Resumen

  • Un enlace target="_blank" podía crear una relación opener que permitía a la página nueva dirigirse a la pestaña original.
  • La propuesta de 2018 y el cambio de HTML de 2019 hicieron implícito noopener; rel="opener" quedó como petición expresa de conexión.

Clic: aparece otra pestaña. La anterior queda atrás, supuestamente fuera de la conversación. El navegador de antes solía entregar a la página nueva un asa llamada window.opener. Con ella, el destino podía hacer navegar la pestaña de origen. Dos rectángulos separados en pantalla escondían un cable entre sus puertas. Quien seguía el enlace veía una separación visual; el navegador había conservado una relación de mando.

El debate abierto en WHATWG el 10 de octubre de 2018 puso nombre al cable. Chris Dumez señaló que target="_blank" entonces dejaba un opener salvo que el autor añadiese rel="noopener". Propuso invertir el hábito: cortar la conexión de salida y permitir rel="opener" cuando las dos páginas necesitasen coordinarse. Una herramienta útil para ventanas colaboradoras había terminado acompañando también enlaces corrientes hacia destinos ajenos.

Al día siguiente, un informe de WebKit registró la prueba de esa idea: tratar los enlaces _blank como si llevaran noopener, y dejar opener como solicitud deliberada. El aspecto de la navegación podía permanecer igual. Lo que cambiaba era una línea invisible detrás del clic. La protección ya no dependía de que cada editor recordase añadir una palabra en cada salida.

La propuesta incorporada al estándar HTML el 7 de febrero de 2019 convirtió el giro en regla. El algoritmo actual de enlaces desconecta si aparece noopener o noreferrer; también lo hace con _blank cuando falta opener. Ese último término pide conservar el vínculo. La pestaña nueva sigue abriéndose. Su capacidad de volver a tocar la antigua es ahora una decisión que el autor tiene que expresar.

Los cambios de norma más interesantes a veces no cambian el dibujo de la pantalla. Antes, el creador del enlace debía recordar el token que quitaba el asa. Ahora debe escribir el token que la devuelve. Si dos ventanas forman una aplicación coordinada, hay una vía para pedirlo. Si el enlace solo lleva a leer otra página, la nueva sala puede empezar con su propia llave y dejar la anterior quieta.

La frase «otra pestaña» describe una comodidad visual, no el mapa de relaciones que existe detrás. El lector ve dos espacios; el navegador decide quién puede dirigirse a quién. El debate de 2018, la prueba WebKit y la edición de 2019 tomaron una conexión heredada y la volvieron voluntaria. A veces la historia de Internet avanza cortando un hilo que nadie sabía que estaba atado.