Resumen

  • El primer borrador público del W3C, publicado el 11 de febrero de 2020, propuso elegir un nodo visible como ancla y compensar sus cambios de posición con un ajuste del desplazamiento.
  • El borrador del 11 de noviembre de 2020 afinó la selección de candidatos y su relación con los puntos de ajuste del desplazamiento. overflow-anchor: none permite excluir un área cuando conviene otro comportamiento.

Hay una forma especialmente irritante de perder el hilo: el texto permanece en la página, pero la página decide moverlo justo cuando se lee. Arriba se carga un anuncio. La caja ocupa el espacio que le corresponde y empuja todo lo demás. El navegador conserva obedientemente la distancia recorrida desde el inicio del documento; el párrafo baja como si alguien hubiera levantado la mesa durante la cena. El lector vuelve a buscar la frase. Otra vez.

El primer borrador público del W3C, del 11 de febrero de 2020, puso nombre a esa molestia. Citó dos visitas habituales: un iframe publicitario insertado por código y una imagen sin espacio reservado que termina de cargarse por una conexión lenta. Ambos cambian la altura de la página por encima de lo visible. Reservar sus dimensiones evita buena parte del problema. El borrador añadió una defensa del lado del navegador para cuando el contenido llega sin esa cortesía.

La defensa necesita saber qué mantener quieto. En cada zona desplazable, el navegador busca un nodo de anclaje dentro del contenido, preferiblemente profundo en la estructura y cercano al borde inicial de la región visible. Toma su posición anterior y la compara con la nueva. Si el contenido de arriba lo empujó, prepara una corrección equivalente del desplazamiento. El anuncio consigue sitio; la línea del lector conserva el suyo. La aritmética sirve por fin a la lectura, en vez de al número de píxeles.

La elección del ancla requiere más tacto que un simple «primer elemento que encuentre». Algunas cajas no son candidatas adecuadas; otras quedan fuera por decisión de la página. El borrador también describe una ventana de supresión: el ajuste pendiente se aplica en un punto oportuno del ciclo de representación. Así, una serie de cambios de diseño se maneja como una operación coherente. El navegador trabaja entre bastidores, mientras la persona sigue con el artículo.

El borrador de trabajo del 11 de noviembre de 2020 explicó mejor qué candidatos son viables y cuáles tienen prioridad. También aclaró la convivencia con los puntos de ajuste del desplazamiento: ciertas interfaces ya dirigen la vista hacia posiciones concretas. La historia de publicación del W3C sitúa las dos entregas en 2020. Su anuncio de febrero resumió el asunto con una imagen universal: elementos que cambian fuera de la zona visible y hacen saltar la página durante la lectura.

El editor de la página conserva la última palabra sobre ciertos espacios. La propiedad overflow-anchor empieza en auto. Con none, puede sacar una zona desplazable del mecanismo o excluir una rama de la búsqueda de anclas. Hay componentes que gestionan su propia posición y movimientos que forman parte de la interfaz. La regla común protege al lector de una sorpresa corriente; la excepción se coloca donde el diseño la necesita.

La novedad de 2020 cabía en un gesto pequeño. El navegador dejó de mirar solo cuánto se había bajado y empezó a recordar qué se estaba mirando. Al anuncio tardío se le encontró sitio. Al párrafo, también.