Resumen

  • BankIt repartía las secuencias largas entre varios campos para sortear el límite de entrada descrito por NCBI en 1995.
  • El archivo guardado, el identificador del trámite y la confirmación de envío permitían seguir etapas distintas del trabajo.

La biología podía producir una secuencia larga. El navegador, en cambio, tenía sus límites. NCBI explicaba en septiembre de 1995 que la mayoría de los navegadores admitían unos 30.000 caracteres en una ventana de entrada. El futuro de la ciencia en la web acababa de tropezar con el aforo de una casilla.

BankIt resolvía el problema preguntando primero la longitud de la secuencia. Después preparaba suficientes campos, con una capacidad anunciada de 30 KB cada uno. El boletín de septiembre incluía el arreglo entre las mejoras solicitadas por los usuarios. A falta de una maleta grande, varias pequeñas.

La ciencia llegaba por ventanilla

Estrenado en febrero de 1995, BankIt permitía enviar secuencias a GenBank desde el navegador. El investigador podía describirlas con sus propias palabras, añadir anotaciones y revisar un borrador ya dispuesto en el formato de la base de datos. La presentación de marzo de 1995 ofrecía así una salida al aprendizaje de reglas de formato. También detallaba qué navegadores servían: las versiones de Mosaic para PC y Mac disponibles entonces quedaban fuera.

El borrador entraba después en manos del personal. El anuncio describía la revisión del borrador y prometía un número de acceso en 24 horas, y situaba más comprobaciones biológicas a continuación. Describía al menos tres biólogos por entrada y una revisión final del remitente. El formulario daba acceso a un trabajo editorial y científico que seguía teniendo personas, turnos y comprobaciones.

Rescates por correo electrónico

Si el navegador se colgaba, existía una vía de regreso. BankIt conservaba un registro de las operaciones y daba un identificador al envío en curso. Con ese número, el personal podía localizar un formulario incompleto y devolverlo por correo electrónico como archivo HTML. El investigador lo abría de nuevo en el navegador y continuaba.

La respuesta de marzo de 1996 precisaba el requisito: haber pulsado BankIt al menos una vez. Ese clic había transmitido información al registro y generado un número de tramitación. La recuperación arrancaba desde lo transmitido. El identificador BankIt localizaba el trámite; el número de acceso GenBank identificaba la entrada de la base de datos. Había que conservar el resguardo de la ventanilla adecuada.

La opción Save This Form también permitía guardar un HTML en el propio ordenador, retomar el trabajo otro día o reutilizar información para secuencias parecidas. El procedimiento dependía del navegador. Netscape y MacWeb pedían un nombre de archivo; Mosaic para Unix requería su comando Save As. La web conectaba el mundo, aunque todavía discutía con cada ordenador cómo guardar una hoja.

El envío acababa con un agradecimiento

El consejo principal del boletín de septiembre era cambiar el estado Modify a Submit antes de pulsar BankIt por última vez. Solo al completar ese paso aparecía el agradecimiento en pantalla y llegaba la confirmación por correo. Guardar una copia dejaba el trabajo a salvo en el ordenador. La confirmación acreditaba que el envío había terminado.

El informe anual de NLM del ejercicio 1995, página 39, señalaba que al cierre del ejercicio dos tercios de los envíos entraban en el circuito de procesamiento por BankIt. Era mucho tráfico para una puerta abierta en febrero. La historia de aquella puerta incluye sus pequeños herrajes: varias casillas, una copia recuperable, un cambio de estado y empleados que sabían dónde buscar. El ADN llegaba lejos porque alguien se ocupaba de que el formulario llegara entero.