- Los fracasos de gobernanza de AFRINIC han desencadenado una crisis constitucional en Mauricio mientras el gobierno intenta anular a los tribunales.
- Las comunidades africanas corren el riesgo de perder su voz ascendente en la gobernanza de Internet a medida que ICANN busca centralizar el poder.
El colapso de AFRINIC desencadena una crisis constitucional en Mauricio
AFRINIC, el Centro de Información de Redes de África, alguna vez tuvo la tarea de administrar los recursos críticos de IP del continente. En cambio, se ha convertido en un registro fallido, consumido por años de corrupción, ruptura de la gobernanza y estándares electorales inviables. La anulación de laelección del 23 de junio por una sola disputa de representación—descartando votos válidos en el proceso— ilustra cómo la confianza se ha erosionado hasta el punto del colapso.
La crisis se profundizó cuando elgobierno mauriciano intervino directamente,declarando a AFRINIC como una “compañía declarada” bajo la Ley de Sociedades. Esta acción suspendió demandas existentes, bloqueó otras nuevas e instaló un investigador designado por el gobierno. En efecto, el ejecutivo buscó eludir y anular al poder judicial, una medida que expertos legales y la sociedad civil advierten que equivale a una crisis constitucional para Mauricio.
Mientras tanto,ICANNha intentado explotar el caos, impulsando el documento de cumplimiento ICP-2 sin un proceso adecuado de múltiples partes interesadas. Esta “toma de poder silenciosa” otorga a ICANN la capacidad de desreconocer registros regionales de Internet a voluntad, permitiéndole efectivamente decidir quién gobierna Internet en África. Su reciente retroceso en las amenazas de desreconocer a AFRINIC es menos una señal de moderación y más un cambio de táctica.
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El colapso de AFRINIC deja los recursos de Internet de África en peligro. Sin un registro creíble, la conectividad del continente, el crecimiento económico y la soberanía digital están en riesgo. Sin embargo, la solución no puede ser dictada por la agenda global de ICANN o por maniobras políticas en Port Louis.
La voz de las comunidades africanas de Internet debe ser central. La gobernanza ascendente ha sido durante mucho tiempo la piedra angular de la legitimidad de Internet. Permitir que ICANN “elija a los líderes de AFRINIC” o que la política mauriciana dicte los resultados socavaría este principio por completo.
Cloud Innovation, el tercer miembro más grande de AFRINIC, ha pedido un reinicio necesario: la disolución del registro fallido y la creación inmediata de un RIR sucesor que refleje las necesidades de las partes interesadas africanas. Esta demanda no se trata de intereses corporativos, sino de garantizar que África conserve la propiedad de su futuro digital.
Si las comunidades de África no hablan ahora, corren el riesgo de ser silenciadas por un registro fallido, una ICANN extralimitada y un gobierno dispuesto a anular sus propios tribunales. La gobernanza de Internet de África debe volver a donde pertenece: en manos de su gente.

