Resumen

  • John T. Whelan preguntó si su página de relatividad dependía de que todas las páginas del departamento cumplieran los requisitos de Bobby.
  • La respuesta situó la definición del sitio en manos de su responsable; en 1999, el alcance declarado y las revisiones manuales quedaron más explícitos.

El problema de una insignia pequeña es que puede prometer mucho espacio. John T. Whelan quería saber cuánto. Sus páginas estaban agrupadas en varias unidades coherentes dentro de sitios mayores sobre los que no tenía control. Ponerles un icono de aprobación parecía estar a punto de convertirlo en encargado de medio vecindario.

El 18 de agosto de 1998 planteó la cuestión en la lista del Web Accessibility Initiative de W3C. Bobby, la herramienta de CAST para revisar páginas, ofrecía un icono de aprobación. La condición que hablaba de todas las páginas de un sitio le hacía dudar: ¿la página de relatividad bajo physics.utah.edu/research/relativity solo podía llevarlo si pasaban también todas las demás páginas del departamento? Habría que conseguir que cada miembro adaptara sus páginas personales. El intercambio original convirtió una consulta sobre una imagen en un problema de reparto del trabajo.

La dirección no repartía permisos de edición

David Clark respondió como integrante del equipo de Bobby en CAST. Explicó la tensión entre una respuesta rápida de sí o no y una accesibilidad que dependía de quién utilizaba la página y con qué herramientas. El proyecto había empezado ayudando a los desarrolladores. Los usuarios lo habían elevado a referencia para juzgar la accesibilidad.

Según su respuesta, el responsable definía qué constituía su sitio y decidía si usaba el icono. El equipo proporcionaba requisitos sugeridos. Así podía delimitarse una colección manejable, aunque quedaba una tarea adicional: explicar qué se estaba incluyendo.

Al Gilman propuso otra forma de dibujar el conjunto. Las páginas debían tratar un tema coherente, mantener ayudas de navegación consistentes y permitir localizar con facilidad a una persona u organización responsable del contenido. La colección podía atravesar varios nodos DNS y tener una forma irregular en el espacio de direcciones.

Esa libertad requería orientación. Si recortar la URL no ayudaba a un visitante perdido a encontrar el camino, las ayudas de navegación necesitaban especial cuidado. Una estructura obvia para quien subía los archivos podía resultar bastante misteriosa para quien llegaba por primera vez.

El aprobado tenía una lista detrás

El texto original de WCAG 1.0, del 5 de mayo de 1999, incorporó el alcance a una de sus formas de declaración de conformidad. Había que indicar el documento, su dirección, el nivel alcanzado y la parte cubierta: una página, un sitio o una porción definida. La otra forma utilizaba los iconos de W3C en cada página que hacía la declaración. Eran los iconos de W3C; Bobby tenía su propia insignia.

El 10 de junio, Clark anunció Bobby 3.1.1. Su aprobación se basaba en los requisitos de prioridad 1 de las nuevas pautas. Incluía tanto las comprobaciones automáticas como las que debía realizar una persona, ahora reunidas en una sección específica del informe. Las páginas ya aprobadas debían revisarse con la nueva versión en un plazo de 90 días. El dibujo podía quedarse donde estaba; la tarea que lo respaldaba acababa de cambiar.

El juicio humano tenía trabajo concreto. WCAG explicaba que el texto equivalente de una imagen debía cumplir su función. Una fotografía decorativa de la Tierra, una imagen para enseñar geografía y otra que funcionara como enlace podían necesitar palabras diferentes. Rellenar el campo era solo una parte del encargo. El documento recomendaba herramientas automáticas, revisión humana y comentarios de personas con discapacidad.

También importaba quién podía manejar el verificador. La versión de 1999 anunciaba compatibilidad con tecnologías de apoyo basadas en Java y la posibilidad de abrir e imprimir informes desde el navegador habitual. Entre la página y su reparación había una persona que necesitaba acceder al informe. La accesibilidad llegaba hasta su mesa de trabajo.