Resumen

  • ReuNION utilizará 16 pares de fibra, con una capacidad de diseño de 320 Tbps, y está previsto que entre en servicio en 2028
  • Orange se encargará del amarre en Reunión, mientras que la retirada de SAFE está prevista para 2027

Los hechos

Orange se ha unido a Telco OI, Réunicable y La Réunion Connectée para desarrollar ReuNION, un cable submarino proyectado entre Reunión y Sudáfrica. Con entrada en servicio prevista para 2028, el sistema de 16 pares de fibra está diseñado para una capacidad de 320 Tbps. SAFE, uno de los cables internacionales existentes de Reunión, tiene prevista su retirada en 2027.

Orange será la parte encargada del amarre en Reunión y tendrá a su cargo los permisos, las obras costeras, la estación de amarre y la interconexión terrestre. Orange Marine tenderá el cable, mientras que Alcatel Submarine Networks lo diseñará y fabricará. Los estudios marinos y las solicitudes de permisos figuran entre las próximas etapas.

La evaluación

La puesta en servicio de ReuNION depende de que el tramo submarino y la infraestructura terrestre estén listos conforme al mismo calendario. El sistema no podrá entrar en servicio hasta que se completen la estación de amarre y la conexión terrestre, lo que sitúa el trabajo de Orange en Reunión en la ruta crítica del proyecto.

La fecha objetivo de 2028 se sitúa un año después de la retirada prevista de SAFE. Reunión dispone de otras rutas de cable, por lo que esto no permite concluir que exista una brecha de conectividad. Sin embargo, un retraso de ReuNION haría que la isla dependiera durante más tiempo de esos sistemas restantes antes de que estuviera disponible la nueva ruta.

Para los lectores de BTW, la cuestión práctica es la coordinación. El cable, la estación de amarre y la red de retorno terrestre deben ponerse en servicio antes de que los 320 Tbps previstos puedan convertirse en capacidad utilizable.

Qué vigilar

Hay que seguir el estudio marino, los permisos, el punto de amarre en Sudáfrica y el avance de la estación de amarre en Reunión. La prueba principal será comprobar si el tendido submarino y las obras terrestres se mantienen alineados con la fecha de entrada en servicio de 2028. Cualquier retraso cobrará más importancia a medida que SAFE se acerque a su retirada prevista en 2027.