Summary

  • El sistema IPv6 RIPEness de Vesna Manojlovic, publicado en 2010, otorgaba cuatro estrellas a los LIR por tener espacio IPv6, visibilidad en RIS, un objeto route6 y DNS inverso. En abril de 2010, el 8 % cumplía los cuatro criterios.
  • El mapa ayudó a RIPE NCC a ajustar cursos de formación. La quinta estrella planteó medir alcance o uso efectivo; el servicio actual la vincula a uso IPv6 observado por encima de un umbral.

Una cartilla brillante para una tarea poco vistosa

Las estrellas suelen premiar al alumno aplicado. Vesna Manojlovic se las dio a los registros locales de Internet que habían hecho las tareas visibles del IPv6: pedir direcciones, anunciar el prefijo, registrar un route6 y preparar el DNS inverso. Había un objetivo concreto detrás del guiño: saber dónde necesitaban formación los operadores de la región de RIPE NCC.

Su texto de abril de 2010 estableció los cuatro puntos observables. La primera estrella correspondía a una asignación o atribución independiente de IPv6. Las otras venían de la visibilidad en el Routing Information Service, de un objeto route6 en la base RIPE y de la delegación inversa. Un 27 % de los LIR tenía espacio IPv6 y un 8 % reunía las cuatro estrellas. La unidad de cuenta era el LIR de aquel momento, no el usuario conectado.

Para dibujar el mapa, Manojlovic asignó un país a cada LIR según su Reg-ID. Advirtió que una organización podía prestar servicios en otros países. En Eslovenia, 67 % tenía al menos una estrella y 25 % tenía cuatro: ocho de 34 LIR. Ese desnivel servía para ajustar el contenido de los cursos IPv6 de RIPE NCC en cada lugar. La clasificación no se quedaba en un aplauso público; señalaba dónde poner los profesores.

La autora explicó por qué una cartilla perfecta no equivale a un servicio perfecto. RIS puede no ver una ruta que sí ven otros pares. Un objeto route6 y el DNS inverso son buenas prácticas, pero una red IPv6 puede funcionar sin ellos. Un LIR con cuatro estrellas podría no ofrecer un servicio operativo, y otro con una estrella podría hacerlo. El marcador ordenaba señales; no hablaba por todos los paquetes.

Faltaba una estrella incómoda. Para comprobar alcance, Manojlovic propuso observar una dirección “pingable” en el registro de ruta o ver conexiones IPv6 a ripe.net. En su debate de agosto recogió dos objeciones: publicar un objetivo de prueba podía atraer ataques, mientras que un proveedor podía tener clientes activos que jamás visitaran la web del registro. El servicio actual concede la quinta estrella si mide uso IPv6 por encima de un umbral, con actualización mensual; las cuatro anteriores se refrescan a diario.

El proyecto ofrecía reconocimiento público e incluso camisetas a los primeros LIR de cuatro estrellas. El regalo era simpático. Lo decisivo fue una escala que enseñaba a preparar la red y que, al llegar al borde de sus datos, pidió observar la red de otro modo.

Fuentes originales de RIPE