Resumen

  • El Consejo de ICANN aprobó el 22 de octubre una transferencia de 20 millones de dólares del fondo operativo al fondo de proyectos, una decisión que aún faltaba cuando el excedente era solo una previsión.
  • El acuerdo no asigna dinero a una iniciativa determinada. Cada uso del fondo necesita la aprobación posterior del propio Consejo.

ICANN puede afrontar trabajos de gran tamaño que se prolonguen más allá de un ejercicio presupuestario. Para las personas y organizaciones que siguen sus decisiones, un fondo capaz de sostenerlos es útil solo si también se puede rastrear la autorización de cada gasto. La resolución de ICANN del 22 de octubre da el primer paso: permite transferir 20 millones de dólares del fondo dedicado al funcionamiento ordinario al fondo de proyectos. No identifica contrato, beneficiario o iniciativa que pueda gastar esa suma, ni incluye una constancia bancaria que fije cuándo se ejecutó materialmente el traslado.

La decisión llega después de un cambio de reglas. En mayo, el Consejo amplió el antiguo fondo para aplicar recomendaciones de la comunidad: dejó de limitarlo a ese origen, lo llamó Project Fund y encargó a la dirección elaborar los criterios para que un proyecto pudiera optar a sus recursos. El uso de ese fondo seguía sujeto a aprobación del Consejo. Ampliar los posibles destinos no aportaba por sí mismo más efectivo; aportar efectivo tampoco elige un destino final.

ICANN afirma que el fondo operativo tenía al menos 20 millones de dólares de excedente al cierre del 30 de junio. Según sus reglas, debe conservar fondos suficientes para cubrir un mínimo de tres meses de gastos ordinarios. El personal y el Comité de Finanzas recomendaron el movimiento, y el Consejo lo aprobó. La resolución lo describe como un traslado interno sin efecto financiero directo sobre ICANN en conjunto ni impacto directo sobre la seguridad o estabilidad del DNS.

Las actas del Comité de Finanzas del 1 de octubre, publicadas el 22, muestran el razonamiento previo. El personal dijo que los fondos operativo y de reserva superaban sus mínimos y que quedaban unos 20 millones disponibles después de contar un reembolso separado de 7 millones vinculado a la ronda 2026 de nuevos gTLD y al programa de subvenciones. También proyectó que el fondo de proyectos alcanzaría unos 69 millones después de esta transferencia y de otro reintegro previsto, de unos 35 millones, procedente de tasas de implantación de esa ronda. La cifra de 69 millones es una previsión condicionada; las actas no acreditan un saldo actual ni que los 35 millones ya se hubieran ingresado.

En la misma reunión se analizaron posibles devoluciones a solicitantes porque la recuperación de costes de implantación superó lo necesario. Son un flujo distinto del reintegro al fondo y de la transferencia de 20 millones. Mezclarlos impediría saber qué decisión respalda cada movimiento.

La transferencia autorizada convierte un excedente previsto en capacidad real para respaldar proyectos grandes y plurianuales que no encajen en el presupuesto corriente. Eso puede ampliar las opciones de ICANN. Para que la comunidad sepa qué opción se eligió y por qué, aún tendrá que ver los criterios aplicados, la aprobación específica del gasto y su ejecución en las cuentas.