Resumen

  • El 1 de abril de 1999, Scott Bradner publicó RFC 2551, una versión romana y satírica de su procedimiento de estándares de 1996.
  • La parodia mantuvo la ruta de apelación, incluida la ventana de dos meses para impugnar una decisión conocida públicamente.

La portada de RFC 2551 anuncia «Worst Current Practice», fecha en números romanos y la supuesta sustitución de MMXXVI. IETF se convierte en RETF; su órgano directivo, en RESG. Bradner cambió el uniforme entero de la burocracia, hasta el número de sus capítulos.

Pero al avanzar en el texto aparece algo más incómodo que una broma sobre la antigua Roma. Los borradores siguen sin tener rango formal. Deben circular al menos dos semanas antes de que comience la recomendación para avanzar. El órgano directivo juzga la calidad técnica; ningún algoritmo garantiza que una propuesta suba de nivel. Ante un desacuerdo, el participante pasa por responsables del grupo, directores de área, órgano directivo y junta de apelación. La controversia sobre la suficiencia del procedimiento puede llegar a los patronos de la sociedad.

El plazo para iniciar el recurso sigue siendo de dos meses desde que la decisión se hace pública.

Es el esqueleto de RFC 2026, el documento serio que Bradner firmó en octubre de 1996. Cambiar las siglas no mueve la facultad de aprobar, revisar o cerrar un caso. RFC 2551 apareció un primero de abril; RFC 2026 fijaba el procedimiento real de 1996. La fidelidad de la copia permite ver dónde estaba el poder detrás del vocabulario del consenso.

La sátira no necesita un villano. Solo necesita copiar el plano del edificio y poner una placa romana en cada puerta. El lector descubre que las puertas siguen llevando a los mismos tipos de despacho.

Fuentes: RFC 2551; RFC 2026.