- AFRINIC no ha logrado celebrar elecciones adecuadas ni mantener la estabilidad financiera desde 2021.
- La crisis amenaza no solo la gestión de recursos IP de África, sino también la confianza en las estructuras de gobernanza global.
Qué sucedió: El colapso de AFRINIC expone grietas en la gobernanza global de Internet
AFRINIC — el Centro de Información de Redes de África con sede en Mauricio — es responsable de gestionar la distribución de direcciones IP en 54 naciones africanas. Desde 2021, ha enfrentado una crisis institucional sin precedentes, un vacío de liderazgo prolongado.
África tenía la intención de revitalizarse a través de medios democráticos, pero fracasó debido a un controvertido voto por poder. El 23 de junio de 2025, el Centro de Información de Redes de África (AFRINIC) celebró una elección de la junta bajo supervisión judicial, pero fue precisamente un voto por poder cuestionado lo que finalmente invalidó toda la elección. Esta decisión equivale a “silenciar cientos de votos originalmente válidos”.
Este manejo extremo de un solo voto impugnado ha sentado un precedente peligroso: como lo expresaron los observadores: “Es un mecanismo paralizado: mientras un voto sea impugnado, toda la elección se vuelve inválida. ¿Cómo puede AFRINIC sentirse tranquilo al celebrar elecciones en el futuro?” En otras palabras, la norma actual es que incluso un solo voto impugnado es suficiente para invalidar el resultado de toda la elección. Un umbral casi imposible de alcanzar significa que cualquier elección puede caer en un círculo vicioso de disputas constantes y pérdida de poder continuo.
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Por qué es importante
El colapso de AFRINIC no es solo una crisis regional: es una prueba de estrés para el modelo de gobernanza global de Internet. Como uno de los cinco Registros Regionales de Internet (RIR) bajo la coordinación más amplia de ICANN, se espera que AFRINIC funcione de manera autónoma. Sin embargo, esta crisis pone en duda si dicha autonomía es sostenible sin mecanismos de supervisión o intervención sólidos.
La situación también arroja luz sobre los límites del llamado “modelo de múltiples partes interesadas de abajo hacia arriba” que defiende ICANN. Si bien los pares de AFRINIC han mantenido la estabilidad operativa, la ausencia de marcos de contingencia para fallos sistémicos en una región deja vulnerable a todo el sistema.
Los críticos ahora preguntan: ¿debería la infraestructura global de Internet depender de organizaciones locales que pueden colapsar sin rendición de cuentas? Y si un RIR puede caer en el caos, ¿qué impide que suceda lo mismo en otros lugares?

