Resumen

  • Al cierre de este artículo, ICANN mostraba el procedimiento IRP-IOT entre los informes pendientes, con nueve aportaciones y fecha prevista de informe el 1 de septiembre de 2026; el apartado de resultado seguía vacío.
  • Los Estatutos fijan el inglés como lengua principal de trabajo del IRP y, a la vez, exigen traducción para quienes la necesiten.
  • La Rule 5B provisional de 2018 permite presentar la propia solicitud de traducción fuera del inglés si el solicitante certifica que hacerlo en inglés supondría una carga indebida.
  • El nuevo borrador exige que el escrito de controversia y la petición de servicios lingüísticos estén ambos en inglés.
  • No todo es un retroceso: el texto ofrece decisiones urgentes, costes a cargo de ICANN, ajustes de calendario y lenguas no oficiales de la ONU cuando sean necesarias.
  • Un recibo de admisión preliminar multilingüe resolvería el orden de acceso sin conceder traducción automática ni cambiar la lengua de trabajo.

El informe pendiente no ha convertido el borrador en norma

El Independent Review Process sirve para que un tercero examine determinadas actuaciones u omisiones de ICANN a la luz de sus Estatutos y Articles of Incorporation. La promesa institucional combina dos elementos que deben convivir: una revisión experta, asequible y accesible, y un expediente administrado principalmente en inglés.

En julio de 2024, el equipo de supervisión de la implementación abrió una consulta sobre varias reglas. Recibió nueve comentarios. La página general de Public Comment situaba el expediente, al corte, entre los informes pendientes y señalaba el 1 de septiembre de 2026. La página particular no publicaba todavía un resultado.

Por eso no cabe anunciar una decisión futura ni presentar la propuesta como derecho vigente. Sí cabe comparar su puerta de entrada con la regla provisional que hoy sigue documentada.

La regla vigente reserva una excepción pequeña pero decisiva

El régimen de 2018 no transforma el IRP en un procedimiento disponible en cualquier idioma por elección unilateral. El panel valora si existe necesidad, qué documentos o vistas abarca y a qué lengua se traducen. Si no reconoce la necesidad, el interesado debe presentar sus materiales en inglés. Además, las traducciones se limitan normalmente al árabe, chino, español, francés y ruso.

Sin embargo, la solicitud para obtener el servicio tiene un trato distinto. Puede presentarse en otra lengua cuando la persona certifique que redactarla en inglés sería excesivamente oneroso.

La excepción no resuelve el caso ni obliga a pagar una traducción. Tampoco acredita legitimación o protege por sí sola un plazo. Su función es anterior: deja que el panel reciba la explicación de la barrera antes de exigir que el interesado la haya vencido.

Ese detalle es la diferencia entre un beneficio teórico y una vía capaz de ser invocada.

El borrador abre el servicio después de admitir la necesidad

La nueva Rule 5B define mejor la cobertura. Puede incluir escritos, documentos relevantes, transcripciones, decisiones e interpretación oral. La persona podría solicitar el reembolso de la traducción al inglés de su escrito inicial o pedir que la respuesta de ICANN pase a su lengua preferida. La petición adjunta no reduciría el límite de páginas del escrito principal.

Si la decisión no pudiera esperar a la formación del panel, un panelista de emergencia podría resolver. ICANN coordinaría las traducciones ordenadas mediante sus proveedores y las pagaría como gasto administrativo, salvo orden posterior distinta. El panel también podría modificar plazos de presentación o apelación para absorber la demora lingüística.

La cobertura idiomática mejora. Siempre que una lengua oficial de la ONU permita participar con justicia, se utilizaría donde sea posible. Pero una lengua distinta ya no quedaría descartada cuando sea indispensable. Es una ampliación relevante para una institución global.

Para pedir esa amplitud, primero hay que producir inglés

La contradicción práctica surge en los apartados iniciales. El escrito de controversia debe presentarse en inglés. La solicitud de traducción también: tiene que nombrar la lengua preferida, justificar el servicio, describir la competencia lingüística del interesado o de su representante y no superar cinco páginas a doble espacio.

