serán, por tanto, parte de la evidencia con la que decidirá el futuro de esas revisiones.

El dato nuevo es una puesta en marcha desigual

ICANN lanzó el CIP en julio de 2025, después de que un grupo de coordinación comunitaria cerrara el marco. Un año más tarde, su primera tabla de progreso evita resumir las ocho trayectorias en un único porcentaje.

ALAC ya realizó una evaluación y trabaja sobre mejoras priorizadas que pretende completar antes de terminar 2026. ccNSO terminó sus criterios e indicadores y diseñó un plan que primero probará dos principios, recopilará una línea de base y establecerá umbrales. Su primera evaluación operativa se proyecta para mediados de 2027. GNSO también cerró criterios e indicadores y prepara el plan para recoger los primeros datos.

GAC aún estudia cómo incorporar el CIP a sus planes existentes. RSSAC quiere iniciar la evaluación antes de fin de año; SSAC dispone de un borrador de indicadores que tratará en septiembre. ASO decidió esperar un acuerdo con ICANN sobre la revisión del ICP-2 y apunta a principios de 2027 si cuenta con capacidad. NomCom nombró a un enlace, pero continúa oficialmente sin empezar.

La tabla prueba que existe una operación real y permite ver dos entradas incompletas. No prueba todavía que una estructura cumpla mejor su finalidad, funcione con más eficiencia o responda mejor a sus partes interesadas. Una clasificación de fase no es un dictamen de gobernanza.

Contar actividad no equivale a medir desempeño

Las cinco bases comunes del CIP preguntan si la estructura cumple su propósito, si su diseño es eficaz, si opera con eficiencia, si rinde cuentas dentro y fuera de ella y si colabora en favor de la misión de ICANN y del modelo ascendente de múltiples partes interesadas. Cada organización convierte esas bases en un mínimo de tres a cinco criterios e indicadores SMART.

El marco distingue los indicadores de proceso de los de rendimiento. Los primeros informan sobre alcance y calidad de las actividades: número de reuniones, entrega puntual de informes, consultas celebradas. Los segundos se atan a resultados o eficacia: objetivos cumplidos, satisfacción, cambios verificables.

“Iniciado”, “fase 1”, “fase 2”, “aplazado” y “sin comenzar” pertenecen al mapa del proceso. En la mayoría de los casos todavía no hay una comparación entre un valor real y una meta previa. ccNSO explica abiertamente que necesita una línea de base; GNSO aún está construyendo el plan de recopilación.

No es razonable calificar como fracaso un resultado que todavía no vence. Tampoco lo es convertir la existencia de un grupo de trabajo en prueba de impacto. El valor de la primera actualización está en dejar visible el comienzo sin anticipar el veredicto.

Flexibilidad local sobre una columna vertebral común

La personalización no deja al CIP sin elementos compartidos. Las cinco bases se aplican a todos. ICANN org debe preparar preguntas estándar para las encuestas, aunque cada grupo pueda ajustarlas de forma limitada. La plantilla de evaluación permite identificar meta, valor real, fuente, método, plazo y responsable. ICANN org también puede limpiar y compilar los datos y entregar resultados anonimizados.

Sin embargo, una misma forma no hace equivalentes las mediciones. Cada estructura decide qué criterios utilizar, qué indicadores los representan, cuál es la meta y a quién consulta. Preguntar a miembros muy activos produce otra evidencia que preguntar a una comunidad periférica. Medir la puntualidad de una publicación y medir si los participantes creen que su aportación alteró una decisión pueden ser ejercicios válidos, pero describen cosas distintas.

Por eso el Framework considera esencial documentar los criterios e indicadores a medida. La evaluación debe comparar valores reales con objetivos y señalar logros, excesos y déficits. Se recomienda publicar los productos de la primera fase. Además, antes de finalizar el tercer año, cada estructura debe publicar un Progress Report sometido a comentario público.

La comparabilidad útil no exige un ranking único. Exige que cualquier lector pueda reconstruir la medición: compromiso inicial, fuente, población, responsable, resultado, desviación y corrección. Sin esa trazabilidad, la flexibilidad puede generar ocho relatos plausibles que no permiten saber qué cambió.

