Resumen

  • El 3 de junio de 2015, en Túnez, la pregunta sobre una copresidencia vacante interrumpió el arranque de una propuesta de política de direcciones.
  • Ernest Byaruhanga explicó el procedimiento, dirigió las nominaciones y advirtió del conflicto de un candidato que pertenecía al consejo de AFRINIC. Barry Macharia fue elegido por unanimidad.

Antes del 40 %, faltaba una persona

Según las actas oficiales de AFRINIC-22, Onyango debía presentar una propuesta que permitiría usar recursos numéricos africanos fuera de la región, con un máximo del 40 %. Antes de abrir sus diapositivas, preguntó si la sesión podía continuar bajo un solo copresidente tras la salida del otro. La discusión sobre el mapa de Internet se detuvo ante un problema de asientos.

Byaruhanga, responsable de políticas de AFRINIC, explicó que el grupo de trabajo podía designar a alguien para esa sesión o para completar el mandato de Adam Nelson. Pidió voluntarios y nominaciones. Seun Ojedeji, el copresidente presente, aclaró que conducir la reunión solo era válido conforme a las reglas; Alan Barrett coincidió. La sala quería resolver la vacante, aunque el asiento solitario no anulaba la sesión.

Surgieron dos nombres. Andrew Alston e Hytham El Nakhal propusieron a Mark Elkins; Christian Bope propuso a Barry Macharia. Byaruhanga señaló que Elkins era miembro del consejo de AFRINIC y que ocupar a la vez la copresidencia de políticas planteaba un conflicto. La sala y el presidente del consejo estuvieron de acuerdo. También descartó sentar automáticamente a dos candidatos: por la tarde había otra elección, la del mandato regular de Ojedeji. Macharia habló y una votación a mano alzada lo eligió por unanimidad para terminar el mandato de Nelson.

Con dos copresidentes, Onyango volvió a su propuesta. El 40 % recibió críticas por arbitrario y por restringir la expansión internacional de operadores africanos. Byaruhanga apuntó una grieta de aplicación: un país escrito en WHOIS no demuestra dónde se utiliza realmente un bloque. El texto enmendado avanzó a la fase de última consulta. La elección de una persona hizo posible el debate; no decidió el contenido de la política.