- X está presentando documentos al Tribunal Supremo de Brasil y podría restablecerse la próxima semana después de nombrar un representante legal.
- X está bloqueando cuentas que difunden noticias falsas y ha pagado una multa de 18 millones de reales para cumplir con las demandas judiciales.
NUESTRA OPINIÓN
Esto pone de relieve un conflicto significativo entre X (anteriormente Twitter), una importante plataforma global de redes sociales, y el Tribunal Supremo de Brasil. La resolución de esta disputa tiene implicaciones más amplias para la libertad de expresión frente a la regulación y la responsabilidad corporativa.
–Jennifer Yu, reportera de BTW
¿Qué sucedió?
La plataforma de redes sociales X de Elon Musk planea presentar los documentos solicitados por el Tribunal Supremo de Brasil y tiene como objetivo restablecer el servicio para el lunes, según fuentes.
El acceso a X, anteriormente conocido como Twitter, ha estado bloqueado en Brasil desde finales de agosto después de una orden del juez del Tribunal Supremo Alexandre de Moraes, quien investiga a las “milicias digitales” acusadas de difundir discursos de odio.
La disputa llevó a X a cerrar sus oficinas y despedir personal, incluido su representante legal, violando las leyes locales. Sin embargo, X podría restablecerse la próxima semana después de presentar documentos que prueben el nombramiento de un nuevo representante legal.
X ha comenzado a cumplir con otras demandas judiciales, como bloquear perfiles acusados de difundir noticias falsas y pagar una multa de 18 millones de reales (3 millones de dólares) a través de las cuentas de Starlink de Musk.
La empresa espera suavizar las relaciones con Moraes y reanudar las operaciones normales en Brasil. Ni X ni el Tribunal Supremo han respondido a las solicitudes de comentarios.
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Por qué es importante
El problema comenzó cuando X fue bloqueada en Brasil debido a su incumplimiento de una orden judicial relacionada con una investigación sobre “milicias digitales” que difunden discursos de odio. El cierre de la plataforma subraya la creciente tensión entre la libertad de expresión y los esfuerzos gubernamentales por regular el contenido en línea, especialmente en la lucha contra la desinformación.
Además, este caso destaca la importancia de la responsabilidad corporativa, ya que X violó la ley brasileña al no mantener un representante legal en el país. El reciente cumplimiento de la plataforma con las demandas judiciales, incluido el bloqueo de cuentas y el pago de una multa sustancial, demuestra las consecuencias de no seguir las leyes locales.
El resultado podría sentar un precedente sobre cómo otras empresas de redes sociales manejan los desafíos legales en diferentes países, particularmente cuando enfrentan demandas gubernamentales de un control más estricto del contenido.