La autoevaluación ocupa el espacio de una revisión aplazada

La sección 4.4 de los Bylaws de ICANN prevé revisiones periódicas del desempeño y la operación de las Supporting Organizations, sus consejos, los Advisory Committees salvo GAC y el Nominating Committee. Deben realizarlas entidades independientes del organismo revisado. Entre sus fines están comprobar si la estructura conserva una finalidad, si requiere cambios y si responde ante sus grupos y partes interesadas.

El CIP conserva esos objetivos, pero cambia el actor principal. El marco describe el paso de Organizational Reviews dirigidas por examinadores independientes a un programa liderado por la comunidad de ICANN. Cada estructura conduce su evaluación; ICANN org facilita herramientas, encuestas, tratamiento y apoyo analítico.

El 19 de mayo de 2025, el Board confirmó que el CIP continuaría y que las Organizational Reviews permanecerían aplazadas hasta completar el primer ciclo. Después decidirá qué hacer con ellas. El informe de implementación del primer trimestre de 2026 estimó ese cierre para el tercer trimestre de 2028.

La autoevaluación puede ser más cercana y rápida. Quienes conocen el funcionamiento diario pueden detectar una traba y corregirla sin esperar una visita quinquenal. Pero la relación probatoria cambia: el organismo evaluado participa en la selección de las métricas con las que se describirá. La base común reduce la arbitrariedad; no transforma esa relación en independencia.

El informe público, el escrutinio comunitario y la decisión posterior del Board deben compensar el peso que les da esta secuencia. Si el primer ciclo termina influyendo en la continuidad de la revisión independiente, la evidencia necesaria no puede limitarse a mostrar que hubo actividad.

El plazo de gobernanza es el informe del tercer año

El único hito obligatorio de reporte es el Progress Report antes del final del tercer año. Debe dejar registro de metas y datos, áreas examinadas, mejoras priorizadas, recursos empleados, logros, barreras y próximos pasos. Después se abre a Public Comment.

Este diseño permite valorar con precisión la actualización de agosto. ICANN demostró que la mayoría empezó y expuso quién no lo hizo. No afirmó que el inicio equivaliera a eficacia. Lo siguiente que debe aparecer son los insumos que harán posible el juicio: criterios, indicadores, objetivos fijados antes de medir, línea de base, métodos, audiencia y responsables.

La crítica de Lu Heng sobre el problema de agencia en la gobernanza de Internet aporta aquí una pregunta sobre incentivos, no una condena automática. Las instituciones tienden a optimizar aquello que pueden contar y controlar. Reuniones, documentos y asistencia son visibles; la claridad de una decisión, la fricción de participar o la influencia real de una aportación son más difíciles de atribuir.

Los indicadores de proceso siguen siendo necesarios. Deben conectarse con una secuencia de consecuencias: meta previa, valor real con fuente, explicación del incumplimiento y acción correctiva con persona responsable y fecha. Si los grupos publican esa secuencia, la adaptación puede producir rendición de cuentas. Si se detienen en “actividad realizada”, documentarán esfuerzo, no efecto.

Registrar el arranque sin otorgar el resultado

La tabla merece quedar como un hito. No disimula la dependencia de ASO respecto del ICP-2 ni la preparación incompleta de NomCom. También señala dónde pueden aparecer las primeras pruebas sustantivas: la ejecución de ALAC, el ensayo de línea de base de ccNSO y el plan de datos de GNSO.

Seis comienzos demuestran que el CIP existe fuera del documento de 2025. No son seis conclusiones de mejor rendición de cuentas. Llegar a la fase 2 significa aplicar mejoras seleccionadas; aún no confirma que fueran las adecuadas ni que produjeran el efecto buscado.

El CIP puede superar la utilidad de una revisión periódica si produce datos más frecuentes, correcciones más rápidas y una explicación más accesible. Entonces el Board podrá identificar qué preguntas todavía exigen examen independiente. Esa decisión necesita resultados, fallos y comentarios públicos. La máquina en movimiento es progreso, no aprobación anticipada.

Fuentes