Summary

  • El contrato de los bonos IPv4 ordena valorar las direcciones aportadas si su utilización cae por debajo del 50 % en una fecha de cálculo. Una mayoría de tenedores puede después dirigir un proceso de venta sujeto a condiciones.
  • En junio de 2026 Cogent declaró unos 38 millones de direcciones IPv4 propias y 15,2 millones alquiladas. El cociente ronda el 40 %, pero corresponde a toda la compañía; faltan los dos datos de la cartera de la filial emisora.
  • Una modificación de 2025 subió de 6,10 a 7,25 veces el límite de apalancamiento para emitir más bonos de clase A. La cobertura del servicio de la deuda, las calificaciones y otras condiciones siguen imponiendo límites.

El porcentaje fácil lleva a la puerta equivocada

Cogent ofrece al mercado dos cifras que invitan a pulsar la calculadora: 15,2 millones de direcciones alquiladas y alrededor de 38 millones en propiedad. El resultado, cerca del 40 %, está por debajo del 50 % que aparece en el contrato. Falta mirar a quién pertenecen las direcciones de cada suma. El informe trimestral habla del grupo. El bono examina solo las direcciones aportadas a Cogent IPv4 LLC. El propio contrato permite que la matriz y otras filiales posean direcciones excluidas de esa garantía. El 40 % empresarial no dice si la filial cruzó su línea.

La línea importa. Si la utilización de las direcciones aportadas es inferior al 50 % en una fecha de determinación, el administrador debe encargar una valoración. Desde que el fiduciario recibe el informe, tenedores con más de la mitad del principal pendiente disponen de 60 días para ordenar una oferta a Cogent como gestor o buscar compradores externos. Cogent puede igualar una oferta externa aceptable mediante un derecho de tanteo. Para vender por menos del principal pendiente rige además una prueba de cobertura total de la deuda inferior a 1,10 veces. El dinero obtenido amortiza los bonos.

Primero hay un porcentaje del conjunto correcto; después, tasación, decisión y condiciones de precio.

El informe público de junio no presenta un recuento de direcciones aportadas a la emisora y otro de direcciones alquiladas dentro de ese mismo conjunto. Sin ellos nadie puede establecer que se produjo el evento de utilización, ni que los tenedores recibieron la facultad de dirigir una venta. La pregunta es menos vistosa que un 40 % en pantalla: ¿cuántas direcciones sujetas a la garantía están produciendo alquileres?

Más capacidad de financiación sobre un activo cercado

El cercado empezó en mayo de 2024 con 206 millones de dólares de principal en bonos al 7,924 %, con fecha prevista de amortización en mayo de 2029. En abril de 2025 se emitieron otros 174,4 millones al 6,646 %, con fecha prevista en abril de 2030. Son importes iniciales, no el saldo actual. Cogent contabilizó 372,6 millones de dólares netos en bonos IPv4 garantizados a 30 de junio de 2026. La garantía comprende direcciones, contratos de alquiler, cuentas por cobrar y activos relacionados; el compromiso directo de garantía se concentra en una holding IPv4 específica.

Para colocar la segunda serie, los tenedores que representaban más del 50 % de los votos de la primera aceptaron una enmienda del contrato. El máximo del ratio de deuda para nuevas emisiones de clase A pasó de 6,10 a 7,25 veces. Emitir sigue exigiendo una cobertura sénior del servicio de la deuda de al menos 1,85 veces y condiciones sobre calificación y documentación. El aumento abre margen bajo esa prueba; no cuantifica deuda ya dispuesta. También se ajustaron las reglas para sustituir o desprenderse de direcciones de la cartera aportada.

Hay dinero esperando una prueba distinta. De los fondos netos de la serie de 2025, 72,6 millones de dólares quedaron inicialmente restringidos. Cogent informó de la liberación de 26,9 millones en 2025 y 14,2 millones en el primer semestre de 2026 gracias a mejoras de sus ratios mensuales. El plazo para liberar lo restante terminaba en octubre de 2026; cualquier remanente debía aplicarse a amortizar esa serie. El último 10-Q consultado, cerrado en junio, deja sin respuesta qué ocurrió al vencimiento de octubre.

Un descenso de la cobertura del servicio de la deuda puede acelerar la amortización. Una caída de la utilización de la cartera emisora desplaza cobros hacia el pago de la deuda y, por debajo del 50 %, abre la secuencia de valoración y decisión de los tenedores. Mezclar ambos gatillos, o sustituir el inventario de la filial por el del grupo, haría invisible el mecanismo que decide quién controla las direcciones.