Resumen
- El RFC 910 recoge una reunión de julio de 1984 sobre correo multimedia. BBN informó de una primera versión completa de Diamond en la estación Jericho, capaz de intercambiar documentos con texto, imágenes, voz, gráficos y hojas de cálculo.
- El objeto de hoja de cálculo podía llevar el modelo junto a los datos. Un lector equipado podía ensayar otros valores; uno sencillo podía limitarse a mostrar las celdas. La reunión también abordó cómo conservar la intención del autor cuando el documento llegara a pantallas e impresoras distintas.
Imagine que alguien le manda un gráfico ascendente y espera un aplauso. Usted quiere tocar la casilla que lo sostiene. Si recibió una imagen, solo puede mirarla. Si recibió el modelo, puede cambiar el supuesto y comprobar qué pasa con la curva. Parece una escena corriente de oficina; en julio de 1984 era una ambición para el correo de Internet. Los investigadores no querían mandar únicamente el resultado, sino también la máquina que permitía discutirlo.
Harry Forsdick dejó constancia de la reunión de BBN del 23 y 24 de julio en el RFC 910. Había representantes de BBN, ISI, SRI y Linkabit, con desarrollos que avanzaban a distintas velocidades. BBN dijo que su versión inicial de Diamond ya funcionaba en la estación Jericho e intercambiaba documentos compuestos de texto, gráficos, imágenes, voz y hojas de cálculo. ISI trabajaba en una interfaz para Xerox 1108 y utilizaba un módulo de procesamiento de mensajes en TOPS-20 con conversión hacia correo SMTP normal. SRI describió una combinación en Sun de gestor de mensajes, editor de estructuras y transporte, entonces capaz de tratar texto, voz y gráficos. Era una mesa de prototipos que necesitaban entenderse.
La hoja de cálculo de Diamond concentraba una idea poderosa. Sus celdas podían contener números, etiquetas, fechas y fórmulas; el mensaje transmitía también el modelo. Un destinatario con el lector adecuado podía sustituir datos y observar cómo cambiaban las conclusiones sugeridas. La misma información podía presentarse en tabla, curva, dispersión, barras o sectores. Añadir líneas de separación producía una tabla digna de un informe. Lo importante estaba debajo: el cálculo seguía disponible para la persona que recibía el informe.
La reunión previó al lector modesto. Un programa mínimo podía prescindir de las fórmulas y mostrar los valores de las celdas. Esa diferencia entre ver y experimentar dependía del software receptor. El RFC advertía que otra implementación probablemente acabaría en el depurador al encontrarse un objeto de hoja de cálculo de Diamond que desconociera. Era un riesgo anticipado, no el acta de un accidente. Los participantes acordaron que los sistemas aceptaran tipos de medios desconocidos aunque no pudieran procesar su contenido. El correo debía sobrevivir al talento desigual de sus lectores.
El formato de los documentos también estaba en discusión. Una ventana pequeña, un monitor de mapa de bits y una impresora no comparten tamaño, resolución ni tipografías. El grupo quería registrar la intención del autor —agrupaciones, títulos, énfasis, relaciones entre objetos— y dejar al dispositivo receptor la decisión final de colocación. Una hoja con fórmulas necesita llegar intacta; una explicación junto a su figura también necesita permanecer inteligible cuando cambia la pantalla. La reunión convirtió esa aspiración en una tarea pendiente con fecha.
El camino venía de lejos. El RFC 759 de Jon Postel describía el protocolo de mensajes y sus módulos de procesamiento; el RFC 767 definía una estructura para documentos multimedia. En 1984 la pregunta dejó de ser solamente cómo escribir el formato. Los equipos tenían que elegir una representación gráfica interina, enlazar estaciones de trabajo, traducir hacia correo de solo texto y hacer que un mensaje creado en un laboratorio sobreviviera en otro. Adoptaron provisionalmente el formato gráfico de Diamond como MMGraphics1.
El calendario también fue concreto. Se propuso terminar la transición a una sintaxis revisada antes del 1 de octubre de 1984 y organizar un nuevo experimento en enero de 1985 con texto, gráficos, imágenes y voz. BBN esperaba entre 100 y 200 usuarios en el banco de pruebas ADDCOMPE durante el año siguiente; era una previsión. La hoja de Diamond era un trabajo presentado en la reunión, mientras que su circulación cómoda entre sistemas seguía exigiendo acuerdos y programas.
La escena deja un chiste con filo: un gráfico enviado por correo podía dejar de ser la última palabra de su autor. Si el modelo acompañaba a los datos, el destinatario tenía permiso técnico para mover una cifra y hacer una pregunta distinta. El sobre no llevaba únicamente una respuesta. Llevaba una discusión en potencia, doblada entre las celdas.
Informe para miembros
Contexto ampliado del perfil
Inicia sesión con el nivel de membresía adecuado para desbloquear el informe completo y las notas de las fuentes.
Solo para Strategic Circle
Strategic Circle
Abierto a todos los lectores. Desbloquea informes de perfil después de unirte e iniciar sesión.
Únete a Strategic CircleSolo para Leadership Alliance
Leadership Alliance
Para propietarios y directivos cualificados de activos de propiedad intelectual; inicia sesión para desbloquear los informes de la alianza.
Unirse a Leadership Alliance





