Resumen
- Debian presentó su servicio snapshot en abril de 2010 para recuperar paquetes por fecha y versión, investigar regresiones y repetir actualizaciones ensayadas.
- Los incidentes de aquel año mostraron que mantener accesibles los archivos guardados y recoger los siguientes cambios exigían trabajos distintos en el sistema de respaldo.
Una máquina del tiempo queda menos impresionante cuando espera un controlador de discos de repuesto. A la de Debian le ocurrió antes de su presentación oficial. El futuro podía esperar; las importaciones de software, bastante menos.
El anuncio del 12 de abril de 2010 ofrecía una herramienta práctica. snapshot.debian.org permitía recuperar paquetes y código fuente de otras fechas mediante un repositorio apt. Quien hubiera ensayado una actualización podía volver al mismo conjunto de paquetes para ejecutarla después. Quien buscara cuándo apareció un fallo tenía un camino de regreso. El archivo reunía entonces unos 6,5 terabytes, con casi todos los paquetes de los archivos principal y de seguridad desde marzo de 2005.
La preparación había sido movida. El 20 de febrero, el registro del servicio celebraba un segundo emplazamiento: stabile importaba las nuevas capturas y replicaba los datos en sibelius; ambos ofrecían acceso web. Cuatro días después, una avería del controlador dejó inaccesible la mitad de los discos del servidor principal. La otra máquina seguía atendiendo peticiones. La entrada de datos nuevos se detuvo.
Ya estaba previsto un importador secundario con una base de datos independiente. El controlador roto se encargó de convertir aquella previsión en una urgencia.
El almacén atendía; el muelle de carga tenía problemas
El 9 de marzo, el servidor principal había vuelto y el equipo estaba incorporando las capturas reunidas por el secundario. Había una excepción: las actualizaciones de backports.org no se habían enviado correctamente a ese segundo sistema. El día 15 se registró la recuperación de las capturas en el principal y la integración de los datos secundarios.
También hubo que revisar los estantes. Los archivos se nombraban según una huella de su contenido, y una base de datos relacionaba esas huellas con paquetes y rutas. Los controles cotejaron nombres y contenidos, y comprobaron que las referencias de la base condujeran a archivos existentes. Aparecieron archivos correctos con nombres mal calculados, además de índices de paquetes corruptos. Se corrigieron nombres y referencias y se retiraron archivos dañados. La corriente había vuelto; faltaba ordenar el inventario.
El balance del 14 de diciembre contó otra avería, ocurrida hacia el 20 de noviembre. Mientras el principal dejaba de importar, el espejo disponible ofrecía los datos del día 20. Un sistema privado de respaldo siguió recopilando información y esta se integró después. Pero debian-ports no estaba entre sus colecciones. Ese archivo quedó sin datos para el intervalo afectado.
La promesa útil era poder pedir un conjunto antiguo de software y recibirlo. Cumplirla mañana exigía recoger los cambios de hoy. Debian dejó escrito cómo funcionaba esa trastienda: hasta una máquina del tiempo necesita que alguien compruebe las entregas.
Informe para miembros
Contexto ampliado del perfil
Inicia sesión con el nivel de membresía adecuado para desbloquear el informe completo y las notas de las fuentes.
Solo para Strategic Circle
Strategic Circle
Abierto a todos los lectores. Desbloquea informes de perfil después de unirte e iniciar sesión.
Únete a Strategic CircleSolo para Leadership Alliance
Leadership Alliance
Para propietarios y directivos cualificados de activos de propiedad intelectual; inicia sesión para desbloquear los informes de la alianza.
Unirse a Leadership Alliance





