Resumen

  • Uchenna N Ibekwe, Baokhanh N (Beth) Vu y Jason Schiller plantearon una sola membresía APNIC para las redes nacionales distintas de un gran proveedor.
  • En el Policy SIG de APNIC 20, en septiembre de 2005, ni la parte IPv4 ni la parte IPv6 logró un consenso claro; el copresidente pidió revisar la propuesta.

La empresa era una; sus redes, varias. En 2005 MCI mantenía una cuenta de APNIC por país. Uchenna N Ibekwe y dos colegas querían que una sola membresía cobijara esas redes sin obligarlas a comportarse como una única red. La ficha de prop-029 conserva el desenlace: la propuesta no alcanzó consenso.

El primer borrador unía dos problemas que APNIC administraba por separado. La facturación multiplicaba cuentas para una misma empresa; la operación exigía conjuntos de direcciones y políticas de interconexión por país. MCI distinguía interconexión global, continental o regional y nacional. Para la escala nacional de IPv6, los autores querían un agregado por país, normalmente un /32, anunciado según el nivel de peering. Una factura menos complicada no debía convertir todas esas rutas en el mismo problema técnico.

El texto imponía límites al solicitante. Debía ser una sola entidad jurídica que ya hubiera recibido espacio de un RIR, con al menos dos redes discretas y multihomed. Distancia geográfica o requisitos regulatorios podían justificar la separación. Además, el operador tendría que registrar bloques, reservas y asignaciones por red. APNIC calcularía la categoría de membresía con todos los recursos combinados. La cuenta única llevaría inventario, no una bolsa opaca de direcciones.

La versión del 3 de septiembre ajustó la prueba de uso. Para pedir más IPv4, el operador tendría que superar el 50 % de utilización del último bloque recibido y de sus asignaciones en conjunto. Antes de dar más espacio IPv4 a una red discreta, cada bloque que ya tenía debía superar el 80 %. IPv6 seguiría las reglas vigentes de ratio HD. El primer borrador había escrito los porcentajes sin separar familias. La revisión intentaba convencer a APNIC de que juntar cuentas no relajaría la vigilancia sobre cada red.

En la reunión de APNIC 20, Ibekwe ofreció separar dinero y técnica: si se aceptaba el esquema de redes discretas, los promotores no objetaban una tarifa equivalente a la que ya pagaban. La discusión siguió por otro camino. Unos participantes dijeron que el ratio HD ya permitía evaluar el uso de redes diversas. Otros recordaron la decisión anterior de dejar de admitir membresías de tipo confederación por sus problemas.

El copresidente pidió una muestra de manos para IPv4 y otra para IPv6. En ambas faltó una posición clara. Sugirió corregir el texto y volver a presentarlo; el informe de Policy SIG registra el mismo fracaso. Las actas no dan un recuento de votos. La oferta de pagar lo mismo había despejado la cuestión más fácil; quedó la difícil: cuándo una frontera operativa debe convertirse en una categoría de membresía.

Ibekwe veía redes nacionales con crecimiento y peering propios dentro de una sola compañía. Sus críticos veían un titular único cuya eficiencia podía medirse con los mecanismos existentes. La propuesta pedía a APNIC que ajustara su mapa administrativo al mapa de operación del proveedor. Las manos no le dieron ese poder.