Resumen

  • LACNIC y REGULATEL anunciaron un memorando para reforzar la cooperación institucional y coordinar iniciativas sobre gobernanza de Internet, conectividad, inclusión digital e IPv6.
  • El pacto crea un canal entre instituciones distintas. Los grupos de trabajo y el plan anual de REGULATEL ofrecen puntos concretos para observar avances, pero los anuncios no nombran un programa conjunto ni a sus responsables.

Análisis

Un memorando no coloca a dos instituciones bajo una misma autoridad. Sí puede crear una vía para compartir conocimiento y coordinar tareas. Esa diferencia importa tras el anuncio del 15 de octubre de un acuerdo entre LACNIC y el Foro Latinoamericano de Entes Reguladores de Telecomunicaciones, REGULATEL.

LACNIC administra recursos numéricos de Internet para América Latina y el Caribe, incluidos IPv4, IPv6 y números de sistemas autónomos. También presenta el desarrollo participativo de políticas como parte de su misión. REGULATEL reúne a 23 entidades reguladoras de telecomunicaciones de América Latina y Europa. Las autoridades que participan actúan dentro de sus propios mandatos públicos. La gestión de un registro y la regulación de mercados o servicios de telecomunicaciones se relacionan, pero no son la misma superficie de decisión.

Las partes dicen que el memorando busca fortalecer la cooperación institucional y promover acciones conjuntas en gobernanza de Internet. Sus publicaciones también mencionan conectividad, reducción de la brecha digital y adopción de IPv6. Esas prioridades apuntan a problemas operativos: zonas sin suficiente alcance, obstáculos al despliegue y datos que puedan servir tanto a autoridades como a organizaciones técnicas. Pero una asignación de direcciones no mide el servicio que recibe un hogar; el registro tampoco sustituye la evidencia de un regulador sobre cobertura, calidad o resultados para los usuarios.

El acuerdo formaliza una relación que ya tenía antecedentes públicos. En 2024, LACNIC describió un segundo año consecutivo de encuentros con REGULATEL y otras organizaciones técnicas de la región. Allí se explicaron las funciones de cada organización y se discutieron tensiones del ecosistema. El nuevo memorando añade un canal formal a esos contactos, pero no demuestra que ya hayan comenzado programas conjuntos.

REGULATEL tiene nueve grupos de trabajo, incluidos espacios sobre calidad y cobertura de servicios, indicadores de telecomunicaciones y asuntos de Internet. Su Comité Ejecutivo coordina el plan anual y supervisa programas y grupos. Esas estructuras podrían dar cabida a las nuevas iniciativas. Sin embargo, los anuncios consultados no indican si se usará alguno de esos grupos, si se creará otro mecanismo ni cuál será el primer producto conjunto. Tampoco publican un calendario, una línea de base, una fecha de rendición de cuentas o un objetivo cuantificable.

Esa falta de información pública limita la evaluación; no prueba que el documento firmado carezca de esos detalles.

La prueba será operativa. Un grupo identificado, una contraparte de LACNIC, un resultado definido y una fecha de revisión mostrarían que el memorando ya forma parte de un plan de trabajo. Para IPv6 o cobertura, la métrica tendría que precisar qué redes o población mide, en qué territorio y con qué método. Sin esa separación, un dato del registro podría confundirse con una medida de calidad del servicio, o el foro de cooperación podría recibir crédito por una decisión que corresponde a una autoridad reguladora miembro.

El memorando tiende un puente entre coordinación técnica y regulación pública. Su valor dependerá de qué trabajo circule por él, quién responda por cada tarea y si cada parte conserva sus competencias.

Fuentes