Resumen

  • D. Smallberg documentó en la RFC 876 pruebas de 483 máquinas entre mayo y agosto de 1983, hechas desde ARPANET e ISI-Net. La tabla del NIC atribuía SMTP a 283; 49 de esas 283 no permitieron conectar desde ninguno de los dos lugares. Cincuenta y una máquinas sin esa atribución sí dejaron abrir una conexión desde al menos uno.
  • Entre las 285 máquinas a las que pudo conectarse el ordenador de ARPANET, 69 respondieron positivamente a VRFY postmaster; 162 rechazaron inmediatamente a un destinatario inventado y 115 dieron respuesta positiva a ese destinatario en RCPT TO. Cada prueba observaba un escalón distinto del correo.

Poner «SMTP» junto a una máquina en la tabla de 1983 era prometer una puerta para el correo. D. Smallberg fue a llamar. Algunas puertas anunciadas no se abrieron desde sus dos puntos de prueba; otras, que no aparecían como servicio de correo, estaban disponibles. La RFC 876 guardó el recuento y una larga tabla de observaciones individuales. El registro administrativo había hecho una declaración. El cable contestó con hechos más incómodos.

Smallberg probó servidores desde mayo hasta agosto de 1983. ISI-VAXA estaba en ARPANET; ISI-MOE, en ISI-Net. La base de partida fue la tabla del NIC del 17 de agosto, sin TAC ni máquinas de eco. Entre 483 registros examinados, 283 afirmaban admitir SMTP. Cuarenta y nueve de esos 283, el 17 %, no aceptaron conexiones desde ninguno de los dos ordenadores. Había también 51 sin afirmación SMTP que sí aceptaron desde al menos uno. El nombre en un inventario y la respuesta de un servicio ya habían demostrado ser cosas distintas.

La posición del visitante importaba. ISI-VAXA alcanzó 285 servidores, mientras que ISI-MOE llegó a 170; todos los alcanzados por ISI-MOE también estaban en el conjunto de ISI-VAXA. Quedaban 115 de los 285 que respondieron solo al examinador de ARPANET. La prueba no dictaba una propiedad universal de cada host. Mostraba la accesibilidad desde dos orígenes concretos, en una ventana de cuatro meses. Para quien intentaba entregar correo, ese detalle no era académico: una ruta podía tener una puerta y la otra, pared.

Con la conexión abierta empezaba otro examen. Smallberg envió VRFY postmaster y obtuvo 69 respuestas positivas entre los 285 servidores alcanzables. La RFC 821 incluía VRFY como función opcional. Después vinieron las preguntas a RCPT TO: una para postmaster y otra para un usuario inventado, jqkxwzvb. Consultar un nombre, aceptar un destinatario y completar una entrega son momentos distintos de la conversación SMTP. El servidor podía comportarse de forma diferente en cada uno.

La dirección falsa resultó especialmente reveladora. Ciento sesenta y dos de los 285 rechazaron al usuario inexistente de inmediato. Otros 115 contestaron afirmativamente al comando RCPT TO para ese nombre; ocho no estuvieron disponibles en esa parte del ensayo. De los 162 que detectaron enseguida al usuario falso, 121 aceptaron a postmaster como destinatario. Smallberg calculó 75 % de ese grupo y 42 % de todos los 285 servidores conectables. Conservar ambos denominadores evita convertir una respuesta parcial en un retrato de todo el conjunto.

También aparecieron servidores que hablaban SMTP con una gramática propia. Unos 40 mostraban al menos uno de tres problemas destacados. Algunos respondían 200 a RSET o NOOP, código que la RFC 821 no permitía allí, en lugar de 250. Otros respondían 554 Nested MAIL a VRFY antes de MAIL, aunque la especificación permitía VRFY en cualquier lugar de la sesión. Y algunos enviaban un aviso de imposibilidad de entrega cuando RSET cancelaba una transacción antes de recibir siquiera el texto del mensaje. El autor observó que la norma no prohibía expresamente ese último aviso; aun así, era una forma extraña de entender «restablecer».

Las anomalías fueron comunicadas y muchas se corrigieron pronto. Por eso la encuesta tiene una fecha y no una pretensión de permanencia. Lo duradero es su método: separar la afirmación del directorio, la conexión desde un sitio determinado, el comportamiento ante comandos y el estado posterior de una transacción. Una tabla puede orientar al cartero. Para recibir la carta, la máquina tiene que abrir.