Resumen

  • La Comisión Europea presentó el 23 de octubre un estudio del JRC: alrededor del 30 % de los trabajadores de la UE ya utiliza IA en su empleo.
  • En el catálogo de programas impartidos en inglés que examinó el estudio, la IA aparece en el 10,6 % de los másteres y en el 7,1 % de los cursos cortos. El formato de la oferta llega tarde al puesto de trabajo.

La IA ya fichó. El curso sigue matriculándose para un máster. La Comisión Europea destacó el 23 de octubre un informe de su Centro Común de Investigación (JRC) sobre las habilidades que exige la tecnología. Cerca de tres de cada diez trabajadores de la Unión la emplean en el trabajo. El informe original localiza el atasco en la otra punta: quienes ya tienen empleo necesitan aprender deprisa, mientras buena parte de la enseñanza visible se organiza como una titulación larga.

El JRC analizó la oferta de 2025-2026 en un catálogo de programas de la UE impartidos en inglés. Dentro de los másteres, el 10,6 % incorpora contenidos de IA; dentro de los cursos cortos, el porcentaje es del 7,1 %. Las cifras describen cada tipo de programa en ese catálogo, no todas las plazas de formación de Europa. La diferencia importa porque las personas más expuestas suelen estar trabajando y muchas tienen entre 25 y 44 años. El calendario académico no cabe sin más en la jornada de quien debe revisar una respuesta automatizada esta tarde.

Tampoco vale repartir una misma charla a toda la plantilla. La encuesta citada por el JRC sitúa el uso laboral de IA cerca del 40 % entre trabajadores de oficina y en el 6 % entre ocupaciones elementales. Por otra parte, los datos de Eurostat que emplea el informe muestran que el 20 % de las empresas de al menos diez empleados utilizaba alguna tecnología de IA en 2025, frente al 13,5 % en 2024. Un dato cuenta personas; el otro, empresas. La decisión útil empieza al identificar qué sistema usa cada equipo y qué criterio necesita para corregirlo.

La explicación oficial del artículo 4 de la Ley de IA encomienda a proveedores e implantadores medidas para desarrollar la alfabetización en IA de quienes manejan sus sistemas; la Comisión y los Estados miembros ayudan a sostenerlas. El JRC enumera la Unión de las Competencias, el plan Continente de IA y la Academia de Capacidades en IA como parte de la maquinaria pública. Pero la reunión de una hora en la que alguien aprende a cuestionar un resultado depende de decisiones mucho más cercanas: quién paga el tiempo, qué herramienta se enseña y quién responde por usarla.

Las escuelas tienen su propia demora. Cerca de un tercio de los currículos nacionales incluye competencias de IA, y el 29,7 % de los docentes participó en formación profesional sobre IA para enseñar, según las fuentes recogidas por el JRC. Se está preparando a la siguiente promoción mientras la actual ya trabaja con estos sistemas. Esa distancia exige cursos que puedan cruzarse entre turno y turno, no otra foto de una inauguración.

Fuentes