Resumen

  • La decisión de telecomunicaciones 2026-258 establece tres niveles comunes de señal móvil exterior, pero solo exigirá el nivel 1 en la próxima encuesta anual, a comienzos de 2027.
  • Las operadoras enviarán datos modelados con una resolución de 50 metros o más fina; los archivos detallados seguirán siendo confidenciales y el mapa público se mostrará en tramos de carretera de 250 metros.

Análisis

La Comisión Canadiense de Radiodifusión y Telecomunicaciones (CRTC) aprobó una escala común para describir la cobertura móvil. La decisión armoniza los umbrales de señal, pero no promete el servicio que recibirá cada cliente en una dirección concreta. El fallo del 2 de octubre mantiene en el centro del sistema los modelos predictivos de las operadoras y añade controles y una futura vía pública para impugnar discrepancias.

Hasta ahora, las operadoras presentaban previsiones sin una definición común de «cobertura». Una podía declarar que una zona estaba cubierta sin indicar el nivel de servicio disponible, y cada proveedor podía aplicar métodos distintos. La CRTC consideró que esa falta de uniformidad dificultaba validar los datos y comparar los mapas. Los nuevos umbrales deben ofrecer una base más coherente a la Comisión y al Ministerio de Innovación, Ciencia y Desarrollo Económico de Canadá para elaborar el Mapa Nacional de Banda Ancha.

Los tres niveles se basan en la intensidad de señal en exteriores y en la generación de red. El nivel 1 va de -90 dBm para 2G y -100 dBm para 3G a -110 dBm para 4G y 5G. El nivel 2 establece umbrales para 3G y 4G/5G; el nivel 3 fija uno para 4G/5G. La Comisión vincula el nivel 1 con la capacidad de sostener llamadas de emergencia sin interrupciones y con audio adecuado, además de emitir alertas públicas. El nivel 2 añade llamadas de voz o video de alta calidad y velocidades de al menos 3 Mbps de descarga y 1 Mbps de subida; el nivel 3 eleva esos umbrales a 10 y 2 Mbps.

Son capacidades asociadas a umbrales de señal modelados, no una garantía de que una llamada o una sesión de datos funcione en un lugar concreto. La CRTC no exigirá datos de usuario sobre latencia, pérdida de paquetes, fluctuación ni llamadas caídas: el nivel es una estimación, no una medición completa de la calidad del servicio.

Los nombres elegidos subrayan ese límite. El informe técnico de la propuesta utilizaba las etiquetas «Emergencia», «Básico» y «Avanzado». La CRTC prefirió «Nivel 1», «Nivel 2» y «Nivel 3», porque la palabra «Emergencia» podía sugerir que una llamada de emergencia estaba garantizada. Los modelos estiman la señal a partir de la configuración de red, el terreno, los edificios, la vegetación y otras hipótesis de propagación. La Comisión reconoce que la experiencia real puede apartarse de esas previsiones.

La información que reciben los usuarios tendrá menos detalle que la que envían los operadores. Estos presentarán los datos con una resolución de 50 metros o más fina, pero las entregas detalladas seguirán siendo confidenciales. En cada tramo de carretera de 250 metros, el mapa público indicará qué proveedores, tecnologías y niveles de señal se prevén. Así se obtendrá una comparación más uniforme sin exponer cada celda modelada de 50 metros. Aun así, un tramo de 250 metros sigue siendo una predicción: no certifica la recepción dentro de un edificio ni en cada punto de una carretera.

La aplicación será gradual. Las operadoras reportarán cada año y podrán enviar actualizaciones entre encuestas si hay un despliegue importante, un cambio en la red o una corrección. En la próxima Encuesta Anual de Instalaciones, prevista para comienzos de 2027, solo será obligatorio reportar el nivel 1. Los niveles 2 y 3 se incorporarán en encuestas posteriores. La norma abarca servicios exteriores de las tecnologías terrestres desplegadas, actualmente de 2G a 5G. No cubre el servicio en interiores ni a usuarios en movimiento, y por ahora excluye la cobertura móvil por satélite de órbita baja.

El mapa público también debe servir para mostrar desacuerdos. La CRTC prevé reforzar la validación mediante varias fuentes, como datos colaborativos, pruebas de conducción y datos de emplazamientos transmisores, con muestras de comunidades rurales, remotas e indígenas. Si detecta anomalías, avisará a las operadoras y les dará la oportunidad de corregir los reportes; no pretende sustituir de rutina los datos de cada proveedor. La próxima versión del Mapa Nacional de Banda Ancha debe incorporar una función para impugnar la cobertura reportada. Las zonas cuestionadas aparecerán en el mapa mientras la Comisión desarrolla un proceso de revisión.

Si quedan impugnaciones sin resolver, estudiará un mecanismo adicional.

Ese procedimiento puede hacer visible una diferencia entre el mapa y la experiencia de una comunidad, pero todavía no es un sistema de apelaciones en funcionamiento. La función, las explicaciones en lenguaje claro y el proceso de revisión están pendientes. La CRTC también reconoce que algunos proveedores con poca capacidad, incluidos ciertos operadores indígenas, pueden tener dificultades para reportar con la granularidad exigida. El personal ofrecerá asistencia y la Comisión dialogará con ellos, pero los programas de financiación existentes no están diseñados para sufragar su capacidad administrativa.

La consulta recibió 99 intervenciones de particulares, operadoras, gobiernos, organizaciones indígenas, grupos de accesibilidad y otros actores. La cifra refleja participación, no una votación sobre la norma. La decisión formal corresponde a la CRTC. La Comisión advierte que el reporte estandarizado no mejorará por sí mismo el servicio móvil. Unas comparaciones más útiles pueden ayudar a autoridades, proveedores y comunidades a localizar brechas y considerar inversiones, pero la decisión no financia obras ni garantiza cobertura.

Fuentes