• Un actor de amenazas, a menudo denominado actor malicioso, es un individuo o entidad que inflige daño deliberadamente en el dominio cibernético.
  • Se aprovechan de las vulnerabilidades presentes en los sistemas informáticos, las redes y las infraestructuras digitales para perpetrar ataques disruptivos tanto contra individuos como contra organizaciones.

En la intrincada danza de la ciberseguridad, los actores de amenazas son los socios esquivos que orquestan el caos y el desorden. Sus identidades abarcan desde lobos solitarios hasta grupos patrocinados por estados, cada uno con sus propios motivos, capacidades y objetivos. Para defenderse eficazmente de estos adversarios, es imperativo comprender sus perfiles y tácticas. Exploremos el diverso mundo de los actores de amenazas y profundicemos en sus clasificaciones, motivaciones y métodos.

Script kiddies

En el extremo inferior del espectro, los script kiddies son hackers aficionados que recurren a scripts y herramientas preescritas para lanzar ataques. Careciendo de la sofisticación de actores más experimentados, a menudo se dedican a desfigurar sitios web, lanzar ataques simples de denegación de servicio o propagarmalwarepor la emoción o para demostrar algo. Aunque su impacto suele ser menos grave, aún pueden causar interrupciones y no deben subestimarse.

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Ciberdelincuentes

Los ciberdelincuentesoperan para obtener beneficios económicos, empleando una variedad de tácticas que van desde el phishing y el ransomware hasta el fraude con tarjetas de crédito y el robo de identidad. Estos actores están muy motivados y a menudo son muy hábiles, aprovechando técnicas avanzadas para monetizar sus actividades ilegales. Tanto los sindicatos del crimen organizado como los hackers individuales entran en esta categoría, apuntando tanto a individuos como a empresas con la intención de robar dinero o información confidencial.

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Amenazas Persistentes Avanzadas (APTs)

Las APTs son actores sofisticados que normalmente cuentan con respaldo de estados-nación o recursos significativos. Sus ataques se caracterizan por esfuerzos prolongados y dirigidos para infiltrarse en redes y permanecer sin ser detectados durante períodos prolongados. Las APTs suelen tener objetivos políticos o de espionaje, buscando robar propiedad intelectual, interrumpir infraestructuras críticas o recopilar inteligencia. Sus operaciones están bien financiadas y emplean una variedad de malware personalizado y exploits de día cero.

Amenazas internas

Las amenazas internas surgen de individuos dentro de una organización que hacen un mal uso de su acceso para causar daño. Esto puede deberse a malicia, negligencia o coerción. Los insiders pueden ser empleados actuales o anteriores, contratistas o socios comerciales. Pueden filtrar datos confidenciales, sabotear sistemas o cometer fraude. La defensa contra las amenazas internas requiere una combinación de controles de acceso estrictos, monitorización y una cultura de concienciación en seguridad.

Hacktivistas

Los hacktivistas están impulsados por creencias ideológicas o políticas, utilizando ciberataques como una forma de protesta o para lograr un cambio social. Estos actores pueden apuntar a agencias gubernamentales, corporaciones u otras entidades que consideran opresivas o poco éticas. Sus ataques pueden incluir filtraciones de datos, desfiguración de sitios web y campañas de denegación de servicio destinadas a interrumpir operaciones o llamar la atención sobre su causa. Un ejemplo bien conocido de un grupo hacktivista es Anonymous, un colectivo internacional de hacking que dice defender la libertad de expresión en internet.

Actores patrocinados por estados

Los actores patrocinados por estados están respaldados por gobiernos y operan con objetivos estratégicos alineados con los intereses nacionales. Estas entidades disponen de importantes recursos y son capaces de llevar a cabo complejas campañas de ciberespionaje, ciberguerra y sabotaje. Los objetivos pueden incluir gobiernos extranjeros, infraestructuras críticas e industrias privadas, con la meta de obtener ventajas estratégicas o perturbar a los adversarios.