El borrador evita una trampa probatoria: haber presentado esos textos en inglés no podrá interpretarse como señal de que la ayuda sobra. La previsión protege a quien logró cumplir gracias a un abogado o a una traducción previa.

Pero no ayuda a quien todavía carece de ese puente. Esa persona debe contratarlo, encontrar un intermediario o abandonar antes de que el panel pueda pronunciarse. El coste de acceso se desplaza al instante anterior al mecanismo de asistencia.

El Non-Commercial Stakeholder Group señaló otra parte del mismo problema. Apoyó la Rule 5B, pero advirtió que un modelo basado únicamente en petición puede perjudicar a quien ni siquiera conoce el derecho. Propuso una oferta proactiva y una explicación desde el comienzo.

Esa postura no prueba que haya habido exclusión, ni obliga a aceptar una traducción universal. La propuesta no está adoptada y las fuentes revisadas no identifican una víctima concreta. El riesgo institucional es que el abandono previo no genera resolución, reclamación ni estadística.

Una recepción preliminar puede ser multilingüe sin ser el litigio

El diseño proporcionado separa dos objetos. El primero es un aviso corto: «necesito asistencia para entrar». El segundo es el escrito de controversia con todos sus efectos. Confundirlos crearía inseguridad; exigir que ambos nazcan en inglés reproduce la barrera.

ICANN podría aceptar el aviso en cualquier lengua que su admisión pueda identificar. El sistema anotaría fecha y hora, asignaría un número neutral y respondería, cuando sea viable, en la misma lengua. El recibo debe decir que aún no existe un escrito completo, qué plazos siguen corriendo, si hay alguna protección provisional y quién decidirá la necesidad.

La versión original se conservaría junto a la traducción inglesa certificada o producida por el proveedor. Si aparece una discrepancia, se añade una corrección con autor y fecha, sin borrar la primera formulación. Las rutas de urgencia y los acuerdos directos de ICANN también quedarían diferenciados de la orden del panel.

Para rendir cuentas no hace falta publicar litigios sensibles. Bastan agregados de lenguas solicitadas, admisiones, negativas, tiempos, extensiones y costes. La falta de solicitudes en una región sería una señal para comprobar información y acceso, no una demostración automática de que nadie necesitaba el servicio.

Así se mantiene la distinción de Heng Lu entre estar presente y ejercer mandato. Recibir un aviso no da autoridad al remitente ni valida su pretensión. Impide que una condición técnica de la ventanilla sustituya al órgano autorizado para decidir.

Ampliar la parte trasera sin cerrar la puerta delantera

La comparación correcta no es «regla antigua mala, regla nueva buena» ni la inversa. El borrador organiza mejor la asistencia después de la decisión y extiende idiomas. La norma provisional conserva mejor el primer contacto cuando el inglés es precisamente la dificultad.

Un recibo preliminar permitiría combinar ambos avances. El inglés seguiría gobernando el expediente. El panel mantendría el control sobre necesidad, alcance y lengua. El interesado no obtendría legitimación, suspensión ni éxito por enviar el aviso.

La mejora consiste en ordenar los actos: primero hacer visible el obstáculo, después decidir la asistencia y finalmente construir el expediente inglés. Pedir que la barrera ya esté resuelta para poder describirla no es uniformidad administrativa; es una selección silenciosa de quién alcanza el proceso.

Fuentes

  1. Índice de Public Comment de ICANN
  2. Procedimiento sobre las propuestas del IRP-IOT
  3. Texto limpio de las reglas propuestas
  4. Comparación con las razones del IRP-IOT
  5. Procedimientos provisionales de 2018
  6. Aportación del NCSG
  7. Estatutos de ICANN, artículo 4.3
  8. Heng Lu, The Multi-Stakeholder Mirage