Resumen

  • Sjoerd Wolthers, director tecnológico de RIPE NCC, mostró en RIPE 93 el plan para dejar atrás una red de capa 2 extendida entre dos centros cercanos. La nueva propuesta sitúa dos centros completos y autónomos en Europa occidental, con operación activa-activa dentro de cada uno y activa-reserva entre ellos.
  • El diseño contempla redes separadas, virtualización Proxmox, clústeres Ceph independientes, enlaces cifrados y copias en una tercera ubicación. La selección de centros y equipos sigue en curso y la finalización se prevé para el segundo semestre de 2028.

La redundancia tiene una debilidad publicitaria: se cuenta por edificios aunque funcione por dependencias. RIPE NCC enseñó en RIPE 93 una lámina de su instalación actual: dos centros de datos cercanos, una red y una capa 2 extendida que los une. En la lámina del futuro, cada centro tiene su propia red, sus sistemas de cómputo y su almacenamiento. Ese cambio de frontera, más que la marca de los servidores, es el argumento de la inversión.

Una red extendida facilita que dos salas próximas operen como una sola. También exige mirar con cuidado dónde termina una dependencia cuando algo falla. La presentación enumera problemas que empujan la renovación: equipos que necesitan sustitución por edad, ciertos enlaces acercándose a su límite, restricciones de almacenamiento y respaldo, y dependencia de un proveedor de virtualización. No presenta una caída atribuida a la arquitectura actual. Presenta una decisión: reducir el número de piezas que comparten destino cuando un centro tiene un problema.

La solución propuesta ya tiene forma. Serían dos centros completos en Europa occidental, construidos con un patrón replicable para futuras sedes. Cada uno contaría con redundancia N+1 y doble operación activa en su interior. Entre centros, en cambio, RIPE NCC propone activo-reserva por la latencia de la distancia. Los unirían circuitos alquilados de alta velocidad con cifrado de extremo a extremo, y un balanceador global permitiría redirigir servicios entre regiones. El plan no promete que cada aplicación se traslade sola como si mudarse de sala y cambiar de autoridad fueran lo mismo.

La palabra «reserva» encierra trabajo. Un servicio con datos necesita una copia utilizable al otro lado, una condición para elevarla a principal y un camino de regreso. Si la dirección de acceso cambia antes de que el estado llegue, el usuario puede recibir una versión vieja. Si dos sitios escriben al mismo tiempo sin una autoridad definida, la recuperación se convierte en un problema de integridad. Son preguntas de diseño que el proyecto debe contestar servicio por servicio.

En un registro de recursos numéricos importan porque la utilidad pública reside en los datos que publica y mantiene, no en la supervivencia de una sala llena de máquinas.

Las piezas del nuevo montaje son concretas. Habrá redes independientes por centro, núcleo de conmutación simplificado, capas redundantes de routers, cortafuegos, switches y controladores de entrega, separación de las capas de aplicación y configuración de red como código. La presentación menciona IPv6 en los servicios centrales, política de denegar por defecto en el cortafuegos y protección web instalada localmente. Para virtualizar, elige Proxmox. Para guardar datos, dibuja clústeres Ceph separados en cada centro, tanto en la infraestructura hiperconvergente como en el almacenamiento tipo SAN.

Es una arquitectura anunciada, con diseño y compras todavía en marcha.

Hay además una tercera dirección en el mapa. Las copias de seguridad cifradas e inmutables seguirían una estrategia 3-2-1-1-0; los volúmenes Ceph se replicarían entre los dos centros según los objetivos de punto de recuperación y también tendrían respaldo en una tercera ubicación. RIPE NCC distingue el servidor de copias Proxmox, las máquinas con objetivos de recuperación cortos y la protección adicional de servidores físicos y volúmenes. Una sede de reserva afronta la falta de la primera sede. Una copia recuperable afronta también la posibilidad de que un error haya sido replicado. El dibujo separa ambas funciones con razón.

El calendario impide confundir intención con resultado. RIPE NCC dice haber evaluado el sistema anterior y definido los requisitos. Los diseños detallados avanzan mientras selecciona sedes y negocia equipos. Después vendrán instalación y migración de aplicaciones. El plazo público es el segundo semestre de 2028. La presentación aún no fija reglas de promoción por servicio, cifras de pérdida tolerable de datos ni resultados de pruebas de restauración. Un registro fechado de la primera migración y su ensayo de relevo cambiaría la valoración más que cualquier maqueta adicional.

La explicación anterior de RIPE NCC describía cómo el impulso hacia la nube iniciado en 2019 cedió ante el deseo de controlar mejor la infraestructura propia. Ahora hay un plano. Se abandona la comodidad de una red compartida entre vecinos por centros que deberán sostenerse por separado. El beneficio buscado es independencia. La factura operativa llega cuando un servicio vivo tenga que cruzar la línea azul que une ambos centros.

Fuentes: presentación oficial de RIPE 93; ficha de la ponencia; explicación de RIPE NCC publicada en junio.