Resumen

  • La RCC propone que la UIT construya el Índice de Desarrollo de las TIC con datos de Estados miembros primero y recurra a organismos del sistema de la ONU cuando aquellos falten.
  • El nuevo párrafo exige el mismo periodo temporal; el proyecto conserva la consulta y el acuerdo del miembro que no reúna el mínimo de datos para entrar en el índice.

Un hueco en una hoja de cálculo no es una invitación a improvisar. La adición 8 de la RCC a la contribución 94, registrada por la UIT el 23 de octubre, quiere escribir una instrucción antes de que alguien busque una cifra de repuesto: el Índice de Desarrollo de las TIC, o IDI, debe usar principalmente datos de Estados miembros; si faltan, datos de organizaciones del sistema de la ONU; y todos deben corresponder al mismo periodo. Comparar columnas de años distintos puede producir un resultado limpio a la vista y torcido en el fondo.

La Resolución 131 aprobada en 2022 ya daba prioridad a los datos oficiales nacionales. Sólo permitía otras fuentes en su ausencia tras consultar antes a los puntos focales del país. Cuando un Estado no alcanza el mínimo de datos para aparecer en el IDI, la UIT debe pedir su acuerdo sobre cómo complementar el expediente, incluso mediante estimaciones. El borrador de la RCC coloca su nueva regla delante de esa exigencia y la mantiene. Es una ruta de procedencia más concreta, con la aprobación del país todavía necesaria en el caso de cobertura insuficiente.

El momento importa. Según la página oficial del IDI, la edición de 2026 salió el 30 de junio. La metodología aprobada en 2023 tiene cuatro años de validez y un informe de los grupos de expertos de septiembre de 2026 servirá para consultar a los Estados sobre su revisión. El debate suele concentrarse en qué medir. Esta propuesta pregunta quién presta el dato cuando quien debía enviarlo no lo hizo.

La comprobación futura tiene tres sellos: dato nacional disponible o ausente, origen de la serie de la ONU y periodo al que corresponde. Si el país queda por debajo del mínimo, hace falta además el rastro de la consulta y su acuerdo con el complemento. Doha decidirá en noviembre sobre la enmienda. En los índices, el pie de fuente ocupa menos espacio que la puntuación, pero carga con buena parte de su autoridad.

Fuentes oficiales