Summary

  • El 20 de octubre de 2004, ARIN aprobó tasas de asignación y renovación IPv6 para 2005 que iban de 1.250 a 36.000 dólares. Ray Plzak pidió dejar sobre la mesa tres mociones de exención hasta que hubiese más análisis.
  • El 9 de noviembre propuso reemplazarlas con una exención de todas las tasas IPv6 para los miembros al corriente durante 2005 y 2006. Quedaban fuera las tasas relacionadas con IPv6 facturadas regularmente en 2004 y aún pendientes; el consejo la aprobó por unanimidad.

ARIN puso precio a IPv6 antes de resolver su campaña de descuentos. Las actas del consejo del 20 de octubre fijan una escala efectiva desde enero de 2005: 1.250 dólares para la categoría XS/Micro /48, 2.250 para Small /32 y 36.000 para XX-Large /21 o mayor. Se añadió explícitamente la renovación. Hasta allí, la tabla era precisa. El problema empezaba cuando alguien preguntaba a qué socio se le iba a cobrar.

Lee Howard, tesorero, llevó tres soluciones distintas. Una ampliaba a quienes no tenían suscripción IPv4 la exención concedida a los suscriptores IPv4. Otra se ocupaba de los clientes que solo tenían IPv6, sin perdonar saldos anteriores. La tercera prorrogaba durante 2005 la exención general. Ray Plzak pidió aplazar las tres para que Finanzas revisara el asunto. No hubo objeciones al aplazamiento. Nadie había votado aún que aquellas clases de miembros debieran pagar.

En las actas del 9 de noviembre se ve el cambio de herramienta. Volvió la primera moción y Plzak propuso sustituir todo su texto: cualquier miembro al corriente quedaría exento de tasas IPv6 desde el 1 de enero de 2005 hasta el 31 de diciembre de 2006. La condición que cerraba la puerta trasera era igual de clara: no se perdonaban las tasas IPv6 facturadas regularmente en 2004 y todavía impagadas. Howard secundó el texto; el consejo lo aprobó por unanimidad mediante votación nominal. Luego retiró las otras dos propuestas, superadas por la nueva.

La lista de precios seguía aprobada, aunque las personas cubiertas por la dispensa no tuvieran que pagarla durante dos años. Tampoco se transformaba la promoción de IPv6 en un borrador para las cuentas antiguas. Las actas no dicen cuántos miembros tenían deuda de 2004 ni cuánto sumaba. Inventar un ahorro agregado convertiría una regla escrita en una cifra imaginaria.

Plzak no decidió solo la política: modificó la pregunta que votó el consejo. Pasó de tres categorías que competían por una excepción a una regla amplia con una fecha de corte. Para el miembro, la palabra «gratis» dependía de esa fecha y de su estado de cuenta.