Resumen

  • La junta del RIPE NCC planteó tres modelos de cobro para 2025. Cada uno estimaba 41,1 millones de euros de ingresos, aunque cambiaba cuánto recaía sobre cuentas LIR, recursos independientes y ASN.
  • Raymond Jetten los presentó como tesorero en la asamblea de mayo de 2024. Ganó el modelo C; el plan de actividades y el presupuesto permanecían bajo aprobación de la junta, con una consulta separada a los miembros.

El número que no cambiaba de columna

Raymond Jetten empezó por una confesión poco propia de una hoja de cálculo: estaba nervioso. Según la transcripción de la asamblea de mayo de 2024, era su primera intervención allí como tesorero. Después llegó la aritmética que justificaba la conversación. Tres opciones aparecían en la papeleta, pero ninguna reducía el ingreso total previsto.

La comunicación oficial de abril permite reconstruir el menú sin adivinar. A elevaba la cuota LIR un 22,58 %. B la elevaba un 20,97 % y añadía un aumento del 50 % a la tasa de recursos numéricos independientes. C rebajaba el incremento LIR al 16,13 %, conservaba aquel 50 % y estrenaba una tasa por número de AS. Cada fórmula estaba calculada para ingresar 41,1 millones de euros en 2025. La papeleta movía la carga entre bolsillos; el objetivo agregado era común.

El resultado tampoco quedó en un ejercicio teórico. La consulta del RIPE NCC registra la victoria de C. Para 2025 fijó 1.800 euros por cuenta LIR, 75 euros por asignación independiente y 50 euros por asignación de ASN. Quien administra varios ASNs observa un cálculo distinto al de quien solo compara la cuota LIR. Los 41,1 millones eran una previsión del conjunto, no dinero ya cobrado.

Las actas señalan a Jetten como presentador. En el intercambio posterior, él defendió que una propuesta capaz de producir una pérdida de 5,1 millones de euros sería mala gestión. Ante la demanda de recortes, pidió concreción: qué actividades debían reducirse. Los mensajes que pedían gastar menos no habían venido acompañados, a su juicio, de una lista comparable de cambios para el plan de actividades y presupuesto.

Ahí estaba la bisagra institucional. La junta ejecutiva aprueba el plan y presupuesto y propone el esquema de cobro; los miembros votan sobre ese esquema y pueden enviar comentarios al borrador presupuestario. En aquella asamblea decidieron cómo repartir la cuenta entre las alternativas ofrecidas. La magnitud prevista de la cuenta había sido incorporada a las tres alternativas por la junta. No fue un truco aritmético: fue una división de atribuciones, expuesta por el tesorero en público.

La biografía oficial de Jetten lo sitúa en la tesorería desde septiembre de 2022 y en el trabajo cotidiano con números IP y peering. La fotografía identificada por el RIPE NCC fundamenta el retrato de esta página; las tres tarjetas del fondo son imaginadas. Su papel en 2024 deja una pregunta muy terrenal para cualquier asociación: ¿quién elige el tamaño de la factura antes de pedir a los socios que elijan la forma de pagarla?