Summary

  • La revisión individual del 27 de octubre añade un ejemplo en el que el cliente conserva observaciones de red del servidor para devolvérselas en otra conexión.
  • La devolución se vincula con la identidad autenticada del emisor. El consejo previo de eliminar esas estadísticas al borrar cookies tendría que alcanzar otra caché del producto.

El servidor quiere recuperar lo que aprendió de la red al empezar otra conexión, sin guardar el historial completo de cada visitante. La propuesta revisada de datos de congestión en QUIC ofrece una solución: que el dispositivo del cliente lleve la carpeta y la devuelva después. El propósito es dar al servidor información anterior para sus decisiones de arranque. El trabajo de conservarla y borrarla se traslada al aparato de la persona.

Ahí entra «borrar cookies». El registro vive en otro almacén del programa, pero el borrador recomienda que la misma orden lo elimine también. La persona no debería tener que aprender qué biblioteca de transporte usa su navegador para conseguir que olvide. La comodidad del servidor necesita una ruta de limpieza del lado del cliente.

La nueva sección B.1 explica cómo elegir al destinatario. El registro se guarda asociado con la identidad autenticada del servidor que lo emitió y su punto de conexión. Otro servidor no puede recibirlo solo porque anuncie que acepta datos antiguos.

El ejemplo propone combinar el origen HTTPS con la dirección IP y el puerto. La IP sola no identifica de forma autenticada al servidor. Si el cliente no puede establecer la asociación necesaria, no devuelve el registro. La comprobación ocurre antes de enviar los datos.

El borrador separa tres decisiones técnicas:

  • CONSUME: recibir estadísticas para usarlas ahora, por ejemplo para elegir la calidad del vídeo.
  • CACHE: recibirlas y aceptar la posibilidad de devolverlas más adelante.
  • CONSIDER: aceptar el regreso de las observaciones que uno mismo emitió.

El valor por defecto es cero. Estos indicadores negocian lo que hacen los equipos. El producto debe conectarlos con sus reglas de almacenamiento y privacidad.

La sección de seguridad reconoce que la devolución puede permitir seguimiento. Compara esa capacidad con los tokens de validación de dirección que QUIC ya admite. En este caso, las estadísticas son legibles para el cliente: puede inspeccionarlas o negarse a devolver valores que no entienda.

El texto recomienda además desecharlas cuando el usuario borra otros mecanismos de seguimiento, incluidas las cookies. Ese consejo ya estaba en la versión anterior. Octubre añade los ejemplos que explican cómo guardar y devolver la carpeta.

Para que el consejo funcione, la orden de los ajustes del navegador debe llegar al almacén de una biblioteca de transporte. Alguien tiene que unir esos componentes. También existe una opción más pequeña: el ejemplo de vídeo usa CONSUME para la conexión actual sin exigir guardar datos para otra visita.

Datatracker identifica la propuesta como Internet-Draft individual. El anuncio del 27 de octubre confirma su publicación, sin aprobación del IETF. Falta un resultado de borrado comprobado en una versión concreta de navegador; mostraría si el botón conocido llega al nuevo cajón.