Resumen

  • La propuesta negociadora del Consejo exige que rechazar una solicitud de consentimiento sea tan sencillo como un clic. Tras el rechazo, el proveedor esperaría al menos cuatro meses para volver a pedirlo con la misma finalidad.
  • Las estadísticas anónimas del propio sitio, la audiencia de medios y el rendimiento de anuncios contextuales tienen excepciones diferentes, sujetas a límites de reutilización y seguimiento.

Hay páginas que interpretan «no» como «pregúntame mañana». El mandato negociador del Consejo propone otra respuesta: una negativa fácil de expresar, con un botón de un clic o equivalente, y al menos cuatro meses sin otra petición para la misma finalidad. Si el usuario acepta, tampoco se repite la pregunta mientras ese consentimiento siga siendo válido. El cartel tendría, por fin, memoria.

La propuesta conserva las reglas de acceso y almacenamiento en el dispositivo dentro de la Directiva de privacidad electrónica. Hay consentimiento como regla y una lista acotada de operaciones necesarias que pueden prescindir de él: transmitir una comunicación, prestar una función solicitada expresamente o proteger la seguridad técnica del servicio y el dispositivo. El comunicado del Consejo calcula que habrá menos avisos. La lista explica por qué algunos contadores seguirán funcionando sin aviso.

Un sitio puede elaborar información anónima y agregada sobre el uso de su propio servicio, por sí mismo o mediante un tercero que actúe por encargo. Los datos reunidos para ese cálculo no deben reutilizarse con otro fin ni combinarse con los de otros. Contar entradas de la jornada y perseguir a un lector de página en página son actividades con huellas muy distintas.

La medición de audiencia de medios recibe una excepción aparte, vinculada al artículo 24 del Reglamento Europeo de Libertad de los Medios. Exige seudonimizar los datos personales tras recogerlos, circunscribir el seguimiento al servicio o contenido medido y limitar lo que se comunica a terceros. Así, la cifra que un medio usa para conocer a su público no se confunde con la estadística agregada de cualquier servicio.

También se podría medir la exhibición y eficacia de un anuncio basado solo en la página visible durante una visita o en una consulta de búsqueda. Esa medición excluye perfiles, historiales y recorrido entre servicios; los datos no se reciclan para otro propósito. El nombre «analítica» no convierte un historial de navegación en un contador inocente.

El texto fija la posición del Consejo para negociar con el Parlamento Europeo. La supervisión de la regla sobre el dispositivo recaería en autoridades nacionales de protección de datos. El punto decisivo será cómo identifican el uso real detrás de cada contador.