Resumen

  • El consejo de AFRINIC prorrogó en 2018 el contrato de Alan Barrett hasta abril de 2021. En abril de 2019 aceptó su renuncia, con salida prevista para el 26 de julio.
  • Patrisse Deesse se incorporó al relevo el 1 de julio y asumió efectivamente el 27. Las actas muestran delegación de autoridad, reparto de funciones, cobertura del puesto financiero y búsqueda de un director permanente.

El sucesor llegó antes que la despedida

En junio de 2019, reunido en Kampala, el consejo de AFRINIC tenía que resolver una cuestión que rara vez aparece en una biografía brillante: qué hacer durante las semanas en que el director general saliente sigue trabajando y su relevo ya ha sido elegido. Las actas dicen que Patrisse Deesse debía trabajar con Alan Barrett desde el 1 hasta el 26 de julio y hacerse cargo el 27. La resolución que lo nombró interino fijó, a su vez, el 1 de julio como fecha de efecto. Son dos momentos de un mismo plan. El primero abre el aprendizaje conjunto; el segundo marca la entrega del puesto.

El consejo aprobó los términos de referencia y la delegación de autoridad para el interino. Pidió una separación suficiente de las responsabilidades de ambos hombres y encargó una carta formal de nombramiento. Deesse aceptó la oferta durante la pausa para almorzar; el presidente informó al volver a la sala. Barrett se abstuvo en la votación. Cuesta imaginar un momento menos cinematográfico para mostrar la madurez de una institución. Precisamente por eso vale la pena mirarlo. El conocimiento debía pasar de una persona a otra mientras el poder de designar al nuevo responsable permanecía en el consejo.

Barrett había ayudado a construir la historia que AFRINIC administraba. Participó en la conexión de redes universitarias sudafricanas a Internet, cofundó un proveedor comercial en 1993 y fue uno de los autores de la propuesta de crear AFRINIC en 1997. El anuncio de su nombramiento como CEO en 2015 repasó esos antecedentes. Las resoluciones del mismo año tuvieron que ocuparse de otra cosa: inscribirlo como director de la sociedad en sustitución de Adiel Akplogan y nombrar a Mark Elkins para el puesto que Barrett dejaba en el NRO Number Council. Un fundador puede llevar varios sombreros; el registro necesita saber cuál lleva hoy y dónde quedaron los otros.

El contrato que prometía dos años más

En abril de 2018, el consejo aprobó la renovación del contrato de Barrett por tres años, hasta el 20 de abril de 2021, manteniendo las condiciones de empleo. Quedaban por finalizar indicadores de rendimiento y evaluación. Un año después, el calendario cambió: Barrett presentó el aviso de renuncia el 27 de abril de 2019, con efecto el 26 de julio. Ese contraste ofrece la verdadera tensión narrativa. La institución había planificado un horizonte de tres años y tuvo que preparar una transferencia en tres meses.

El acta del 28 de abril deja ver el trabajo inmediato. El presidente informó de la carta; Barrett y su asistente salieron mientras los consejeros deliberaban a puerta cerrada. Se aceptó la renuncia, se agradeció su servicio y Barrett se abstuvo. El consejo discutió el período de aviso, la consulta jurídica y la necesidad de un director interino. En la misma reunión aprobó los estados financieros de 2018 y autorizó a Barrett, todavía CEO, y al presidente Christian D. Bope a firmarlos. La carta de salida tenía fecha; las obligaciones del cargo seguían llegando al escritorio.

El acta del 28 de abril fijó la salida para el 26 de julio y abrió la selección de un responsable interino. La sucesión exigía identificar tareas, plazos y decisiones que seguirían circulando cuando cambiara el jefe. El consejo convirtió una carta de renuncia en un plan de puestos y fechas.

Las firmas también tienen sucesor

Deesse era director financiero y contable. Su ascenso temporal movía una pieza de un sistema de controles que el mismo consejo acababa de especificar. La resolución 201906.497 añadió 1,3 millones de dólares a la reserva estratégica y exigió tres firmas para movimientos de esos fondos: CEO, director financiero y presidente o vicepresidente del consejo. Los tres títulos ocupaban lugares diferentes en la autorización. Cuando Deesse pasó al despacho del CEO, AFRINIC tuvo que cubrir su antigua función. El acta de junio fijó el relevo para el 27 de julio; la de agosto registró a Deesse como CEO interino y al jefe de contabilidad Nirmal Manic como responsable financiero en funciones. Cambiar un nombre en la puerta era la parte fácil; mantener tres casillas llenas requería más cuidado.

La reunión de junio también trató la revisión de cuotas y descuentos, las cuentas auditadas, un índice de políticas internas, acuerdos de rendimiento del personal y el perfil del próximo CEO. El índice debía llegar antes del fin de julio, casi a la vez que Barrett se marchaba. El interino heredaba trabajo sin terminar, con fechas y responsables. El consejo calculaba entonces que el nuevo titular llegaría en diciembre. Mientras tanto, alguien tenía que seguir atendiendo a los miembros de AFRINIC y ejecutar decisiones ya tomadas. La continuidad no cabía en una fórmula de prensa: estaba repartida por el orden del día.

Una resolución adicional autorizó al CEO a firmar un contrato de servicios para ayudar en la búsqueda de su sucesor. Barrett seguía ocupando el cargo. Así, el directivo que salía podía ejecutar, por mandato del consejo, un paso necesario para encontrar a quien lo reemplazaría. Hay una ironía administrativa en la escena, aunque ninguna contradicción: las decisiones de personal pertenecían al consejo y los contratos autorizados podían seguir pasando por el CEO hasta el final de su mandato.

La etapa intermedia tenía nombre propio

Deesse dirigió AFRINIC desde el 27 de julio mientras avanzaba la búsqueda. En octubre, el consejo aceptó la recomendación del comité de selección; en noviembre nombró a Eddy Mabano Kayihura con efecto desde el día 4 y dispuso su inscripción como director y miembro de la sociedad. Así consta en las resoluciones de 2019. La historia no salta limpiamente de Barrett a Kayihura. Entre los dos hubo un responsable interino, un sustituto en finanzas y una organización con trabajos pendientes. Esa etapa demuestra que la institución tenía vida operativa entre dos nombres conocidos.

Barrett continuó en la gobernanza de Internet tras AFRINIC y llegó al consejo de ICANN mediante el ASO, según el homenaje de AFRINIC. ICANN comunicó su muerte en mayo de 2026. El recorrido personal siguió más allá del cargo; AFRINIC, por su parte, dejó un rastro de resoluciones que permite seguir el recorrido del cargo. La imagen más reveladora de aquel verano sigue siendo la reunión de Kampala: un almuerzo, un «sí» al interinato y veintiséis días para que el libro de direcciones siguiera teniendo quien lo cuidara.